domingo, 5 de diciembre de 2010

Desde la Estigia: 3



El invierno, especialmente frío de brumas y nieves tempranas me acompaña a la boca de la cueva; la ventisca que sopla cortante me empuja adentro casi de manera arrojadiza, como si fuera una muñeca de guiñol manejada por los vientos...

Me resbalo, la escalinata esta cubierta de escarcha y parece que el espíritu de la ventisca me sigue a la espalda. Silba a mi oído y se pierde entre los recovecos de la gruta que es mi puerta a la Estigia, al averno, al reino de mi amigo, si... Mi amigo Caronte. Tengo y no tengo frío. Forrada de lana cual oveja, recordaba el sitio mas frío o bien podría ser que mi corazón excitado por los cambios y novedades bombea algo mas calido. Tengo sed y esta vez no he traído agua conmigo.

Distraída con mis pensamientos me resbalo en un escalón y doy con el trasero en la fría piedra y se me escapa una pequeña maldición, pero es que me he hecho daño. Cuando me encuentro con la mirada de mi amigo este esta sonriendo. Es irónico pensar que la imagen que siempre se ha dado de Caronte era la de un hombre mayor y sobrio, casi desalmado. Que cruel puede llegar a ser la literatura con algunos personajes.

-Vanessa... Me parecía haber oído tu sedosa voz hace un momento profiriendo maldiciones, solo podías ser tu...-, -Si... En fin, tengo que admitirlo, si me hago daño aunque sea poco protesto. Siempre es mejor soltar las emociones por ridículas que sean-, - Me alegra verte de nuevo, es curioso, parece que solo me visitas en los cambios de estación,¿No lo has notado?-, - Si es cierto, no lo había notado, soy tu visita estacional, jajaja...-, -Mmmmmmmm... Bien se podría decir de ti que eres como un ave que vuelve con el frío- Me tengo que reír, -Si Podríamos- - Supongo que no has venido solo a reírte con este viejo, dejame un momento y ahora te traigo una historia, ¿si?- -Si claro, pero antes te quería preguntar si aquí abajo podría beber algún agua, ya me imagino que beberla de la estigia no es buena idea...- -No, no lo es querida, no te lo recomendaría pero si sigues a tu derecha por ese sendero que bordea la laguna, veras que hay una fuente de agua, podrás beber de ella- - Bueno, yo me fío de ti, espero que no me pase nada raro y me trasforme en una hidra...- Esto lo dije a media risa -No, puede que seas la segunda mortal que vaya a beber de las aguas de esa fuente. Solo te voy a pedir que no bebas demasiada, conten tu sed ya que las aguas que vas a beber no son corrientes, aportan al que las bebe conocimiento y sabiduría sobrehumana...- -Pues sabes tu que me lo voy a pensar...-, No estaba segura de querer saber tanto... - De acuerdo mientras te lo piensas dejame hacer algo, regreso en un momento-.

Apenas tardo, yo seguía con frío y con sed así que le pregunte: -¿Que podría pasarme si bebiera de esa fuente? Tu ya me conoces un poquito...-, -Si, por eso mismo te dije que podrías beber, no creo que el agua te vaya a hacer ningún mal,pero demasiada no es buena para nadie por eso te aconseje que bebieras poquito.-, -¿Quien era ese mortal que bebió el agua? ¿Le paso algo malo?-, - Malo lo que se dice malo no, ella mismo trazo la linea de los acontecimientos y no puedo decir que fuera culpa del agua que bebió, su alma no había nacido para afrontar ese peso, o si, aunque también te diré que ella bebió demasiada agua desoyendo mi consejo, pero se que lo hizo por amor. A ti te voy conociendo y no creo que te hiciera mal tomar un poco, pero aun así, y si te quedas mas tranquila te contare su historia...-


Althea era una mujer especial. Ella provenía de una familia humilde pero era conocida en toda la ciudad por haber sido elegida por la mismísima Hera para que la sirviera. El día de su nacimiento, la antigua suma sacerdotisa llamo a la puerta de su casa para anunciar a sus padres la nueva de que su hija al cumplir la edad adecuada ingresaría a servir en el templo, ella misma había recibido el mensaje de la propia Hera. Claro que fue algo muy positivo para la familia de Althea porque desde el propio templo se encargaban de proveer para que a su hija no le faltara de nada. La niña fue creciendo y empezó a mostrar ciertas cualidades para la sanación. Empezó curando animalitos heridos que encontraba y poco a poco fue corriendo la voz de que la niña escogida por la diosa podía sanar.

Cuando Althea cumplió los 12 años, vino una comitiva del templo a buscarla. Ella se despidió de sus padres y fue a afrontar su destino. Ahí paso años, aprendiendo de arte, de literatura, filosofía, de otras lenguas y por supuesto de artes sanadoras. La propia suma sacerdotisa la tomo a su cargo desde su llegada y ella personalmente le enseñaba los secretos y las artes de la videncia y la sanación que ella misma había aprendido de la anterior suma sacerdotisa.

A sus 17 años Althea era una linda mujer con una educación exquisita. Ella se encargaba junto a la suma sacerdotisa de las ceremonias y festividades a la gran Diosa Hera. Gente de otras ciudades cercanas venían al templo para sanar y pedir las bendiciones de la diosa. Decian que todo aquel que era tocado por Althea ya nunca mas padecía. Así transcurría la vida de la joven, tranquila y placida, llena de trabajo y aprendizaje hasta que un día esta calma fue rota de manera inesperada.
La suma sacerdotisa la llamo a sus aposentos privados. Althea pudo percibir que estaba nerviosa y que tenia que hablarle de algo importante y así era. Esta le confeso que el oráculo le había predicho que moriría en un corto periodo de tiempo, pero esto no era todo, también le había dicho que la desgracia se cernía sobre el templo y que este seria destruido tras su muerte.
Althea quedo desolada, ella quería a la suma sacerdotisa como si fuera una madre y ademas como iba a ser posible que el templo fuera destruido, ¿Por quien?. Abrazo a la Suma sacerdotisa y lloro.

Cuando se retiro a descansar consulto ella misma el oráculo, efectivamente su adorada mentora dejaría este mundo pronto y también le confirmo lo de la catástrofe en el templo. ¿Que podría hacer ella? Tenia que haber algún modo de encontrar una solución y poder evitar la destrucción del templo de Hera, pero ni todo el conocimiento que ella tenia le arrojaba algo de luz al problema. En su desesperación fue a la sala de estudio, estaba segura que había leído en algún sitio sobre La fuente de la sabiduría, de la que al beber sus aguas, aportaba a quien lo hacia un conocimiento y sabiduría sobrehumanos y ella tenia que poder encontrar una solución No estaba en su mano interferir en el destino de la suma sacerdotisa pero haría lo que pudiera por ayudar al templo que tanto la había dado. Paso toda la noche mirando sus apuntes hasta que dio con lo que buscaba.

Tendría que adentrarse en el reino de Caronte,allí, a las puertas de la la Estigia estaba la fuente que buscaba.

Sin decir nada a nadie y después de descansar un poco y aprovisionarse abandono el templo. Según sus apuntes había varias entradas al Hades y una de ellas estaba relativamente cerca. Camino durante dos días casi sin descanso hasta encontrar la gruta de entrada. Bajo, con algo de miedo en su corazón, era solo una joven y estaba adentrándose en el reino al que nadie quiere llegar. Cuando llego a las orillas de la Estigia, se aproximo a donde yo estaba y me saludo tímidamente. Estaba claro que tenia miedo y le respondí a su saludo amablemente. Me contó de su viaje y de su causa, y me pidió si le podía dejar beber el agua. Yo le dije que muchos conocían la existencia de esa fuente, pero que nadie hasta ahora había osado a bajar solo para beber de ella. A esto se quedo extrañada y pensativa, no podía creerse que ella hubiera sido al primera en bajar a beber del agua del conocimiento y así me lo dijo. Yo le apele que podía que por prudencia, esas otras personas hubieran preferido no saber demasiado ya que esto no es algo que todos pudieran manejar. La chica firme en su decisión me dijo que bebería a lo que no me quedo mas remedio que indicarle la ubicación de la fuente pero si le avise que no bebiera demasiada agua. Me agradeció y se dirigió a la fuente, desde donde estaba no podía verla, ya que estaba dentro de una especie de pórtico escavado en la roca. Tardo mucho en regresar, tanto que llegue a pensar que le había pasado algo pero apareció, caminaba despacio como si llevara los pies atados y cuando levanto su cara hacia mi pude ver como su cara de jovencita estaba ojerosa, con los ojos irritados posiblemente de llorar y había perdido su semblante puro y tranquilo de juventud. Se dirigió a mi y con voz quejosa me dijo que yo había tenido razón, que ahora sabia porque nadie había bebido el agua y que solo había resistido el cambio en si misma posiblemente por su juventud y fuerza física. Me confeso que desoyendo mis palabras había bebido mucha agua, que pensó que a mas agua mejor pero que había sido una locura... Ni yo mismo sabia los efectos de ese agua en un mortal, algunos dioses había venido a tomarla en alguna ocasión y claro hay una gran diferencia entre un dios y un mortal. Althea me contó que había sentido como si su cabeza estuviera atrapada debajo de una rueda de carro, y que de repente empezó a tener visiones, del pasado, del futuro de cosas y lugares que no conocía y que vio morir a la suma sacerdotisa de su templo, y se vio a si misma como suma sacerdotisa, vio la muerte de sus padres a manos de unos extraños y mucho fuego y que llego un momento en que no quería ver mas y pudo cerrar esa especie de ojo interno que ahora tenia y que le mostraba esas cosas e incorporarse.

La compadecí. En verdad se había echado sobre sus jóvenes hombros una dura carga. Se despidió de mi, la vi alejarse por al escalera de roca despacio. Ni el mismo Atlas hubiera sido capaz de llevar su carga siendo mortal, en verdad era una joven extraordinaria.

Althea salio a la superficie entumecida, no sabia si por culpa del agua o del frío que hacia en las entrañas del Hades. Estaba muy muy cansada tanto que se dejo caer rendida al pie de un árbol. Antes de quedarse dormida escucho un nombre en su cabeza: Polux...

El era un joven apuesto, de una ciudad costera. Estaba de camino a la capital en el norte cuando así, perdida en su sueño intranquilo, se encontró a Althea debajo de un árbol No la despertó, la cubrió con su capa por si tenia frío y se sentó a su lado. Era hermosa y muy joven. Pasaron unas horas y Althea se despertó encontrándose a un desconocido observándola Este se presento y claro, ella ya supo quien era,ya sabia que lo conocería,y vio en sus ojos parte de su vida y aunque vio dolor supo que podía confiar en el. Este se ofreció a acompañarla, tenia que pasar por su ciudad para llegar a su destino y no le pareció dejar sola a una chica tan joven.

Cuando llegaron la ciudad era un clamor. La suma sacerdotisa como ya sabia Althea se moría.. Al llegar al templo esta agradeció a Polux por sus cuidados y se despidió de el en la entrada del templo. Este aunque curioso no le pregunto si vivía ahí, así que se quedo con la duda hasta que escucho a una mujer gritar en la puerta:¡Alabada sea Hera, Althea a regresado!Este se quedo un poco perplejo por la emoción d esta mujer así que se le acerco y le pregunto por Althea, esta le contó resumidamente la historia de Althea y de como había sido elegida por la propia Hera para ser la próxima suma sacerdotisa y de como venia gente de muchos sitios para que ella los sanara.

