miércoles, 25 de abril de 2012

Desde la Estigia 4


Pareciera que Caronte al final si que tiene razón. La ultima vez que baje a visitarlo era invierno, paso la primavera, el verano y recién saludo otra Primavera que aun tímida no termina de llegar a la montaña. Sigo en al montaña, pero ya no es la misma. Ya nada es igual. Desde que viera a mi amigo por ultima vez, han pasado muchas cosas. Unas buenas, otras no tan buenas, pero nunca me olvide de que allí, en las profundidades de la Tierra, navegando las aguas de la Estigia pudiera que alguien se preguntara que había pasado conmigo.

Tengo que abrirme paso entre la frondosidad de los matorrales que esconden la entrada a la cueva. Va a ser que efectivamente soy la única visita de este milenio que recibe mi amigo. El aire que sopla en la gruta sacude los encajes arácnidos que decoran la roca y se me encoje el pecho cuando aprecio el silencio del inframundo que rompo una vez mas con mis pasos y mi respiración entrecortada. Hoy me es un poco mas difícil bajar esos escalones helados.

Llego abajo y me sorprende el bullicio almico silencioso que hay. En el embarcadero hay bastantes almas que esperan a Caronte. El se esta alejando en su barca. Mirando esa cola de almas me planteo el irme y volver en otro momento y empiezo a subir las escaleras pero entonces escucho la voz de mi amigo en la lejanía -Me gustaría que me esperaras- - Vale!- Le grito para que me escuche. Yo ya no lo veo, pero supongo que el a mi si, así que bajo los escalones y me siento. Espero, y sigo esperando y me apoyo en la columna que tengo a mi derecha y casi sin darme cuenta me voy quedando dormida...

Sueño. Vuelvo a recorrer un lúgubre sendero que me lleva a aquel lugar donde viví en mi niñez. Esa casa llena de fantasmas y sollozos que aun vuelve a mi en sueños y me pone los pelos de punta. No entro esta vez. Fuera hay movimiento y llega gente extraña de otros mundos que me miran con sonrisas desencajadas y me vuelvo y miro a lo lejos, aun mas lejano... Tal como lo sentía en aquellos días, todo estaba lejos, difícil de alcanzar, muros altos, abismos selváticos mil y un obstáculos que no me permitían salir de ese rincón de aquella montaña violada por el hombre y sus construcciones. Y veo un oso enorme que se transforma en un ser humanoide que tiene la piel plateada, incluso pareciera que tiene estrellas incrustadas en la piel y viene hacia mi y me pregunta que que hago aquí otra vez. Le respondo que quien es ella y me dice que es un archivadora. Que esta recopilando datos de este y otros planetas y que lleva muchísimos años haciendo lo mismo. Me cuenta de las similitudes que se dan en costumbre y comportamientos, objetos entre el hombre y otras razas. Me pregunta que cuando voy a regresar a donde pertenezco y le contesto que no lo se... En ese momento escucho mi nombre. Vanessa...