Polux no cabía en si de asombro, no hubiera nunca imaginado que una chica tan joven fuera la próxima sacerdotisa de un templo tan importante. Sabia que iban a sucederse momentos bastante intensos y pensó que seria buena idea quedarse unos días,
no iba a marcharse de viaje y alejarse, tenia que estar a la disposición de Althea por si pudiera necesitarlo así que se hospedo en una posada para esperar el desenlace de los acontecimientos.

Lo mandaron llamar al día siguiente con un recado del templo. Althea quería verlo de manera urgente y confidencial. Lo condujeron por pasillos estrechos hasta llegar a la sala de estudio, allí lo estaba esperando Althea. Estaba preciosa pero estaba muy alterada. Le agradeció por haber venido tan rápido y le pidió que se sentara y le contó su ultima visión

Como ella ya había visto al beber las aguas, vio como su ciudad era arrasada. En esta ultima visión se confirmo y tenia mas información Pudo ver que era un batallón de persas que llegaba a la ciudad para saquearla, eran muchos, ahora necesitaba ayuda para poder evitar una gran masacre. También le dijo que la anciana suma sacerdotisa moriría en los próximos 4 días Polux sabia que ella lo veía como un apoyo pero también sabia que al menos tardaría casi 3 días en ir a su ciudad y reunir hombres suficientes y solo temía que el ataque fuera en esos días Althea le confirmo que creía tener la certeza que el ataque no seria hasta que cambiara la luna y para eso faltaba algo mas de una semana... Polux partiría cuando antes para ir a buscar ayuda. Se acerco a ella y saco su espada y poniéndosela en el pecho,hizo un juramento de lealtad a Althea. Esta se emociono, estaba desesperada y el le estaba ofreciendo su ayuda de forma honorable. Ella sabia que se sentía atraído hacia ella pero su honor era tan grande como su valentía. Ella agradecida se le acerco y le dio un beso en la mejilla. Polux no se lo esperaba, el no tenia claro si como futura suma sacerdotisa Althea tenia algún tipo de restricción con respecto a los hombres. Ella no se retiro, se quedo inclinada sobre su cuerpo,sentía su respiración, olía su piel y sus cabellos... Ni los los propios dioses se resisten ante una mujer bonita, y el era solo un hombre... Y el no pudo resistirse y la abrazo con intensidad y ella respondió a su abrazo tomándolo con fuerza por al espalda y recostando su cabeza en su amplio pecho... Ella también era una joven mortal y nunca antes un hombre la había abrazado así en su vida y Polux era ademas de todo lo dicho anteriormente muy apuesto... Y el abrazo se transformo en un apasionado beso y cuando se despidieron, Althea ya sabia que Polux seria el amor de su vida, pasara lo que pasara...

Los días que siguieron a la despedida fueron intensos, Althea atareada con las tareas del templo, ademas ella misma se encargaba personalmente de los cuidados de la suma sacerdotisa. Cuando sintió que el momento se acercaba fue sus aposentos, llevaba con ella aceites perfumados e inciensos. Aviso a sus hermanas del templo para que comenzaran con los preparativos, quería ver flores frescas en cada fuente, en cada altar y un grupo de mujeres tenia que empezar a hacer sus ofrendas a Hera y pedir por el alma de la suma sacerdotisa.

Ella estaba con el semblante tranquilo, Althea le cantaba las canciones sagradas que ella misma le había enseñado desde que era niña mientras ungía sus blancos cabellos con aceites perfumados. Sonreía y asentía feliz de haber cumplido su cometido pero por un momento una sobra cruzo su semblante y haciendo un terrible esfuerzo le pregunto a Althea si había podido conseguir la ayuda que necesitaban, a lo que esta le contesto que si y llorando le prometió que haría todo lo posible por no permitir una masacre en la ciudad. La suma sacerdotisa le pidió que se acercara mas para así poder besarla en la frente y darle su ultima bendición. Ambas se sonrieron y así, sosteniendo su mano, Althea vio a su segunda madre soltar su ultimo aliento.

Por su parte Polux había llegado a su ciudad, no había dormido nada la ultima noche para llegar con algo mas de tiempo. Le costo muy poco empezar a reclutar voluntarios para su causa. Eso si, dijo que la información sobre el ataque la habían conseguido gracias a unos espiás. Había muchos que ya habían combatido contra los persas en alguna ocasión, para otros era su primera aventura bélica por así decirlo. En pocos días tenia un pequeño ejercito de voluntarios. El orgullo griego era capaz de cualquier cosa. En unos días estaban preparados para salir.

Mientras Althea, tras haber celebrado los festejos funerarios de la anciana suma sacerdotisa, asumía su nuevo papel en el templo y ante la ciudad. Los días habían pasado muy deprisa, tanto que cada vez sentía el peligro mas cerca. Al menos sabia que Polux llegaría a tiempo. Y así fue, a la mañana siguiente Polux apareció con sus hombres. El plan era camuflarlos entre los habitantes y poner vigilancia a las entradas de al ciudad. Tenían que pillar a los invasores por sorpresa. Una vez hubo organizado todo Polux fue al templo a ver si podía ver a Althea. Ahora que era la suma sacerdotisa, no sabia si podría acceder a ella tan fácilmente, pero cuando llego ya había alguien esperándolo para guiarlo a la sala de estudio.

Estaba esplendida, vestida con unas gasas azules y llevaba el pelo recogido hacia atrás en un esplendida trenza. Ella le saludo formalmente, tenían cosas importantes que tratar. Tenían que asegurarse de que la ciudad estaría a salvo. Hablaron de la estrategia y de todos los planes de Polux. Era obvio que estaba nerviosa, sentía su preocupación y sabia que todo saliera bien dependía de el y de sus hombres. El le aseguro que tenían toda la ciudad bajo control. Tocaron al la puerta, era una de las mujeres del templo, Althea tenia deberes que atender, así que se despidieron de manera apresurada sin dar oportunidad al contacto físico.

Esa misma noche atacaron los persas. No entrare en los detalles sórdidos de una batalla, ya todos sabemos que se pierden vidas y en este caso se perdieron por uno y otro lado como suele pasar. Lo bueno es que el elemento sorpresa con el que ellos contaban ya no les ayudo, aunque si eran bastantes en numero al final los hombres de Polux pudieron llevar el enfrentamiento a su favor. Pero no fue fácil. Mientras en el templo Althea oraba a la Diosa y le pedía por los hombres que protegían su ciudad.

Al amanecer ya todo era silencio. Ese silencio que reina después de una tormenta...La gente no se atrevía aun a salir de sus casas, pero los hombres de Polux trabajaban recogiendo a los cadáveres de los persas que habían quedado diseminados por el sitio. Otros lograron huir pero no les preocupaba. Hicieron una pira a las afueras de la ciudad y los restos de la batalla fueron quemados. La ciudad tardo un par de días en volver a la normalidad, mientras tanto en el templo Althea esperaba nerviosa que viniera Polux a verla, sabia que todo había salido bien claro, pero quería ver como se encontraba el hombre que amaba. Entendió que necesitaba recuperarse al lado de sus hombres, era su deber pero aun así lo esperaba impaciente. Tuvo que caer la noche para que vinieran a avisarle de que Polux la esperaba en la sala de estudio. cuando entro ya no había sitio para el protocolo, se lanzo a su cuello con una abrazo, estaba feliz de que todo había salido bien y en el fondo, no era mas que una chica joven enamorada recibiendo a su paladín de una batalla. El en realidad no había ido allí albergando esperanzas de nada dada la formalidad en que trascurrió su ultimo encuentro pero no hay que decir que estaba gratamente sorprendido por la efusión de Althea. Si, en esa habitación se olvidaron muchas cosas esa noche para crear recuerdos inolvidables pero no voy a entrar en detalles, ya todos sabemos que es el amor...

Para terminar esta historia te diré que Polux regreso a su vida de leyenda y que Althea hizo otro tanto asumiendo su deber como suma sacerdotisa y habiendo al menos conocido el amor. Vivieron muchos años, Althea siempre sera a mi parecer la primera gran Sibila de la historia y pago un alto precio por ello, si que lo hizo, pero también hizo muchas cosas buenas por su pueblo y mientras vivió ayudo a los demás. Ella y Polux se volvieron a ver en alguna otra ocasión pero el amor vivido quedaría en la memoria de los días del pasado para siempre.

-Wow, ha sido una historia muy bonita...- - Si, es una buena historia, me ha llevado un rato mas de la cuenta- Dijo riéndose - Me estoy haciendo aun mas viejo y lento- - jajajaja puede que si, pero cuentas muy buenas historias, la verdad si no fuera por el frío y la sed que aun tengo....- - ¿Beberás de la fuente al final?- - Pues he decidido que no, que voy a esperar a subir arriba, no se si me apetece saber mas de la cuenta...- - Comprendo perfectamente- - Si, creo que sera lo mejor, en fin Caronte, voy a despedirme de ti, volveré pronto, antes de lo que crees- - Sabes que yo siempre estaré por aquí, si es así pues, te dejo marchar y regreso a mi tarea- - ¡Hasta la próxima!- - Que los dioses te amparen pequeña...-.

martes, 2 de noviembre de 2010

Un poco de Amor...

Lo peor de los Lunes a la vuelta a casa eran los atascos en al Avenida Century. La aeromoto no parecía tener suficiente velocidad para llevarla de vuelta en mañanas como esa. Cuando abrió la puerta la recibió el cálido saludo de Sam. Pocas novedades en un fin de semana que había pasado demasiado lento para ella. Daria lo que fuera por evitar ir en esos viajes llenos de estudiantes adolescentes que van a Jupiter de fin de semana, pero aun no llevaba dos años como azafata de transbordador y no tenia derecho aun a elegir destinos. Sam le informo que había tenido una pequeña avería en uno de los generadores, pero había dado parte al técnico y ya se había solucionado.
Estaba agotada, necesitaba relajarse un rato. -Sam, anda ve preparándome el baño y pon algo de música relajante, estoy muy cansada- -Ok, baño programado para dentro de 10 min.- - Perfecto- - Tienes 4 mensajes, ¿Te los pongo o espero a después del baño?- - Ponlos ahora-. Uno era de mi madre, que quería venir a hacerme una visita, uff, eso podía esperar, otro de la compañía del técnico, avisándome que se había hecho un cargo a mi seguro por la avería, otro de Ivanna, que inauguraban un club retro el miércoles y que quería que fuera con ella, que tenia compañía masculina y otro de mi madre que se había olvidado de decirme que recogiera algo para ella en correos. En fin, lo del club sonaba bien, pero Ivanna sabia que aun no estaba preparada para compañía masculina, o al menos debería saberlo siendo mi mejor amiga y habiendo sufrido toda mi ruptura con Evan hace apenas 2 meses... Ufff ya habían pasado 2 meses y aun no había podido salir con otro hombre.No había sido una relación muy larga, pero le había dado lo mejor de mi misma y el se había portado como un desalmado. Es gracioso, la literatura siempre ha estado llena de hombres desalmados no importa en que siglo estés y algunos hombres modernos seguían sin evolucionar... ¿Cuando llegaría la persona que ella necesitaba?¿Se habrían extinguido los buenos chicos en el siglo XXII? Sam la saco de sus pensamientos, el baño estaba listo.
Subió las escaleras y fue a su cuarto, se quito la ropa y se dirigió al cuarto de baño.Se paro delante de uno de los espejo del pasillo y se observo, así desnuda como estaba. Había perdido peso y tenia mala cara de no dormir y definitivamente necesitaba un corte de pelo. Se había dejado mucho, entre su corazón roto y el trabajo no se había dado el lujo de cuidarse un poco. - Sam, ¿Podrías pedirme cita en la peluquería para mañana?- - Ok, lo intento,¿Has decidido ir al club con Ivanna?- - Creo que si- - Pues me parece bien, llevas semanas que solo vas de casa al trabajo y viceversa- -mmmmm eso me ha sonado un poco a reproche y no creo haberte programado para echarme broncas...- - no te diré nada mas- - Mejor asi- Hasta la casa le llamaba la atención, eso era señal de que si, se había pasado un poco ya con la auto condena emocional...-Sam, tambien haz otra cosa, llama mañana a la tienda de animales y encargame un gato, negro a ser posible y de pelo largo-, -¿Un Gato?-, - Si ya me has oido-.Siempre me gustaron los gatos y dan mucha compañia, o al menos eso decia todo el mundo...
Nada la ayudaba mas que un baño relajante con algo de música. Se pasaba las horas ahí metida hasta que la piel se le arrugaba de manera exagerada y el agua se enfriaba. Era un momento perfecto solo echaba de menos algo: Alargo la mano a su derecha y le dio a un botón, a lo que Sam le pregunto que si quería algo para el dolor de cabeza, le contesto que no le dolia nada, que solamente le diera una dosis de amor...

domingo, 19 de septiembre de 2010

Las 3 Princesas y El Bosque Encantado


Hace mucho tiempo, en un país lejano y hermoso vivían 3 princesas. Su madre había muerto hacia muchos años y vivían en palacio con su padre que era un rey justo. Un día las princesas salieron a pasear con sus caballos, hacia un día esplendido así que decidieron explorar un poco mas allá de los terrenos que conocían. De repente una tormenta súbita las sorprendió y terminaron refugiandose en un bosque cercano.
Allí buscaron cobijo debajo de los arboles y esperaron a que la tormenta pasara, pero cuando decidieron volver a casa por mas que buscaron no encontraron la salida del bosque. Así pasaron horas y horas, pero no daban con el camino. Desesperadas se pararon a descansar y se quejaban de su suerte. Una ardilla que estaba en un árbol cercano las oyó y se acerco a ellas y ante su asombro esta les hablo y les dijo que estaban en un bosque encantado, que hacia 10 años una malvada bruja había conjurado un sortilegio por el cual las mujeres solteras que entraran en el no podrían salir a no ser que cumplieran una serie de condiciones, a lo que las princesas le preguntaron que cuales eran las condiciones. La ardilla les dijo que tendrían que ir al centro del bosque y buscar una pequeña laguna, que en esa laguna encontrarían una rana de color azul zafiro y que esa rana les explicaría como hacer. Y así hicieron, buscaron y buscaron hasta que encontraron la pequeña laguna y allí, tal y como la ardilla habladora les había dicho encontraron a la rana azul zafiro. Las 3 princesas la saludaron y le contaron que la ardilla las había mandado a buscarla para que las pudiera ayudar a encontrar la salida del bosque a lo que la rana contesto que si, que las ayudaría pero con una condición: La mayor de las hermanas tendría que prometer volver después de 3 días al bosque y casarse con la rana a lo que la hermana mayor se negó, pero después de las suplicas de sus hermanas al final consintió y le dio su promesa a la rana de volver al bosque después de 3 días y casarse. Entonces al rana les dijo que para poder salir tenían que ir al oeste y buscar y gran árbol y que entre las raíces de ese árbol había una cueva y que en esa cueva vivía un erizo color oro y que con su ayuda encontrarían la salida. Dicho esto la rana desapareció en su charca y las princesas se dirigieron al oeste, donde efectivamente encontraron el gran árbol y la cueva. Llamaron en voz alta y apareció el erizo color oro que la rana había mencionado. Estas le contaron como la rana les había indicado que el las ayudaria a buscar la salida a lo que el erizo contesto que si, que las podía ayudar, pero que a cambio de su ayuda la hermana mediana tendría que prometer casarse con el y volver al bosque después de 3 días a lo que la princesa respondió llorando por su suerte que si, que prometía volver y casarse con el. El erizo les dijo que tendrían que ir hacia el sur y buscar una gran roca con forma de mano. En ella encontrarían un lagarto verde esmeralda y que el lagarto les daría la ultima pista para poder salir del bosque. Las princesas con un gran disgusto iniciaron la búsqueda de la gran roca con forma de mano. La princesa menor sabia que posiblemente tendría que seguir el destino de sus hermanas pero ya que ellas se habían sacrificado ella también lo haría. Encontraron la gran roca y ahí, tumbado al sol encontraron al lagarto color verde esmeralda. Ellas le dijeron que habían hablado con la rana color azul zafiro de la laguna y el erizo color de oro del gran árbol y que este las había dirigido en su búsqueda para que las ayudara a salir del bosque. El lagarto verde esmeralda les dijo que si, que el tenia la ultima clave para salir del bosque encantado, pero que la menor de las princesas tendría que prometer casarse con el y volver pasados 3 días a cumplir su promesa. Les explico que la mayor tendría que vestir algo azul zafiro, la mediana tendría que vestir algo con hilos de oro y la menor tendría que vestir algo verde esmeralda. También tendrían que venir acompañadas de un pastor que los casara al limite del bosque y de testigos para la ceremonia, a lo que la menor de las princesas respondió afirmativamente dando su palabra.El lagarto también les explico que aquella que faltara a su promesa seria condenada a pasar el resto de sus días en soledad. Las hermanas se miraron y asintieron.
El lagarto les explico que cada una de ellas tendría que golpear la roca en la que el se encontraba con el puño cerrado como si tocaran a una puerta y que tendrían que gritar al viento que querían abandonar el bosque, que una vez hecho esto serian libres para regresar a su casa. Les dijo que al medio día del 3 día tendrían que volver y tocar 3 veces a la roca y pedir que se abriera y entrar, que ellos estarían esperándolas al otro lado listos para la boda. Y la mayor de las princesas hizo lo que les habían dicho, la siguió la media y cuando la menor termino de decir que quería salir del bosque el suelo tembló y la roca que tenían ante sus ojos se abrió por arte de magia mostrando el camino por el que habían llegado al bosque. Las princesas se apresuraron a salir con sus caballos y la roca se cerro detrás de ellas. Estas se apresuraron a llegar al castillo, ya casi estaba anocheciendo y estaban muy cansadas. Las dos princesas mayores además lloraban desconsoladas y se quejaban de la mala suerte que habían tenido al entrar en ese bosque encantado y que su vida se había arruinado. Al llegar, fueron en busca de su padre y le contaron todo lo que les había pasado. Las hermanas mayores le rogaban a su padre que no las obligara a casarse, que preferían quedarse solas de por vida. El padre le pregunto a la menor de sus hijas que que iba a hacer y esta le dijo que ella había dado su palabra y que iba a cumplirla. El rey se quedo pensativo un rato y se dirigió a sus hijas mayores, les dijo que ellas habían dado su promesa y que el era un rey justo y que esperaba que sus hijas también lo fueran y que si ellas querían seguir considerandose sus hijas, tendrían que cumplir con lo prometido y dicho esto se retiro. Las princesas también se retiraron a descansar a sus aposentos. Al día siguiente comenzaron los preparativos, los modistos de palacio diseñaban los vestidos y se preparaba una comitiva para ir al bosque. Mientras tanto en el bosque La Rana, el erizo y el lagarto se reunían para hablar. Ya otras veces otras doncellas se había perdido en el bosque y habían prometido casarse con ellos y no lo habían cumplido. Se preguntaban si esta vez, estas ultimas cumplirían su promesa y así terminarían con el encantamiento del bosque.
Llego el tercer día y como habían prometido las 3 princesas estaban al limite del bosque delante de la gran roca con forma de mano. Vestían los trajes en color azul zafiro, color oro y verde esmeralda como se les había dicho. Las acompañaban el rey, gente de la corte y un pastor. Estas abandonaron el camino y acercándose a la roca con forma de mano tocaron 3 veces y esta se abrió. Al otro lado estaban la rana, el erizo y el lagarto esperándolas. La gente murmuraba y se compadecian de las princesas. El rey le dio su bendición y estas entraron al bosque y se colocaron al lado de sus respectivos prometidos. Desde el otro lado, el pastor oficio la ceremonia y en menos que canta un gallo estaban casados. La rana, el erizo y el lagarto no habían dicho apenas nada, solo pronunciaron palabra para decir si quiero y no volvieron a mediar palabra. El rey desde el otro lado les pidió que salieran para poder darles su bendición y las princesas y sus maridos cruzaron la roca con forma de mano y al hacerlo algo prodigioso sucedió. Ante la mirada atónita de las princesas, la rana, el erizo y el lagarto se transformaron en jóvenes bien vestidos y apuestos.Tambien aparecieron a su lado 3 baules llenos de zafiros, oro y esmeraldas. Estos se dirigieron al rey y inclinándose le contaron que ellos eran nobles de la corte de un país vecino, que hacia 10 años y por un hechizo de una bruja que los engaño quedaron atrapados en ese bosque bajo un encantamiento y que solo podían liberarse del modo que lo habían hecho. El rey emocionado por su historia y por todo lo que había sucedido por supuesto que acepto a los nobles del país vecino como sus yernos y repartió su reino en tres partes para sus hijas, otorgándole a su hija pequeña la sucesión a la corona porque fue la única que acepto y cumplió su promesa de buen agrado, pero a sus hermanas no les importo, ahora estaban encantadas con sus maridos.Asi que al final todos quedaron felices y contentos y ninguna de las princesas se arrepintio de haber entrado al bosque encantado. FIN

lunes, 26 de julio de 2010

Desde la Estigia: 2


Desde la ultima vez que bajara los escalones que conducen a la Estigia han pasado unos meses, yo diría que deje que pasara la Primavera y llegara el Verano, para al menos poder tener un poquito mas de calor en el cuerpo antes de bajar a los abismos helados donde habita mi amigo Caronte otra vez.

Mi corazón también esta algo mas cálido, atrás se quedaron los largos y fríos meses de agonía glacial.

Menos mal que me he cogido una rebeca, se me olvidaba el frió que hacia aquí abajo. Grabadora en mano desciendo los últimos peldaños de la escalera de piedra. Aquí nada cambia, nada perturba la calma de las puertas del tártaro; bueno, yo si un poco...

No llego aun a la orilla cuando el barquero me saluda: -Vanessa... Ha pasado mucho tiempo. Pensé que tu avidez por las buenas historias te iba a tener aquí mas a menudo-, - Hola Caronte, si, me gustan las buenas historias, pero tenia cosas que resolver ahí arriba...-,- Ya veo, siento que has crecido un poco mas, noto tu energía diferente, mas intensa, me gusta.-, - Y a mi también me gusta, jajaja, es que la ultima vez que vine estaba algo triste. Todo pasa.-, - Así es, todo pasa. algo que he admirado en varios humanos es su capacidad para recomponer su vida, me parece un mecanismo de supervivencia efectivo. Bueno, supongo que has venido a por una historia-, -Así es, tenia esa esperanza. La verdad es que procurare venir mas a menudo, tengo que ponerme con el trabajo. El tiempo se me escapa y casi ni me doy cuenta.-, - El tiempo corre, cuando menos lo esperas eres un viejo y has dejado atrás una vida entera... Mira, ya que que historia voy a contarte -, - Adelante pues, te escucho...-.