Abro los ojos y me despido de ese ser en la bruma onírica para encontrarme a Caronte delante mía y mirándome con sus ojos llameantes... -Vanessa, te has quedado dormida...- - Si, eso parece. no dormí muy bien la noche anterior-, - mmmmmmmm - me responde pensativo, -¿No vas a preguntarme porque no he venido en todo este tiempo?-, - No, eso ya lo se pequeña...- me responde con una expresión casi de ternura en sus facciones, - ¿Y como te has enterado??- , - Morfeo se lo contó a mi madre, Nix y ella me trajo el mensaje...- - Fue muy difícil...Casi me vi en este embarcadero lúgubre tuyo con una moneda en la mano-, le digo un poco con tono de broma pero sin poder ocultar la certeza y el miedo que había detrás de ese tono. - Lo se...-, -Ya sabes que soy curiosa, así que te voy a preguntar como es que Morfeo se entero de mi situación...- - Bueno ya sabes que Morfeo es el que custodia el sueño de los humanos, vosotros decís mucho a través de ellos, ademas a través de esa conexión entre el sueño y vuestra mente, el puede acceder a archivos de pensamiento por lo que puede saber que esta pasando en vuestras vidas. El sabe que a veces me visitas, así que pensó que me gustaría saber de ti...- - Un detalle por su parte- - Así es, ademas el también esta muy conectado contigo por tus sueños. A aquellos que trabajáis y viajáis a través de ellos os tiene por así decirlo un poco controlados.-, - Vaya.... En fin, entonces no tengo que contarte nada. Mejor así...-, - No es necesario, ademas quiero que me hables de cosas alegres, también se que están pasando muchas cosas buenas en tu vida y que eres feliz-, - Así es, vaya con Morfeo, que buen espía esta hecho ¿La CIA no sera también creación suya? jajajajajaa-, - mmmmmmmmm Bueno, esta bien ver que no has perdido tu sentido del humor-, - Para nada, después de todo lo pasado solo quiero sonreír desde dentro, ya me entiendes-, - Si, lo se... Así sea y se cumpla aquello que anhelas- Y dicho esto se dio la vuelta en dirección a su barca. -No es por nada pero no me voy contigo, no voy a subirme eh?-, -No te preocupes, solo voy a coger algo, dame un momento-.

Al regresar traída algo en la mano, una especie de colgante con una forma extraña. -Que raro colgante...-, - Si, lo es, no pertenece a este mundo. Es un llamador de almas... Llego a mi hace muchos años de la mano de una chica que como tu, soñaba otras realidades y mundos lejanos. Te voy a contar una historia para que entiendas el valor de este colgante...-, - Bueno por el nombre ya me imagino para que servirá, pero adelante pues, soy toda oídos -, le conteste y Caronte sonrió.


Khara nació en la cima de una montaña, su madre era la esposa de un pastor de cabras y la buena mujer se puso de parto mientras cuidaba del ganado. Mientras la madre de Khara esperaba el alumbramiento, bebió varias veces del agua de un arroyo cercano. Decían las gentes del lugar que el beber de sus aguas te producía sueño, y es que ese arroyo había sido creado por el dios Morfeo para sus hijas las ninfas Sophores. Casi sin darse cuenta la madre de Khara cayo en un sueño profundo al borde del arroyo durante el cual y con la ayuda de las ninfas que la asistieron en el parto mientras dormía, dio a luz. Cuando despertó tenia a la niña en los brazos, limpia y vestida con una pequeña gasa de seda azul. El nacimiento de la niña seria bastante sonado entre los conocidos del matrimonio por las mágicas circunstancias de su llegada a este mundo, tanto es así que algunas personas de la aldea cercana la llamaban la hija del sueño...

Pasaban los años y Khara crecía feliz en la montaña que la vio nacer. Correteaba por todos lados como un duende y por las noches dormía profundamente y sobre todo, soñaba... Cada noche, todas las noches, Khara soñaba y visitaba lugares lejanos, a gentes que no conocía para luego despertar y contarle a su madre que escuchaba asustada las aventuras nocturnas de su hija. A medida que pasaba el tiempo, Khara vivía con mas intensidad sus sueños, tanto era así que no era capaz de distinguir cual era la realidad y cual el sueño. Pasaron los años y una mañana uno de sus paseos se dirigió al arroyo de Morfeo y se sentó en la orilla con los pies metidos en el agua. Tras pasar un rato, Khara oyó unas risas que venían del fondo del arroyo y al mirar bien, pudo vislumbrar unas caras femeninas que la miraban desde debajo del agua. En un principio se quedo parada, pero las risas y las bellas facciones de esos seres mágicos la tranquilizaron y se aventuro a saludarlas. Entonces salieron del agua cuatro bellísimas mujeres, pálidas, etéreas, vestidas con sedas azules como el cielo reflejado en el riachuelo y a su vez la saludaron. - Bienvenida Khara, hacia ya mucho tiempo que te esperábamos -, le dijeron entre sonrisas, -¿Como? ¿A mi?