Andros era un hombre bello. Era tan majestuoso en sus gestos y miradas que se corrió la voz que la madre de este había sido visitada por un dios y que Andros era hijo de este. El sabia que había sido agraciado por los dioses y usaba sus encantos para cualquier cosa. No andaba embelesado consigo mismo como Adonis, el sabia que podía utilizar su belleza como un arma a su favor y lo hacia. También había sido formado en el arte de la guerra y era un gran atleta por lo que era conocido en toda la provincia. No había hombre o mujer que no quedara prendado de el si tenían el placer de su compañía.

Las jóvenes de su ciudad sabiéndolo no comprometido se pasaban el día haciendo ofrendas a Afrodita, pidiendo su ayuda para que el bello Andros se fijara en ellas. Los que conocemos a Afrodita, sabemos que es curiosa por naturaleza. Escuchaba y escuchaba a las jóvenes hablar de el tal Andros y decidió ver a que se debía tanto alboroto. Se disfrazo como solo saben hacerlo los dioses que no quieren ser reconocidos y fue espiarlo.

Este estaba durmiendo la siesta pues era un día de mucho calor. Yacia en su hamaca, su túnica abierta, su cuerpo totalmente al descubierto. Afrodita se quedo ensimismada a la visión del humano,se acerco un poco mas, quería poder casi tocarlo. Ahora comprendía a esas jóvenes que desesperadas de amor le pedían ayuda en el templo, ella misma era presa de la belleza de este. Se acerco tanto que Andros se despertó al escuchar su respiración entrecortada. Afrodita dio un respingo hacia atrás y este se incorporo y le pregunto que quien era. Por supuesto que el disfraz de Afrodita seguía siendo una mujer bella, pero ya no tenia su apariencia de diosa. Esta que ya estaba hecha a contar historias para salvar el pellejo, le dijo que era una prima lejana, hija de hermanastro de su padre que acababa de llegar a la ciudad. El padre de Andros había fallecido hacia muchos años, y este procedía de otra provincia por lo que en realidad no tenían mucha información sobre su familia paterna. La historia había encajado a la perfección, suerte de dioses.

Afrodita se hizo un poco la avergonzada por la manera que se había encontrado a su supuesto primo lejano. A el le pareció divertido, tanto que no cerro del todo su túnica Esta prima lejana era una mujer muy bella, podía entrever el contorno de sus muslos y sus pechos debajo de su vestido y tenia un lindo rostro. Se acerco a Afrodita sorprendido por su repentina excitación Esta, conociendo el deseo en los hombres y triunfante porque al final conseguía lo que quería, se dejo seducir. Por algo ella había sido creada para el amor, era lo que mejor sabia hacer...

Pasaron los días regalándose el uno al otro, sin hacerse mas preguntas, entregados a los caprichos de su sexo, pero Afrodita ya había pasado demasiado tiempo alejada de los dioses y una noche Hermes vino a visitarla mientras Andros dormía, Zeus estaba preguntando por ella. Como diosa tenia su propia labor para con los dioses y los hombres y la reclamaban. A la mañana siguiente al alba, despertó a su amante y le dijo que que tenia que partir, que tenia asuntos que atender y ya se había demorado, por lo que tenia que salir esa misma mañana. Ella le dijo que volvería en uno días si el así lo quería y el asintió Así que Afrodita partió hacia el Olimpo y Andros se quedo como estaba antes de que ella llegara, solo y dedicado a sus deportes y otras tareas.

Pasaron los días Andros fue invitado a una ciudad vecina para participar en un torneo de atletas y allá fue. La verdad es que el era un atleta afamado así que lo recibieron entre vino y flores. Se hospedaría en la casa de un rico comerciante de ultramar que fue quien lo invito al torneo. Acostumbrado a estar solo en su casa mas modesta con su madre, le encanto el verse rodeado de sirvientes que lo atendían a cada cosa que necesitaba o pedía.

Era el tipo de vida al que el quería acostumbrarse así que se puso a indagar en la casa y averiguo por los criados que la hija menor del comerciante estaba soltera y sin compromiso que se conociera. La susodicha tenia 19 años, ya tenia edad de mas de tener un marido o al menos un enamorado o amante. Andros que solo la había visto unos segundos entre las otras mujeres de la casa ni siquiera recordaba su rostro. Se las apaño para quedarse a solas con ella ayudado por un criado. Esta estaba muy nerviosa y se cubría el rostro con un pañuelo. Se sentó al otro lado de la estancia y Andros comenzó a hablarle y cortejarla. Su nombre era Aidee.

Andros veía en ella la posibilidad de ingresar en esa familia rica y así poder vivir como ellos, pero pensó demasiado antes de ver realmente a quien le estaba haciendo la corte. Aidee era una mujer especial por muchos motivos. Era la pequeña de la casa y su padre la tenia en muy alta estima, ella había sido una mujer atrevida, montaba a caballo como un chico y tiraba al arco como el mejor cazador. Había sido también una mujer bella hasta que en una caída de su caballo tuvo la mala suerte de ir a dar sobre unas rocas y sufrió cortes en el lado derecho del rostro y su hombro que la dejaron marcada para toda la vida. Por eso siempre se escondía tras un velo. Las heridas la habían marcado mas interiormente que físicamente y se había vuelto una mujer tímida e insegura.

Cuando la mandaron llamar, sus criadas cuchicheaban sobre las intenciones del invitado de la casa y ella no pudo mas que para si misma que estas tenían razón, porque desde su caída ya ningún hombre de la ciudad había vuelto a cortejarla. Ademas su padre al haber perdido la esperanza de casarla y como solo tenia hijas, había decidido instruirla en los temas económicos de la familia y llevaba años ayudando a su padre en los negocios, claro que en un segundo plano.

Andros se le acerco como un gato sigiloso y le hablo. Le pregunto por su vida en la casa, sus aficiones, por lo que quería de su futuro. Ella se limito apenas a decirle que era feliz y quería seguir siéndolo, no entendía del todo que quería este hombre de ella. La estaba poniendo nerviosa con tanta pregunta y porque no dejaba de mirarla. Este se sintió seguro de su plan, aquella, pensó el, era la mujer que necesitaba. Aidee como todas las chicas, siempre soñó con tener un hogar propio, un marido. Todo lo que sus hermanas tenían, escarceo amorosos aparte. Sabia que el invitado podía tener a la mujer que quisiera a sus pies, era bello, si, pero se interesaba por ella, fuera por la razón que fuera y decidió aprovechar la ocasión. Este le pidió que se quitara el velo que le cubría su parte dañada del rostro, ella la principio se quedo quieta, pero luego hizo lo que se le pedía Andros se quedo pensativo, si, había sido una mujer bellísima, a pesar de sus rasgos cicatrizados podía ver su tez de facciones perfectas. Si no miraba la parte derecha de su pómulo podía verla como había sido antes. las heridas de su hombro eran también profundas pero no era relevante. El ya sabia lo que quería y pensando fríamente la belleza de Aidee era un tema secundario. Entonces el le pregunto que si había pensado en casarse alguna vez, a lo que ella respondió afirmativamente pregunto si estaría dispuesta a casarse con el y Aidee también respondió afirmativamente. Al final los dos estaban de acuerdo, uno por dinero y ella por compañía

Como tenia que ser el pidió su mano a su padre y este se la concedió después de hablar con ella. Los preparativos de la boda comenzaron a los pocos días Toda la casa hervía en jubilo por Aidee. Criados iban y venían con telas, comida del mercado, carnes, pescados, frutas... Iba a ser todo un acontecimiento.

Mientras todo esto sucedía, en el Olimpo Afrodita se acordaba de su joven mortal.
Cuan tierno y sensual a la vez. Pocos habían sido los mortales que disfrutaran de los favores de la diosa y este era especialmente bello y complaciente. No sabia cuando podría escaparse, pues Zeus la tenia muy ocupada, pero no veía la hora de ir en su encuentro, y el le había prometido que la esperaría.

Andros y Aidee se casaron. El padre de esta que era muy generoso y quería que su hija viviera bien, les regalo una casa en la ciudad de Andros y allí se mudaron. Contrataron criados y en pocos días Andros vio como conseguía lo que había deseado. Como ya no la necesitaba, vendió la casa de su familia e invirtió en comprar unos barcos. Con la ayuda de Aidee intentaría introducirse en el mundo de los negocios y colaboraría con su suegro. Paso el tiempo y Aidee no era feliz, las visitas de su esposo a su alcoba eran muy contadas, y sabia que solo lo hacia por cumplir. No era cariñoso con ella, ni siquiera la besaba y sabia que era a causa de sus cicatrices. Ella sabia que Andros solo se casaba con ella por el dinero de su padre, pero tenia la esperanza de que le tomaría afecto. Pero Andros siendo como era, no odia amar a una mujer que estaba desfigurada. Pasaba sus noches divirtiéndose con alguna criada y solo iba a ver a su esposa cuando era imprescindible.

Al fin Afrodita pudo zafarse de sus obligaciones y se escapo a ver a su mortal. Llego a la casa de este y vio que otra gente vivía allí, les pregunto por el con el cuento de que era su prima y estos le contaron que se había casado con una chica y le dieron la dirección de su nueva casa. Afrodita estaba enfurecida. Cuando llego a la casa las criadas le dijeron que Andros no estaba pero que avisarían a su señora. Aidee recibió a Afrodita y esta se quedo pasmada al verla. Vio las heridas de su rostro y también sintió que no era feliz. Vio la profunda pena que tenia en su corazón y se compadeció de ella. Le dijo que era prima de su marido y que le habían comunicado de su enlace y decidió visitarlos para felicitarles. Le hablo de forma confiada, quería saber que estaba pasando y le tiro de la lengua a la mujer del mortal. Aidee que no tenia amigas allí ni criadas de confianza vio en la visita de la prima de su esposo una bendición. Se sentía sola y ahora tendría con quien hablar. Esta entre lagrimas le confeso a Afrodita de su pena, y de como su marido solo se había casado con ella por su dinero y como la despreciaba porque no era una mujer bella y como la engañaba con las criadas. Le contó como se caso con el porque ansiaba ser amada, pero que el despreciaba el amor que ella le ofrecía.

Afrodita se quedo pensativa un rato. Sentía pena por esta mortal. En realidad entendía que ella quisiera ser feliz. Tenia claro que tenia que castigarlo pero también pensó en ayudar a Aidee. Le pregunto que si no sabia que en la ciudad había un templo dedicado a la diosa Afrodita. Aidee asintió Esta le dijo que fuera al templo a hiciera una ofrenda a la diosa y le contara de su caso. Le insistió que Afrodita ayudaba a las mujeres que sufrían y que tenia que ir ese mismo día al templo, que ella se quedaría en la casa descansando pues había hecho un largo viaje y así esperaría a su primo. Aidee hizo lo que Afrodita le pidió y salio de la casa. Una vez en el templo, hizo una ofrenda a la diosa y le contó su pena. Lloro e imploro ayuda a la diosa de corazón. Afrodita entonces se le apareció con su aspecto original y en la manera de los dioses, apoyo sus manos sobre el rostro y el hombro de Aidee y sano sus heridas, devolviendole su belleza. Esta se tiro a los pies de la diosa y agradeció su regalo. Y le prometió que haría peregrinaciones a su templo y realizaría ofrendas para agradecerle su generosidad. Afrodita le pidió que ese día tendría que pasarlo en el templo ayudando a sus devotas y que solo regresara a su casa en la noche y dicho esto desapareció.

Se sentía bien, pudo ver la bondad y el amor en el corazón de Aidee y ella, era la diosa del amor y no podía ver como alguien sufría. Llego a la casa y retomo su disfraz mortal. Su supuesto primo aun no había llegado y lo espero. Cuando este llego y vio a Afrodita la invito a sus aposentos para hablar. Esta le recrimino el que no la hubiera esperado y se mostró furiosa. Andros le contó, como ya le había contado Aidee, que solo se había casado por dinero, que su mujer era fea como una arpía, que no la amaba y que si ella quería podían ser felices, ya que se podía quedar a vivir con ellos y que el solo tendría ojos para ella. Afrodita no podía creer lo que oía, en verdad este mortal merecía una lección que no pudiera olvidar. Así que se se mostró ante el como la diosa que era. Andros se quedo trastornado ante el descubrimiento. Afrodita le dijo que no solo se había burlado de su pobre mujer si no que había engañado y se había reído de una diosa y que sera castigado por ello y acto seguido se acerco a Andros, lo beso y se alejo de el unos metros. En pocos instantes, este comenzó a retorcerse y cayo al suelo. Afrodita pudo ver como la piel de Andros iba arrugándose y sus miembros se volvían flácidos y su estatura menguaba, convirtiéndolo en un anciano.

Al incorporarse ya nada quedaba del apuesto joven que la había seducido. Era un viejo decrepito. Andros quedo horrorizado y gritaba y lloraba. Afrodita se acerco a el. Este le suplico que le devolviera a su estado original,le dijo que el no merecía ese castigo horrible a lo que ella contesto que si, que se lo merecía por no saber amar a nadie mas que a si mismo. Le dijo que aun así seria buena, y que su estado no seria permanente. Tendría que pasar así 4 años y volvería a tener la edad que le correspondía pero tendría que cumplir una condición. No podría decirle a Aidee ni a nadie quien era. Ella les contaría a los criados que había salido por la puerta de atrás que había sido llamado y había tenido que partir por negocios en uno de sus barcos. Tendría que salir de la casa y vivir como un mendigo en la ciudad sin salir de ella durante esos 4 años y así pagar su avaricia. Le dijo que solo podría acercarse a su casa a mendigar comida y dicho esto lo condujo a la puerta de atrás y lo saco de la casa.

Llego la noche, y Aidee salio del templo de regreso a su casa. Estaba feliz, la diosa le había hecho un gran regalo y estaba deseando encontrarse con su esposo.
Al regresar Afrodita la esperaba y le contó a su supuesta prima el regalo que le había hecho la diosa y al preguntar por su marido Afrodita le contó como Andros había llegado a casa pero lo habían mandado llamar y había salido de manera repentina por un asunto de negocios y se había hecho a la mar en unos de sus barcos. Aidee quedo desolada, se moría de ganas de mostrarle a su amado su belleza, ahora el si la amaría pensaba. Afrodita la calmo y le dijo que no importaba, que ya lo haría cuando el regresara, que esa noche ellas dos celebrarían el regalo de la diosa. Y eso hicieron, bebieron, comieron y rieron hasta quedar saciadas y se durmieron.

Pasaron los de días y por supuesto Andros no regreso. Aidee no entendía que pasaba y estaba preocupada. Afrodita tenia que marcharse pronto, pero antes le pidió a Poseidon que la ayudara ya que tenia que hacer que uno de los barcos de la flota de Andros desapareciera. Dicho y hecho el dios del océano hizo que el mar se tragara uno de los barcos de este permitiendo que la tripulación se salvara y pudiera llegar a las orillas de un país vecino. La noticia del hundimiento del barco llego a la ciudad y Afrodita aseguro a Aidee que este era el barco donde Andros había partido. Le apenaba causarle este dolor, pero era necesario para que su plan cuadrara. Así que Aidee tomo luto por la perdida de su marido.

Afrodita partió, los días pasaban largos para Aidee así que decidió consagrase a intentar mantener los negocios funcionando y a visitar el templo de Afrodita. Mientras tanto Andros se acostumbraba a su nueva vida. Mendigaba limosna y comida a la puerta de las tabernas. Se sorprendió de lo generosa que podía ser la gente. El nunca había dado nunca nada a un mendigo. Aun no se había atrevido a ir por su casa. Un día estaba a las puertas del templo de Afrodita cuando vio salir a Aidee. De negro, con su rostro al descubierto. Al mirarla mejor vio que su mujer era ahora una belleza y no tenia heridas que la marcaran y se quedo asombrado. La vio tan hermosa... Este, curioso, pregunto a una mujer que salia del templo detrás de ella y que le entrego una limosna. La mujer le contó lo que sabia, que aquella era Aidee, la viuda de Andros. Este le dijo que el tenia entendido que ella tenia su rostro marcado y esta le contó que en el templo decían que la mismísima Afrodita se le había aparecido y que apiadándose de ella ya que su marido no la amaba por esta cicatriz, le devolvió la belleza a Aidee. Pero que había tenido muy mala suerte ya que su marido murió antes de que pudiera ver a su mujer bella de nuevo y dicho esto se despidió del anciano y se marcho.

Andros se quedo de piedra. Afrodita había se había vengado de el con todas sus fuerzas. Se alegro mucho por Aidee porque al menos ella había sacado algo bueno de todo esto. Ese día decidió ir a su casa, quería ver a Aidee, ahora que era bella y viuda seguro que tendría varios pretendientes. Se sentó a unos metros de la entrada y desde ahí vigilaba. Solo veía entrar y salir a los criados. Paso el resto del día si y al atardecer se acerco a la puerta de la cocina a mendigar algo de comer y a intentar averiguar algo. Una de las criadas le dio un poco de pan y algo de las sobras y este le pregunto por la dueña de la casa. Esta le dijo que era una buena mujer llena de bondad, que su marido había sido un hombre muy conocido, bello, pero con el corazón duro que solo se había casado con ella por su dinero. Andros se avergonzó de si mismo, desde su egoísmo no era consciente de todo el daño que le había causado a Aidee. Le pregunto a la criada si su ama tenia algún pretendiente y esta le dijo que si que algunos ya habían intentado engatusarla pero que ella no les hacia caso, que en verdad ella si había amado a su marido. Dicho esto se metió para dentro.

Andros, termino pidiendo en la puerta de su propia casa. Veía a Aidee a diario, incluso esta misma le daba limosna. Aprendió a ver la bondad y el amor en los ojos de su mujer. Los criados la cuidaban como a una princesa y ella los tenia contentos y también cuidaba de ellos. De vez en cuando recibía la visita de alguna de sus hermanas o de su padre que se aseguraba que ella estuviera bien. los negocios iban bien y ganaba dinero, se había convertido en una mujer importante y estaba amasando una fortuna. También vio como algunos hombre intentaron cortejarla y esta los sacaba de su casa sin darles esperanzas. Que ciego había estado,¿Como no había visto antes así dentro del corazón de Aidee? Pasaron los días, meses y Andros al fin había aprendido lo que era el amor. Lo veía en cada gesto de Aidee. El tiempo pasaba rápido, tanto que no se había dado cuenta de que casi se cumplía ya el plazo de los 4 años dado por Afrodita.

Una noche mientras terminaba de cenar las sobras que le habían dado se le acerco alguien, al levantar la cabeza vio que era Afrodita, disfrazada de mortal. Este se le tiro a los pies llorando. Esta le dijo que se levantara. Le pregunto por como estaba y este le dijo que gracias a la generosidad de la gente no había pasado hambre. Que había aprendido a ver mas allá del egoísmo que lo había caracterizado. Atenea lo miro detenidamente, podía ver el cambio en su corazón, le había dado una gran lección y este la había aprendido. Le pregunto a Andros que cuales eran sus planes a partir de ahora, ya que el plazo de su castigo concluía en una semana. Este le dijo que tenia intención de regresar a su casa. Que había aprendido a amar a Aidee desde la distancia, que había visto su corazón y que este era aun mas bello que su rostro. Afrodita sabia que decía la verdad. No pudo mas que felicitar a Andros por haberse convertido en una buena persona y le dijo que a la semana, fuera a su templo, que lo esperaba para volverlo otra vez el hombre joven que era.
Y así sucedió, el fue a verla y de la misma manera que lo había transformado en un anciano, Andros volvió a ser el joven atlético que fue. Este, a los pies de la diosa, le agradeció la oportunidad que le daba para ser feliz y se despidió de ella. Afrodita le pidió que contara a su mujer que se había perdido en el mar y que apenas había regresado a la ciudad, ya que necesitaba justificar su ausencia y Andros se marcho corriendo a su casa dispuesto a hacer feliz a su mujer y vivir en el amor, la bondad y la gratitud hasta el fin de sus días..


Caronte se quedo un buen rato en silencio. Había sido una larga historia.
Yo fui la primera en tomar la palabra.- Caronte, ha sido una historia muy bella, me ha gustado muchísimo- , - Me alegra que te haya gustado, la verdad hace tanto tiempo que Afrodita me la contó que casi se me había olvidado...-, - Es muy bella, te agradezco que te hayas tomado tanto tiempo para contármela,voy a transcribirla cuanto antes, así la podre compartir.-, - Si, tiene una buena moraleja, pensé que te gustaría. Ahora te tengo que dejar, me he entretenido demasiado esta vez y tengo que seguir con mi trabajo-, -Si claro, como no, yo también me voy, tengo bastante frío, no se como no me traje algo mas abrigado, ya no me acordaba del frío que hace aquí en tu morada-, - Adelante niña, vuelve a casa. Ya nos veremos otro día..-, - Si, muchas gracias otra vez. Volveré a verte, hasta pronto...-.


Y dicho esto me escabullí escaleras arriba...

domingo, 25 de julio de 2010

Passion


Dont close your eyes.
Let me see the fire
one more time.
Let me swim in them
for all my life.
Dont you know that
is for you that I dont sleep?
Dont you know that
is for you that I feel die?
Is the phantom of the passion
that visits me every night...
Dont you see my silly girl?
He is not with you
and you know why...
You can think that Im ok,
I can pretend I dont mind
but the truth is that my soul
was born to be yours
and yours, mine...

Phantoms


Esta noche mis fantasmas
no me dejan dormir,
revolotean sobre mi cabeza
como pajaros hambrientos
que se comen
mis ojos cerrados.
Esta noche no hay pensamiento
que los exorsice;
el recuerdo
los ha convocado
y ahora no quieren marcharse.
Esta noche ni el libro
hace llegar al sueño...
Muy a mi pesar
mis fantasmas del ayer
esta noche trasnochan...