-, -Si, a lo largo de los años, has pasado por aquí, te has parado y mirado tu reflejo en este arroyo pero nunca has bebido de el-, -Así es, mi madre me advirtió que no lo hiciera hace muchos años...-, - mmmmmmm Es interesante, no se si esta en tu conocimiento que tu naciste justo aquí, al borde de estas aguas.- -Así es, mi madre me contó que así fue, y también me contó como se quedo profundamente dormida tras beber agua y cuando despertó yo estaba en sus brazos.- -Justo así fue, nosotras mismas la asistimos durante el parto y te trajimos a este mundo-, - Mi madre sabia que alguna criatura mágica la había ayudado, pero no sabe de vuestra existencia-, -Claro, no nos dejamos ver por los mortales demasiadas veces y de esto hace ya mucho tiempo, pero nostras advertidas por nuestro padre el Dios Morfeo, esperábamos tu venida en las vísperas de tu decimosexto cumpleaños, que si no hemos calculado mal, sera dentro de dos días-, - Efectivamente así es, pero tengo una pregunta, ¿Como es que vuestro padre sabia que iba a venir?-, - Bien pequeña, te lo vamos a explicar todo, aquello que te conecta con nuestro padre Morfeo y con su reino de sueños, ¿Porque tu sueñas, verdad?-, -Así es, todas las noches que puedo recordar desde mi consciencia-, -Bien Khara, por las circunstancias de tu nacimiento, quedaste conectada y bajo la tutela nuestra y de nuestro padre. Somos algo así como tus madrinas y el tu protector. Sabemos que en tus sueños viajas a mundos que no comprendes, pero vamos a ayudarte. Las almas, tanto las humanas como las divinas se pueden trasladar y abandonar su cuerpo de manera voluntaria o en tu caso involuntaria mientras duermen. Aquellos que logran dominar este arte de viajar entre mundos se les denomina Viajeros del Sueño...-, -¿Y yo soy eso que decís?-, -Así es, aunque con el tiempo profundizaras en tus experiencias, pero antes de todo tenemos algo que contarte y que forma parte de una nueva etapa que comenzaras. Si así lo deseas, podrás beber del agua de este arroyo para poder entrevistarte con nuestro padre. En realidad el es quien tiene cosas que contarte, nosotras solo somos sus mensajeras en este caso.- , -De acuerdo, creo que necesito hacerlo así que voy a confiar. - Y diciendo esto, Khara se inclino hacia el agua y bebió, tanta agua como le apeteció y se tumbo en la hierba verde. Mientras el sueño la atrapaba sonrió a sus madrinas que a su vez le sonreían y pasados unos minutos Morfeo la llevo a su reino...
Cuando abrió los ojos, yacía en una hamaca, en una habitación de paredes cristalinas que le permitían ver el exterior, cientos de estrellas suspendidos en un mar azul. Parecía uno de sus sueños... -Bienvenida Khara-, oyó una voz a su espalda y al girarse allí estaba el dios Morfeo que la miraba sonriente. -Hola... No se muy bien como tengo que dirigirme a usted, nunca antes había hablado con un Dios-, - Hazlo como gustes, no es necesario un protocolo entre nosotros. Tenemos cosas de que hablar y a partir de hoy vamos a vernos con cierta frecuencia, por lo que te suplico, alejes cualquier pensamiento de miedo de tu mente...-, - No, no te tengo miedo, pero si que estoy algo nerviosa, lo admito, esto es algo fuera de lo común-, - Así es, pero tu también tienes un don fuera de lo común, por eso estas aquí, si no ahora mismo no estarías hablando conmigo, así que tranquilizate pequeña, porque tenemos hablar un rato-, dijo sin dejar de sonreír - Esta bien, lo intentare. Ya estoy algo mas tranquila-, - Así sea. Toma asiento Khara por favor. Mis hijas ya te han puesto un poquito al corriente sobre el tema de nuestras conversación por lo que he escuchado desde aquí. Eres una Viajera del Sueño, en tu caso, por las circunstancias especiales de tu nacimiento, quedaste conectada a mi por el agua que bebió tu madre. Otras personas adquieren por así decirlo, este estatus de Viajeros del Sueño con la experiencia y otros, nacen predestinados a ello. Tienes sueños extraños que nadie comprende, tienes la sensación de viajar muy lejos mientras duermes, y efectivamente eso es lo que pasa. Tienes la capacidad de viajar a través del Portal del Sueño a sitios que conoce tu alma. No me mires con esa cara, te explico. Bien, cuando duermes, tu alma se desplaza como te digo a sitios que ha visitado en encarnaciones anteriores a esta a la vez que puede viajar a otros lugares a los que tu alma necesita ir por algo, visita esos lugares buscando algo o a alguien que la ayude a resolver algún problema en esta realidad o bien para encontrar conocimiento. También con el tiempo, aprenderás a desplazarte a voluntad por esos planos y con la practica podrás abrir nuevas puertas que incluso te lleven al futuro mas adelante. Ocasionalmente, te desplazas a lugares desconocidos, atraída por seres que se dedican a robar la energía de los Viajeros del Sueño, por lo que tendrás que aprender a defenderte mejor de lo que lo has hecho hasta ahora. Estos seres a su vez, tiene la habilidad de desplazarse como tu, pudiendo llegar a traspasar los portales del Sueño y asentarse en diferentes lugares. No quiero asustarte con esto, posiblemente ya te hayas topado con alguno que otro de estos en tus viajes, ¿Me equivoco?-, -Podría ser, si recuerdo haber estado en sitios donde no me sentía muy bien y despertarme agotada.-, -Si, esto puede pasar, ya iras aprendiendo a evitar estos encuentros y también habrá otros que tengas que propiciar. Yo se que no sales mucho de tu montaña Khara, pero algún día vas a tener que hacerlo y ese día no esta muy lejano. Algunos humanos de los que te rodean no lo saben, pero el mundo esta cambiando, y esta a punto de sufrir un cambio importante a niveles de pensamiento y cultura.- , - Vale, ¿Pero papel juego yo en esos cambios?-, - Te explico: Tu misión es evolucionar y ganar experiencia y conocimiento, ya que gracias a ello, podrás servir de ayuda a la gente que acuda a ti pidiendo respuestas.-, - Mmmm yo aun no entiendo muy bien que quieres que haga. Apenas he sabido hoy que mis sueños eran algo mas que eso...-, - No te preocupes, voy a darte algo que te va dar algo de ventaja en tu misión. Te voy a regalar un Llamador de Almas, te explico. Si llevas este colgante mientras duermes y viajas por el portal del sueño, este va a atraer hacia ti a personas que necesitas conocer, porque tengan algo que enseñarte, que compartir contigo, o simplemente que necesites esa experiencia para tu camino... En cualquiera de los planos...- Khara se quedo un rato pensativa. -Dios Morfeo, y esas experiencias o personas que atraiga el llamador, ¿Podrían ser también negativas?... Ya he vivido cosas no muy agradables mientras duermo y la verdad, eso me genera miedo.- -Pudiera ser pequeña, pero has de recordar que desde hoy estas bajo mi protección, y esos seres oscuros que temes se lo pensaran dos veces antes de acercarse a ti...- Y dicho esto le tendió la mano y le mostró un colgante, no parecía nada de otro mundo, era una bola que parecía de cristal engarzada. No era muy discreto, quizás algo demasiado grande para el gusto de Khara que se decía a si misma que tendría que ocultarlo debajo de la ropa todo el tiempo. -Tomalo, es tuyo. Cuida bien de el y no permitas que ningún otro mortal que no seas tu lo lleve. No eres la única Viajera el Sueño, pero los llamadores de almas son intransferibles, están programados de manera independiente, y este es solo para ti.- - Vale, lo he entendido- Y cogió el colgante y se lo puso. Morfeo se despidió de ella amigablemente, poniendo su mano el su hombro y desapareció, llevándose consigo esa habitación mágica y Khara abrió los ojos para encontrarse otra vez tumbada al lado del rió. Se incorporo y miro las aguas del arroyo, las Sophores le sonreian y las saludo con la mano, tenia que marcharse, ellas hicieron otro tanto graciosamente. Eran muy bellas, pensó Khara y se alejo apresuradamente camino a su casa.