Sangre y Rosas Rojas



Me despertaron al teléfono a las 4 de la mañana y me dijeron, como siempre, que fuera discreto... Mi vida nocturna era de lo mas excitante desde que me había mudado a Chicago hacia un año. La verdad yo me quejaba de lo aburrido que era ser medico forense en un pequeño pueblo del interior, pero esto era la otra cara de la moneda. Si estuviera casado mi mujer ya me habría dejado... Cuando baje ya había un coche de la policía esperándome en la puerta, lo tenían todo milimetrado y no me extraña, en esta ciudad todo tenia ojos y oídos. Salimos a toda velocidad hacia un edifico de apartamentos del centro. Era un sitio caro, para gente de dinero con portero y guardias de seguridad por la noche. ¿Que habría pasado?

Al llegar a la puerta del apartamento en cuestión me tope con el fotógrafo de siempre y el capitán de brigada. Era algo serio. El fotógrafo se dirigió a mi:
-Te esperábamos, nos han dicho que no tocáramos nada hasta que tu llegaras y me muero por sacar unas fotos, esto es una primicia...- El capitán me miro y me dio una palmada en la espalda invitándome a que entrara. -Vamos chico, tienes que hacer tu trabajo- Y eso hicimos, cruzamos el apartamento que estaba decorado con un gusto exquisito, parecía la casa de una estrella de cine o algo así y llegamos al dormitorio.En ese momento entendí el porque de la excitacion del fotógrafo, aquello parecía un cuadro bello y triste.

Sobre la cama una mujer a la que apenas se le veía el rostro porque el pelo se lo tapaba, desnuda, hermosa como una escultura clásica, cubierta de pétalos de rosas rojas que camuflaban la sangre que manchaba su piel y los disparos. El arma del crimen también estaba en la cama. Llame al fotógrafo y le dije que sacara las primeras fotos. Tenia que empezar a hacer mi tarea. Me gire al capitán y le pregunte aun sobrecogido por la imagen que quien era ella. -¿No la reconoces? Chico la víctima no es otra que Crystal Rambert.- Me quede helado, no es que frecuentara los lugares de la gente de alto copete, pero hasta un casi recién llegado como yo había leído algo sobre ella en algún periódico o revista. Claro que era ella... - Capitán, ¿No estaba saliendo con alguien de la familia Lloyd?-, - Así es, al menos parece que lees los periódicos, ella era la novia de esta ciudad... Y además, trabajaba para nosotros.-, Y soltando eso salio de la habitación. ¿Que trabajaba para nosotros? ¿Para la policía? Ahora si que se ponía interesante, el capitán me debía una larga charla, sabia que yo le gustaba y que confiaba en mi. Así lo había demostrado. Tome muestras y revise el cadáver. Llevaba muerta como unas 8 horas. ¿Quien podía haberle disparado así a una mujer tan bella? ¿Y embarazada? Le habían vaciado en el pecho una 357 Magnum. No había una sola huella en toda la habitación, le habían dado una buena limpieza. Mas fotos. Nunca había visto al fotógrafo sacar tanta foto a un cadáver. Cuando termine y se llevaban ya el cuerpo al deposito, me fui a buscar al capitán. Quería enterarme de lo que había pasado.

La historia era como para escribirla. La belleza muerta era la novia de Anthony Lloyd, miembro de una de las familias mas ricas de toda la ciudad y puede que de la costa este. Este era como decirlo, la oveja negra de la familia. Era el único hermano soltero, juerguista, dado a los escándalos con un trabajo donde no tenia que trabajar mucho, tratante de arte. Era el dolor de cabeza de su madre rica y poderosa. Ella era una diva admirada por todos, era la novia que todos queríamos, labios carnosos, cara de muñeca, unas piernas increíbles... Llego de L.A. a la ciudad a trabajar, era cantante y actriz, no faltaba en ninguna obra de teatro que se preciara, pero tenia fama de buscarse novios ricos y con mala reputación.

El capitán contó como hacia unos meses esta se había puesto en contacto con la policía de manera discreta y había pedido una cita para hablar con el. El capitán era como ella, carne de periódico por los continuos problemas con la mafia, así que ya era popular en la ciudad. Contó como llego a la cita nerviosa,fumando demasiado y pidió un bourbon con agua. Esta le relato como hacia una semana había presenciado como su novio disparaba a un hombre. Este era alguien de poca monta, que se dedicaba a hacer negocios de segunda y de intermediario para algunos personajes de los bajos fondos. Estaban en casa del Sr. Lloyd cuando este personaje llego. Anthony se metió con el en la biblioteca y empezaron a discutir. Contó como escucho a este amenazar al Sr. Lloyd con denunciarlo si no le pagaba una cantidad de dinero. Al parecer Anthony Lloyd había estado vendiendo falsificaciones de obras de arte a algunos de los ricachones de la ciudad utilizando los contactos de su familia. Había ganado miles y miles de dolares y este sujeto descontento con su parte en el juego había decidido extorsionarlo. No sabia lo que estaba haciendo. Esta contó como se abrió la puerta de la biblioteca y Anthony le pidió que saliera de su casa y que no volviera. Ella podía verlo todo desde el salón. El otro le contesto que no se marcharia de allí sin un cheque o que iría a ver a la policía. En cosa de un momento Anthony Lloyd saco un arma y le disparo en el pecho diciendo: - Ya no le vas a contar nada a nadie...- Acto seguido se fue hacia ella y le dijo que no se preocupara y que olvidara lo que había visto, que no tenia importancia y la beso. Se fue a la biblioteca, llamo por teléfono y en menos de media hora llegaron a la casa unos hombres que sacaron el cadáver y limpiaron el sitio. El Sr. Lloyd les dio dinero en efectivo y desaparecieron tan rápido como habían llegado. Ellos mismo salieron de la casa acto seguido, y fueron al Aragon Ballroom, donde pasaron el resto de la noche. A la mañana siguiente todos pudimos leer en el periódico como se habían encontrado el cadáver del asesinado colgado de una grúa en el muelle y culpaban a algún clan mafioso de ello. la señorita Crystal le contó al capitán como el Sr. Lloyd cambio su actitud hacia ella y estaba mucho mas arrogante y violeto, por eso decidió dar parte a la policía, para sentirse algo mas segura. Ella no tenia familiares en la ciudad y no podía recurrir a nadie, además Anthony le había prohibido entre comillas salir fuera de Chicago por un tiempo, así que sintió miedo.

Parece que la protección policial no había hecho mucho, dado el resultado.Durante esos meses habían hecho averiguaciones, habían visitado a alguno de los compradores de el Sr. Lloyd y mandado expertos a valorar las obras habiendo comprobado tal como había contado la Srta. Rambert que eran falsificaciones. Era increíble como la gente rica compraba obras de arte de esta manera. A partir de ahí empezaron a vigilar todas las nuevas ventas de este y confeccionaron un listado larguisimo de clientes a los que había estafado. Las pruebas eran innegables, además, tenían una testigo que lo inculpaba de un crimen directo. ¿A que habían esperado? Ya lo sabia, era porque ella estaba embarazada. Esto había hecho que se paralizara todo. Los periódicos hablaban de una posible boda entre la pareja y por lo que ella le había dicho, ahora con el bebe se sentía algo mas segura. Apenas estaba de 3 meses y le confeso que la actitud de Lloyd había mejorado y estaba mucho mas atento y cariñoso. Parece que a este no le importo su hijo cuando le disparo...

Esa noche Anthony Lloyd había ido a verla y estaba furioso. Alguno de sus chivatos le había dicho que la habían visto hablando con el capitán de distrito en un bar. Le pregunto que que hacia con el, si lo había delatado. Ella lo negó todo. Este la abofeteo y la tiro al suelo. La insulto, le dijo que tenia pruebas y que iba a buscarlas, que no saliera del apartamento, que dejaría a alguien vigilandola. Asustada y acorralada, no sabiendo a ciencia cierta cual era su destino llamo a su hermana en L.A. y le contó llorando y por teléfono lo que estaba pasando. Tenia que haber pedido ayuda a su familia antes, pero ella lo había dejado todo atrás al irse, o eso pensó. La hermana aviso a su marido, cogerían el primer avión a Chicago. Fue ella quien encontró el cadáver, aviso a la policía y les contó lo que su hermana le había relatado. Al llegar al apartamento la puerta estaba abierta y se encontraron con la escena del crimen.

¿Por que no llamaría la propia Crystal a la policía? Puede que tuviera la esperanza de que Lloyd no le hiciera daño por el bebe. No sabemos si fue el mismo quien la asesino o mando a uno de sus matones. Al día siguiente el capitán se presento en la casa de Lloyd y fue arrestado por estafa y por el presunto asesinato de su novia. Fue un escandalo. Toda la ciudad estaba perpleja. Las fotos de Crystal en su cama rodeada de flores y salpicada de sangre llenaron todas las portadas de los periódicos. Fue el crimen mas sonado de ese año.No tengo que decir que Anthony Lloyd solo paso unos meses en prisión, su rica familia y su abogado lo sacaron pagando una fianza millonaria, pero abandono la ciudad se dice que por orden de su madre que se avergonzaba de el. Se mudo a New York donde a los pocos años fue asesinado por una de sus amantes de turno, por celos, según confeso ella misma. Justo destino. Yo he visto muchos crímenes desde entonces pero hay imagenes que no se olvidan, y ella era inolvidable...

Desde la Estigia: 1



El camino se me hace largo, un viento glacial sacude los tuneles que llevan a las orillas de la Estigia. Menos mal que tengo la grabadora, mis dedos no podrian escribir del frio... Alli, desde la ultima escalinata puedo ver al viejo Caronte a lo lejos, con la cabeza gacha, agarrado a su vieja vara.

Parece que el olor a un alma viva le hace levantar la mirada y me sigue con sus ojos llameantes hasta que estoy delante de el.

-¿Tu otra vez por aqui?(vaya como si vinera a verlo todos los dias...) Si, se acerca San Valentin y pense que seria interesante hablar contigo de amor...- -¿Es que no tienes nada mejor que hacer que bajar un lugubre camino para venir a ver al que nadie quiere visitar?-,-Bueno, igual estos dias casi me siento morir asi que mira, esto es solo una ironia...-, -Las mujeres siempre tan dramaticas...- ,- Si no no seriamos mujeres..., ¿Te importaria que hablaramos un rato?-, - ¿Quien te niega a ti nada?... Igual hoy estoy algo desocupado, no hay apenas trafico de almas, pero si llega alguien tendre que dejarte, es mi trabajo.-, -No te apures, es comprensible, no quiero que se te forme un cola de almas en el embarcadero, seria un cuadro algo raro... Pero bueno, vayamos al grano antes de que venga alguien a pagarte peaje. Hablame del amor mortal viejo Caronte, si gustas...-

-Mmmmmmm por donde empezar... Bien, si tengo que hablarte de amor podria tenerte aqui casi una eternidad, si vas a visitarme alguna vez que otra ire desmigando anecdotas que han podido conmover mi corazon solitario. La mayoria son historias anonimas, llamas de dolor que sobresalian de miradas perdidas, lagrimas que caian a esta laguna de desesperanza y preguntas, muchas preguntas-.