Cuando llego su madre la esperaba impaciente, había mucho trabajo y ella había estado desaparecida demasiado tiempo, por lo que como era natural estaba preocupada. Khara le explico que había estado paseando por la montaña y que al tumbarse al sol un rato, se había quedado dormida sin darse cuenta. Pensó que no era buena idea contarle a su madre lo de su experiencia en el Arroyo de Morfeo, por ahora. Así que se puso en marcha y ayudo a su madre en las tareas de la granja. Cuando cayo la noche Khara también cayo rendida en su cama y soñó...

Soñó que se encontraba en una ciudad, pero no era como la ciudad que ella conocía, era algo mas primitiva. La gente andaba con prisa, pasaban carros con mercancías y animales levantando una gran polvareda y en ese momento le tocaron el hombro. Al girarse una mujer la miro fijamente a los ojos. Era bastante mayor, mas que su madre, tenia la cara surcada de arrugas y vestía con ropas muy viejas y sucias. Pero no era una extraña, ella la conocía o al menos reconocía su cara y no sintió miedo o repulsión por la anciana y Khara le tomo la mano. Esta a su vez le sonrió y de sus ojos brotaron lagrimas y sin saber porque Khara le dijo: -Yo te perdono....- Y en ese instante, todo desapareció a su alrededor, quedaron así como suspendidas en un limbo de imágenes turbulentas y la anciana apretó la mano de Khara y susurro: -Gracias...- Y una luz brillante las rodeo y empujo hacia arriba... Khara se despertó bruscamente. ¿Que había sido eso? La cabeza aun le daba vueltas y se dio cuenta que el colgante estaba caliente y lo saco para mirarlo. Brillaba con una luz dorada que salia de su interior y se fue apagando lentamente. Estaba claro que este había sido su primer viaje-misión gracias al llamador de almas. Estaba aun mas agotada que cuando se había ido a dormir, así que volvió a cerrar los ojos. Esa noche ya no soñó mas.

A esa primera noche la siguieron otras y los años pasaron sin que khara apenas se diera cuenta. Visito muchos lugares, se encontró con gentes diferentes, con algunos apenas hablaba, con otros se pasaba horas hablando y estos le contaban historias o le hablaban de sabios, de dioses y de héroes y sus hazañas, de otros mundos ajenos a este, al otro lado de las estrellas, de gentes que habitaban en los confines de esta tierra. Khara intentaba recordar todo lo que veía o escuchaba en sus viajes lo repetía una y otra vez dentro de su cabeza hasta que lograba memorizar aquello que le habían trasmitido. Las experiencias siempre terminaban de la misma manera, todo se disolvía y una luz dorada los sacaba de allí a ella y a su acompañante. Vio a Morfeo en varias ocasiones, siempre que tenia dudas que consultarle sobre alguna de sus experiencias iba al arroyo. Sus madrinas siempre la recibían alegres y le preguntaban curiosas de como marchaban sus viajes. Para ella era como un ritual.

Aquella noche Khara se fue a la cama intranquila. Tenia un nudo en el estomago. Había estado en la ciudad y había visitado el Templo con su madre. Esta había hecho una ofrenda a los dioses y había orado. También hablo con una de las sacerdotisas, para ello se alejo de Khara, pero ella puso oír algo de lo que hablaban. Su madre estaba preocupada por ella, a veces la oía en sueños y pensaba que malos espíritus la rondaban. No sabia si podía explicarle a su madre lo que hacia por las noches sin que pensara que estaba loca. Dio varias vueltas en en la cama antes de conseguir dormirse. Como otras veces, llego a un lugar desconocido, pero esta vez era especialmente sobrecogedor por su belleza. Estaba a la puertas de un pequeño templo, era de forma circular y estaba encima de una pequeña colina y a los pies de esta había un hermoso lago. El cielo tenia un tono rosado-anaranjado. Era tan hermoso lo que veía que no pudo mas que sentarte en las escalinatas del templo y entonces a su espalda una voz... -Al fin.... Y su corazon dio un vuelco.