Te voy a contar la historia de un hombre que decidio que el obtener un nombre de leyenda era mas importante que el rendirse al amor verdadero y se marcho lejos, muy lejos dejando atras a su amada, peleo en batallas, cruzo mares y penso que tenia todo el tiempo del mundo. Pero el tiempo lo atrapo como una red y cuando regreso a su hogar buscando lo que atras dejo no lo encontro. Ella habia desaparecido y nada se habia sabido de ella en mucho tiempo. Las viejas del oraculo del pueblo le dijeron que ella habia desaparecido sin dejar rastro, que la hacian muerta. Me conto que vago por las ciudades vecinas buscando su cara y por las playas y montañas del reino y nada supo de ella hasta que un dia, cansado y desesperanzado, mientras lloraba su tristeza en una roca al pie de un rio, una ninfa acuatica queriendo saber que le pasaba, ya que las ninfas son muy curiosas, se mostro ante sus ojos. El heroe quedo sorprendido ante la peticion de la ninfa de que le contara su historia pero asi hizo y le narro como habia dejado a su amada en busca de gloria y como al volver esta habia desaparecido. La ninfa que al igual que sus demas hermanas era de caracter bien romantico, se apiado del pobre heroe enamorado, y tambien lo reprimio por haber dejado a su amor, pero aun asi decidio ayudarlo. Esta se comprometio a mandar un mensajero al oraculo de los dioses, ya que era muy bueno, para asi poder conocer el paradero de la amada del mortal. Y asi hizo, y ella y el heroe esperaron 4 dias y en la noche del cuarto dia, el mensajero vino con la respuesta:

La bella Casis, muerta del dolor por la partida de su amado se habia suicidado tirandose por un acantilado cercano. Esto dejo al heroe desconsolado y nada pudo decirle la ninfa para animarlo. Este, muy decidido, se despidio de la ninfa agradeciendole su ayuda, decidio ir y quitarse la vida al mismo acantilado que Casis. Un vez alli, cogio un moneda de oro, se la puso en la boca y se lanzo al vacio.

Y asi llego a mi... Deseperado por saber que habia sido de su amada Casis, queriendo saber si aun en este reino osuro habia cabida para la esperanza de encontrarla. La verdad, es que yo no recuerdo el nombre de todos a los que llevo en mi barca, pero tengo que admitir que a un viejo como yo le habia conmovido la historia que una bella mujer de pelo negro y revuelto y ojos de hierba, llamada Casis le habia contado sobre el hombre que habia amado. Y asi se lo relate. Le dije como la escogi de las almas que esperaban ser llevadas al otro lado, como ella me entrego la moneda de oro que recordo llevar consigo en el momento en que se quito la vida desconsolada del dolor.

Y le conte como ella lloraba de la pena y sus lagrimas y su belleza me conmovieron, y como entre sollozos me hablo de su amado y de como este se habia marchado lejos a pelear en un guerra que no era suya y de como le partio el corazon, me hablo de como al enterarse de que esperaba un hijo de el fue en busca de las viejas brujas del pueblo para que la aconsejaran que hacer, ya que no estaban casados. Y me conto como lo espero y como cuando un hombre herido en esa guerra regreso a su casa, ella fue a interrogarlo para saber de el. Me conto que este hombre le dijo que su amado habia muerto y que ella se volvio loca del dolor y asi, loca, cogio una moneda de oro de la casa de su padre y se fue al acantilado y pidiendo perdon a su hijo por negarle la vida se tiro al vacio con la esperanza de encontrar a su amor en el otro mundo... Y le conto como esta le interrogo sobre su amado, sobre como poder encontrarlo y como Casis le imploro que la ayudara. Claro que el no pudo ayudarla a encontrarlo ya que el soldado herido la habia informado mal y su amado no estaba muerto... Casis al saber esto se desmayo y yo, que solo veces muy contadas habia cedido ante la humanidad de un corazon, me apiade de esa mujer que habia dado su vida y la de su hijo no nato por amor... Y llame a Nix, mi madre y le pedi que se llevara a Casis envuelta en sus sombras sin que nadie la viera y la devolviera al mundo mortal y asi fue. Nix, la noche, cogio el alma de Casis y se la llevo arriba y encontro su cuerpo en las mareas y de la manera en que solo algunos dioses conocen Casis volvio a respirar en el mundo de los humanos y las olas del mar la llevaron a una playa donde unos pescadores la ayudaron y esta, se hizo a la mar con ellos para ir en busca de su amado allende los mares.

A este punto, el heroe me apelo, que como era posible que el oraculo de los dioses fallara en su veredicto, y le explique que el hilo de la vida de Casis fue cortado y eso era lo ultimo que supo el oraculo de ella, ya que el resto de la historia solo era conocida por el y su madre la noche. Y no pudo decir nada mas, se quedo ahi callado mirandome. Al cabo de un rato me agradecio haber ayudado a su amada y a su hijo y me dijo que acataba su destino como pago por su egoismo y por el dolor que le habia aflijido a Casis. Pero Caronte, que se habia apiadado de esa manera de la bella mortal, no soporto la idea de imaginarsela vagando por el mundo buscando a su amado y una vez mas, llamo a su madre Nix, y sabiendo que se arriesgaba a una reprimenda por parte de los dioses, consintio en dejar marchar al heroe para que buscara a Casis y a su hijo.


-Bueno Vanessa, creo que tu paseo a visitar a este viejo te ha merecido una buena historia...- Asi es, muchas gracias Caronte, me ha parecido preciosa...-, -Bueno ya es hora de que siga con mi trabajo y de que tu regreses a tu mundo, te estas poniendo azul del frio que hace aqui abajo Srta.- -Si asi es, me voy pero ya sabes que volvere a por otra historia en otra ocasion- - Ya lo tengo asumido jajaja... -


Y Asi riendose a carcajadas fue a seguir con su trabajo eterno...

sábado, 24 de julio de 2010

La Muñeca



Se deshace a cada grito de mi amada un pedazo de mi corazón y muy a mi pesar callo y observo como se consumen sus miembros en el fuego. Me hizo prometerle que no haría nada por salvarla, pero ello no me impide vengarme... Gentes que vociferais triunfadoras, asquerosos borregos jaleadores de la maldita madre iglesia, que le lamento de mi querida Isaboe os persiga en la noche de los tiempos y por cada alarido que ella profiera fallezca en cada clan uno de vuestros vástagos y mate a una de vuestras reses. Así sea.

Espere a que todos se marcharan para acercarme, nadie osa después de una quema pasear por las calles del pueblo a la caída del sol. Desaparece que con este toda la brabuconeria de sus gentes. en el centro de la plaza ahora desierta, seguían humeando los restos de la pira. Hurgue entre las cenizas, buscando algo de lo que había sido mi amada, pero nada halle mas que polvo... Guarde un puñado de sus cenizas en la cajita de madera que traía en el bolsillo de mi capa y me marhe. cuando antes llegara a casa antes podría comenzar el conjuro. El camino de vuelta se me hizo eterno, el busque mas silencioso de lo normal ya empezaba a oler a invierno. No podía sacarme de la cabeza los gritos de mi amada...

Lo primero que hice fue encender la chimenea, hacia frió. a estas horas Isaboe siempre tenia algo hirviendo en el caldero y la casa ya estaba caldeada cuando yo llegaba. Derretí las velas al fuego, añadí las cenizas y la sangre que Isaboe había guardado para este fin. Una vez preparada la cera la vertí en el molde, le coloque el pelo que mi amada había cortado de su cabellera y espere a que se enfriara. La saque del molde, le coloque las piedras de ónice que había tallado para que fueran sus ojos y le hice la boca. fui a nuestra habitación y busque el vestido que Isaboe había hecho de una de sus faldas y se lo puse. Había finalizado la primera parte de mi cometido. coloque la muñeca en el centro del altar y la observe. He de admitir que poseía una extraña belleza muerta. Las horas de trabajo habían conseguido una perfecta replica en cera de mi amada, incluso el pelo que era lo mas delicado había quedado bien. Encendí las velas que la rodeaban con cuidado y proseguí. Convoque a los poderes supremos y suplique su apoyo para poder conseguir que el espíritu de Isaboe volviera a mi personificado en la muñeca. Si no la hubieran quemado hubiera podido utilizar su propio cuerpo, pero esa posibilidad se esfumo al condenarla al fuego.

Supe que había concluido mi trabajo cuando Isaboe me pidió que apagara las velas porque tenia demasiado calor. Lo hice y pude ver como la muñeca se ponía de pie encima del altar. -¿Como estas?- le pregunte ansioso- ,- No lo se Johnathanm me encuentro muy rara, el viaje ha sido muy duro... Estoy muy muy cansada, necesito dormir un poco- - Deja que te lleve a la cama amor mio- Y dicho esto la tome con mucho cuidado, la lleve al dormitorio y la deposite con mucho mimo en la cama. Al hacerlo me pregunte como iba a poder dormir con sus ojos siempre abiertos de muñeca y apague la luz del quinqué y me eche a su lado. Asomaban las primeras luces del alba cuando conseguí quedarme dormido.

Me despertaron sus llantos. Salte de la cama asustado pensando que se podía haber hecho daño con algo. La encontré sentada en el suelo, agazapada, le pregunte si estaba bien y me dijo entre sollozos: - Nos hemos equivocado, soy una inútil en todos los sentidos... Al despertarme y verte dormido intente besarte y abrazarte como solía, pero me ha sido imposible con este diminuto cuerpo de cera y me di cuenta de que esto había sido un error, teníamos que haber acatado el destino...-, - Pero eso ya lo sabíamos, era algo que asumíamos al hacer esto, si no te hubieran quemado todo habría sido distinto, pero no nos dejaron otra opción...- Le conteste dolorido, - Recuerdo lo que pactamos, pero tu no puedes hacerte a la idea de lo que es estar aquí dentro, ver el mundo con estos ojos de piedra, verte a ti y saber que nunca mas podre estar contigo...-, - Para mi también es difícil todo esto Isaboe, he perdido a la mujer que amo por culpa de la estupidez de unas gentes asustadas, pero por eso mismo, porque te adoro, me dio fuerzas para aceptar lo que nos pasaba. También te propuse utilizar el cuerpo de otra mujer y te negaste...-, - ¿Como iba a permitirte que le hicieras el amor a otro cuerpo? No hubiera sido yo, aunque así tampoco lo soy...- Nos quedamos en silencio un buen rato. - ¿Dime que pasaría si te ocurriera algo? Estas manos de muñeca no van a poder ayudarte. Creo que lo mejor va a ser que me devuelvas al lugar que ahora me corresponde...- Era cierto, si a mi algo me sucedia la condenaba a una vida eterna en soledad, asi que cogí unas velas de la alacena y prepara de nuevo el altar, y cogí a Isaboe y la deposite en el centro. - Hazlo cuanto antes Johnathan, no soporto estar aqui metida mas tiempo, por favor amor mio-, - Sabes que te amare por siempre amor, te encontrare al otro lado cuando sea mi hora y juntos renaceremos a una nueva vida...-, - Yo también te quiero mi amor...- Estas fueron las ultimas palabras que dijo.

Mientras recitaba el conjuro no podía dejar de pensar en que ahora era yo el asesino de Isaboe. Por un momento vacile, pero volví a pensar en todo lo que habíamos estado hablando y pude proseguir. Cuando termine todo quedo en silencio. Ella ya se había marchado y esta vez para siempre... Cuando murió en la hoguera sentí rabia y dolor, pero no experimente el sentimiento de vació que ahora me embargaba, ya que sabia que la traería de vuelta. ahora ese vacío me devora. sople las velas y cogí la muñeca. ¿Que iba a hacer ahora con ella? Ahora era solo una muñeca de cera. En un impulse la arroje a las ascuas que todavía llameaban en la chimenea. Pude observar como después de quemarse el pelo y el vestido, la cera se derretía lentamente, fundiéndose, perdiéndose entre las ascuas... El fuego que acabo con Isaboe, terminaba ahora también con su existencia. El destino siempre se cumple, hagamos lo que hagamos, no podemos engañarlo ni evitarlo. Así esta escrito.