Lo conocía, esa voz. Casi no se atrevía a girarse pero tenia que hacerlo. Se levanto como si la hubiera atravesado un rayo y levanto la cabeza. Era el, no sabia donde lo había visto antes, como explicarse lo que le había producido el escuchar su voz. Conocía y no conocía esa cara, había algo familiar en ella, como si esas facciones salieran otras, como reflectadas hacia fuera... El sonreía, el hoyuelo marcado en la barbilla, los rizos caídos sobre la frente y sus ojos de hielo azul verdoso la miraban divertido. Tenia los brazos cruzados sobre el pecho y estaba apoyado en una columna. Khara sintió entonces el calor de su llamador de almas quemando le la piel pero no se atrevió a sacarlo. -¿No hace falta que me presente verdad?- pregunto fijando sus ojos en los de ella - En realidad no se como te llamas, así que supongo que si estaría bien saber tu nombre, pero se que te conozco si a eso te refieres.- Estaba nerviosa pero había una felicidad arrebatadora que nacía de su interior que hacia temblar levemente todo su cuerpo. - Ya veo... Para mi también es difícil, siempre que te encuentro eres una persona diferente. Pero como ya habrás notado nuestras almas se reconocen rápido.- - Si, ya me he dado cuenta. También parece que tu tienes mas información que yo.- - Así es, pero es la ventaja que tengo al ser un Semidiós, esa parte de mi memoria siempre permanece por lo que el recuerdo de tu alma siempre viene conmigo... Yo soy Artax... - Vale, ahora la cabeza de Khara daba vueltas y su corazón saltaba, la cosa iba de mal en peor... - No te preocupes, te lo voy a recordar. En realidad esta vez tenemos una ventaja y es que eres una viajera del Sueño, y eso ha facilitado este encuentro de esta manera. En otras ocasiones he tenido que perseguirte y reconquistarte sin que tu supieras nada jajajajajaja Me has dado mucho trabajo señorita-, Reía con naturalidad, disfrutando de mi incertidumbre.- Vale pero voy a esperar a reírme hasta que conozca toda la historia - Y le sonrió...- -De acuerdo, es justo. Nos conocimos hace ya varios siglos, y desde entonce nos hemos encontrado con esta 5 veces. Mi padre era humano y mi madre una diosa. Ella se enamoro de el perdidamente de el y nací yo. A caballo entre lo humano y lo divino, pasaba temporadas con mi madre en la morada de los dioses y otras con mi padre. Cuando nos conocimos vivíamos en la costa de Macedonia. Tu eras la hija de un pescador y nos conocimos en la playa. Andabas enredada entre las redes de tu padre o eso parecía, en realidad estabas arreglándolas. Yo paseaba por la playa después de haber estado nadando un rato. Cuando levante la mirada de la arena ahí estabas tu, con las manos llenas de redes, el pelo alborotado y cantando sumergida en tu trabajo. Estuve mirándote un rato, casi como en un encantamiento, llevado por tu voz y entonces te callaste y levantaste los ojos y los clavaste en los míos. Grandes y hermosos ojos... En ese instante me perdí, para desdicha de algunas diosas. - Oh pobrecitas, jajajjaja- no pudo evitarlo tuvo que reír. -¿Te hace gracia, eh?-, - solo un poco, era la entonación que le has puesto al contarlo, pero dime, ¿Caí yo también rendida a tus pies en ese instante?-, ahora se río el y a carcajadas, cuando termino de reírse contesto. -No, claro que no, es mas, casi tengo que salir corriendo en ese momento, te pusiste muy en tu sitio y me preguntaste bastante molesta que estaba mirando, incluso me amenazaste un poco con tus enseres para arreglar las redes. Eso si, en cuanto empece a hablar contigo te enrede, es que soy un gran orador, jajajajajajajjajajajaja- - mmmmmmm no se porque pero no se si creerme esto ultimo- - Y haces bien, te estaba tomando el pelo. Logre tranquilizarte y entablar una amable conversación contigo, pero no caíste en mis brazos tan rápido, fuiste un poco escurridiza, mas me hubiera valido coger esas redes que cosías y haberte atrapado con ellas... - Y me sonrió al decir esto y sintió que lo que decía era cierto, su corazón se lo decía... Y el se acerco, dejo su columna y se sentó ahí junto a ella en la escalinata y aunque hubiera querido besarla, le pidió permiso y le tomo la mano y ahí sentados, el siguió narrándole la historia de su amor, y de como la busco, año tras año, siglo tras siglo, y Khara escucho, cada palabra que el decía, su corazón lleno de dicha, embriagada del amor que emanaba de Artax y que la inundaba, como una marea terrible e imposible de parar. Cuando el termino su historia Khara lloraba y sonreía. -Bueno, ahora que ya estas al tanto de toda la historia quiero saber que quieres hacer. Aunque Morfeo me ha facilitado el encontrarte no me ha dicho si en esta vida, tu camino ya lo caminas al lado de alguien. Me dijo que eso tenias tu que decírmelo. Se que todo lo que te he contado es una gran historia de amor, puede que una de las mas bellas que se hable en este universo, pero no doy nada por sentado Khara.... - Lo miro emocionada, no solo había sido una bonita historia de amor, si no que era la suya, su historia de amor... Vaya con Morfeo, en el fondo les había hecho un favor, pero pensó que había sido algo cruel no decirle a Artax si ella estaba casada o no. No podía ni imaginar como se sentía ahora el... Después de tantos años, amándola y buscándola, encontrándola y amándola... - No pertenezco a nadie.....- Solo pudo decir eso. Artax no se movió pero sonreía. - Siendo así, ahora tienes que decirme donde encontrarte en el otro mundo... - Y Khara le sonrió y le tomo la otra mano y le contó un poco su historia, donde vivía, lo que hacia, claro que el ya sabia que era una Viajera del sueño. El la escucho sonriente, esa sonrisa era como si todas las estrellas del cielo alumbraran una noche oscura. Llego el momento en que Khara tenia que partir, ya que su noche terminaba, pero ninguno de los dos quería despedirse. Al final Artax se levanto y la tomo en brazos, y bajo la escalinata del templo. -Sabes, ahora mismo no quiero soltarte.... - Dijo con al respiración entrecortada - Pero no voy a tardar mucho en ir a por ti, te lo prometo... Y la deposito en el suelo y se tumbo a su lado y la rodeo con sus brazos y así llego esa luz durada cegadora que los elevo a las estrellas. Khara despertó en su cama, con la sensación de que Artax aun la abrazaba. Caronte se quedo en silencio. Parecía que ese era el final de la historia. - ¿Ya esta? Ha sido una historia muy bonita, pero este final no me convence... - mmmmm Yo no dije que había terminado querida.- - Es que como te has quedado en silencio pensé que ese era el final- - No, no lo es, pero necesito un descanso, es una historia algo larga de contar y voy resumiendo - Le sonreí, - No te preocupes Caronte, no tienes que contarme los detalles, creo que si me cuentas mas o menos por encima el final ya me doy por satisfecha, ademas supongo que terminan reuniéndose-, - Así es, esta es una bella historia, pero también su contenido es importante, recuerda que el colgante que te he dado esta relacionado con esta historia- -¿el llamador de almas que me has dado era de Khara?- - Si, así es, Ella misma me lo entrego- - ¿Pero como? ¿Cuando falleció en esta vida?- - No, fue cuando falleció su madre, Artax acompaño a Khara hasta aquí, ella quiso acompañar a su madre hasta el ultimo momento, ventajas de que tu marido sea un Semidiós supongo... Me lo entrego porque ya no lo necesitaba... - - Bueno yo también bajo aquí y no tengo nada que ver con los dioses ni sus líos... Pero creí que me habías dicho que el llamador de almas estaba programado para ella y era intransferible - - Si, eso es cierto, pero cuando Khara me entrego este llamador yo llame a Morfeo para darselo y eso hice, pero me dijo que me lo quedara que en un futuro yo se lo tendría que entregar a alguien, y antes de devolvérmelo lo desprogramo. Ahora tendrás que hacerle una visita para que te lo programe jajajajajajajjaja - Se reía con sinceridad, yo me quede pensando... - Bueno, anda cuéntame algo de su encuentro en este plano de la realidad y luego me aclaras todo eso que me tienes que aclarar..., si?- - Claro, por eso quería contarte esta historia, hay cosas de las que tienes que tomar mas consciencia.... Esa mañana Khara se apresuro en terminar su trabajo en al granja. Salio veloz hacia el arroyo a ver a sus madrinas las Sophores, a contarles de su encuentro con Artax, claro que ellas ya estaban enteradas, su padre Morfeo se lo había contado todo. Los dioses son muy humanos y no hay nada como una buena historia... Ellas compartieron su dicha y bailaron alegres por la felicidad de su ahijada. Khara les contó que había quedado con Artax en la plaza del pueblo, delante del templo en 8 días. Ella bajaría al mercado con su madre y ellos fingirían conocerse en ese momento y enamorarse. En realidad, enamorados ya estaban, ahora solo tenían que volver a escribir su historia. Y eso hicieron, Artax cortejo a su amada como hizo la primera vez y cuando llego el momento pidió su mano a su padre y se casaron una vez mas... Khara siguió viajando en sueños, siguió aprendiendo y conociendo nuevos lugares y gentes. Cuando la estabilidad social y política de su país tembló, ella estaba preparada y pudo dar consejo y apoyo a las personas que llegaron a ella. Tanto fue así que su fama de ser una persona sabia llego a las esferas políticas de la ciudad y algunos consejeros recurrieron a ella pidiendo ayuda cuando la situación se les fue de las manos. El mundo que conocían desaparecía y llego una nueva era donde los Griegos acabarían perdiendo su poder en esa parte del mundo. Khara y Artax siguieron en la montaña, dentro de ese mundo pacifico que habían creado, protegidos por el favor de los dioses y felices, viendo crecer a sus hijos. -Ahora si que termine la historia señorita...- - Gracias... Por lo que veo todo esto puede estar relacionado con los cambios que todo el mundo esta esperando ahora. La gente esta cansada del viejo sistema.- - Así es, por eso los Viajeros del sueño tenéis que recopilar toda la información que os puedan dar en otros lugares, para intenta equilibrar no solo vuestra vida, si no también de personas que os rodean si es posible.- - Creo que entiendo lo que me dices...- - Se que si Vanessa- - bueno, entonces ahora con este Llamador de Almas me tengo que poner a trabajar... La verdad que si va a atraer a mi vida gente que necesito conocer para mi crecimiento, espero que todas buenas porque ya me he llevado mi ración difícil no hace tanto, esto va a ser como dar un salto cuántico!- - Bueno, al menos es seguro que va a ayudarte-, - Si bueno... ¿Crees que traerá a mi vida a mi Artax? Despues de todo lo pasado solo...- No pude evitarlo, la pregunta salio de mis labios sola... - Puede, a Khara le ayudo...-, -Bueno pues me voy a ir ya, si tengo que irme a dormir para que Morfeo venga y me de el manual de instrucciones de tu regalo, quiero que me lo de rápido!-, - Eres muy aplicada pequeña jajajajajajjajaja, ve en paz- Y me puso la mano en el hombro de manera cariñosa... Si, puedo decir que así fue. Le sonreí y salí corriendo escaleras arriba...