La Extraña Tentacion



Era Jueves por la noche, no me apetecía quedarme en casa viendo la tele y comiendo helado hasta reventar, así que decidí salir fuera a tomarme algo. Había descubierto el Moonspell hace un año mas o menos, después de romper mi relación con George, iba paseando una noche por el casco antiguo de la ciudad cuando me fije en el sitio. Me pico la curiosidad y decidí entrar, el nombre del local ya era como decirlo, de mi estilo. No era muy grande, apenas había gente, cosa que me gusto. Era bastante encantador, mucha madera, ladrillos a la vista y una chimenea encendida y la mayoría de la iluminacion era por velas ¡perfecto! De esta manera se convirtió en el sitio para mis escapadas nocturnas, ademas el dueño era amable e interesante, siempre tenia algún tema candente de conversacion y lo mejor, la música, muy muy sassy...

Cuando lo vi sentado en al barra a la luz de las velas me pareció un chico de anuncio. Tendría unos treinta y tantos, alto, guapo, con una percha increíble y se había sentado en mi rincón, pero no me importa mucho, me senté al otro lado de la barra. -Hola Tess,¿Como estas esta noche corazón?- me pregunto Lou mientras me lanzaba un beso- Bien gracias ¿ y tu?- - Como siempre, ¿Un vino blanco afrutado?- - Si por favor Lou- Conteste mirando con disimulo al extraño. Ahora de cerca era mucho mas atractivo, tenia unos bonitos ojos grises y un gracioso hoyuelo en la barbilla. -¿como sigue tu libro Tess? ¿Algo nuevo?- me pregunto Lou- - No, sigo aun algo atrancada con uno de los personajes, la verdad no se que voy a hacer con el- Entonces el extraño se giro hacia y me y pregunto: -¿Escritora?- a lo que conteste, -Creo que si, al menos eso estoy intentando- conteste poniendo cara de interesante,-¿Algún genero especifico?-, - misterio, al menos este libro- -¿Y cual es la trama?-,- La desaparición de una niña durante los juicios por brujería en Nueva Inglaterra- - Brujas y desapariciones, no suena mal, todo lo que sea esoterismo y artes ocultas tiene mucho mercado-, -Eso mismo pensé yo-,- Demasiadas tramas que ahora se están destapando sin que nadie pueda pedirle cuentas a la santa madre iglesia...- Y dicho esto le dio un trago a su copa y me miro fijamente.

Uff que te parece, quien iba a decirme a mi que para una vez que decido no quedarme en casa, me iba a encontrar un hombre interesante como el que tenia sentado a mi lado y encima guapo. Después de hacerle las preguntas de rigor, averigüe que era ingles de origen ruso, pianista y que estaba en la ciudad como jurado de un certamen musical. -Mi madre era bailarina del Ballet Nacional ruso y mi padre era pianista de cámara. Se conocieron en uno de los viajes de mi madre a Londres, se enamoraron y se casaron- Me contó sonriendo, - Que bonita historia, seguro que te han dicho millones de veces que es casi como una novela rosa...- , -Si unas cuantas, pero no importa, ya estoy acostumbrado- Y se rió sonoramente.

Mi copa estaba vacía y le pedí a Lou que la llenara. -A esta invito yo- contesto, y con una sonrisa le tendí la mano y le dije con picardía: -Creo que aun no nos hemos presentado formalmente, yo soy Tess- A lo que el se levanto del taburete y pude apreciar que era mas alto de lo que me imaginaba e inclinándose sobre mi mejilla, me beso y me susurro casi al oido: -Yo soy Boris, encantado de conocerte Tess-. Olia a una mezcla de madera y almizcle realmente envolvente y tenia unos labios carnosos y ligeramente frios. No pude evitar que me sobrecogiera la excitacion y creo que el se dio cuenta, porque me dirigio una mirada profunda que no hizo mas que empeorar la situación. Podía sentir mis cara encendiéndose y cogí mi copa de vino y bebí rápidamente para intentar disimular mi turbación. - ¿Hace calor verdad?- dije un poco nerviosa a lo que el respondio: - Es que estas muy cerca del fuego, acerca te mas a mi lado-. Ahora si que estaba en un lío. Me gustaba y el se había dado cuenta, además ahora me invitaba sonriente a que me sentara a su lado. Pero pensándolo bien, yo era la que se quejaba de una vida aburrida y sin alicientes, así que me lance. -Si gracias, creo que sera mejor así- Y diciendo esto me arrime a su lado de la barra y con una mirada casi irresistible me dijo: -Ya se que es la pregunta mas vieja del mundo, pero ¿que hace una chica como tu, aquí sola un Jueves por la noche?- Lo mire con cara de cordero degollado, - No había nada en la tele...- Y me eche a reír, pues era totalmente cierto.

Hablamos de música, de libros de mi paso por Inglaterra, del tiempo... Para cuando empezamos a tocar el tema que a mi me interesaba, el amoroso, por supuesto ya nos habíamos tomados unos cuantos vinos y esto ayudaba mucho. -¿Soltero?, no me lo puedo creer, ¿Como puede estar un hombre como tu soltero?-, - ¿A que te refieres con un hombre como tu?- Me dijo poniéndome ojitos, - Ya sabes, guapo, interesante y por lo que deduzco de nuestra conversión bastante culto, yo diría que brillante- - Bueno señorita intuitiva, ¿Y cual es tu escusa?, porque tu tampoco tienes pareja...-, - Ya sabes... Los escritores somos amantes de la soledad...- conteste de manera evasiva, pero el se me quedo mirando fijamente a los ojos y me contesto: - No es tu caso, no creo que seas una amante de la soledad... Tus ojos cuentan la historia de un corazón roto...- Me había cogido a la primera, lo mio con George ya estaba superado de hace meses, pero tenia razón, la resaca de mal de amores se nota en los ojos. Y le conteste: - Supongo que si,¿quien no ha sufrido por amor alguna vez que otra?- Y a esto me contesto: - Quien no ha sufrido nunca por amor es que no ha amado nunca...- Nos sonreímos mutuamente... Seria una larga noche...

Metamorfosis


Y la bestia que hay en mi
despierta al ver su presa,
llora, se retuerce
por el hambre...
Me rompe la piel
al salir fuera...
No importa si huyes
o te escondes...
Ya es demasiado tarde.

La Lluvia



Hacia mas de media hora que se había marchado, pero la cama todavía olia a ella...
Como un perro que busca el olor de su amo, recorrí las sabanas de la cama con mi cara, saboreando su perfume, echándola de menos. Yo, el macho independiente, el típico exprimidor sentimental que se beneficiaba a toda aquella chica que se cruzaba en mi camino, era ahora el cazador cazado, un pobre yonky enganchado a Mab.

Parece que el despertador sonase cada vez mas temprano, o a lo mejor es que cada día me cuesta mas levantarme. Hoy la la mañana me saluda lluviosa y juguetona tras los cristales de la ventana y se me ocurre que esta noche esperare a Mab con la chimenea encendida y una botella de vino. Celebraremos que a los dos nos encanta la lluvia.

Me arreglo para ir a la oficina y me voy. Menos mal que el pueblo esta a solo 5 min. a pie. La verdad no puedo decir que encontrar nuestra casa en tan buen sitio no fue una suerte, trabajo en una inmobiliaria así que tenia que tener alguna ventaja. Adoro nuestra casita en Canterbury Road, nada mas verla supe que le encantaria. Parece que fue ayer cuando nos mudamos y ya han pasado 3 años. Los años a su lado se me hacen semanas...

Menuda mañana, demasiado trabajo, solo he podido respirar hondo cuando me escape a tomar mi lunch al The Man of Kent, por suerte la tarde se presenta tranquila, pero no veo la hora de llegar a casa. La suave lluvia de esta mañana ha dado paso a un día terrible de tormenta. Espero que Mab no encuentre mucho trafico a la salida de Canterbury cuando salga. Salgo de la oficina y voy a comprar el vino al County Square y de paso le cojo unas flores. Violetas como a ella le gustan.

El camino a casa se me hace mas largo que de costumbre, justo llegando a la parada del autobús suena mi móvil. pensé que seria Mab para avisarme por donde viene, pero no es ella, es la policía. De vuelta a casa Mab se ha salido de la carretera en una curva y se ha estrellado contra un árbol. Las flores y el vino se me han caido al suelo, me quedo en blanco. El policía al otro lado del telefono me grita que si sigo aqui, que si le oigo bien y le contesto que si. Me dice que encontraron mi teléfono en su agenda en el apartado en caso de accidente y que en estos momentos están trasladando a Mab al hospital William Harvey, que me han llamado de inmediato. Me pregunta como estoy y le digo que bien, que salgo para allá y tras despedirse y disculparse por darme tan mala noticia cuelga. No puedo creerlo. Mab es una conductora excelente, nunca va demasiado rápido y menos con lluvia... Tengo que pedir un taxi, tengo que llegar al hospital cuanto antes. No quiero ni pensarlo... Ella no puede irse así y dejarme solo... ¡No puede!

Toda la calle esta llena de charcos y Paul los pisa mientras corre para llegar a casa. Sigue lloviendo pero ya no se da cuenta...

Las Ratas



Corría el año del señor 1626. En Marseille, siempre se había celebrado al llegada del otoño con una gran fiesta donde todos lo vecinos del lugar encendían una gran hoguera alrededor de la cual comían, bebían y bailaban alegres hasta caer agotados para despedir el verano. Hoy esa hoguera representa el dolor de un pueblo que se ahoga en el sufrimiento y en el llanto de sus hombres, mujeres y niños.

El turno de llorar me ha llegado hoy también a mi, por mucho que he intentado contenerme mojo con mis lágrimas el cuerpo sin vida de mi pequeño François al que llevo en mis brazos a la maldita hoguera donde han de quemarlo. A medida que me acerco el hedor se hace mas intenso volviendo el aire casi irrespirable. La gente vaga por las calles como cadáveres que caminan haciendo tiempo porque el dedo de la muerte ya los ha tocado. Unos hombres arrastran el cuerpo sin sin vida de una mujer a la hoguera mientras su hija llora aun agarrada a las faldas de su madre muerta. ¡Hijo mio perdoname porque te dejo en brazos de extraños y no puedo acompañarte pero tu madre querida me espera en casa!

Cuando abrí la puerta y entre al dormitorio ni siquiera abrió los ojos. Todavía no se había despertado. Me acerque par ver si seguía viva, ya se había vuelto una costumbre comprobar si respiraba... Si, seguí viva, pero la muerte ya le había robado el color de su piel y su sonrisa. Ni se había enterado que me había llevado al niño de sus brazos. Mi pobre Simone, cuando va a sufrir si abre los ojos a esta realidad que nos sacude sin piedad, eso si logra salir del lúgubre sueño que el que se haya sumergida. ¡Dios misericordioso! ¿Porque me castigas de esta manera? ¿Porque me arrebatas los que mas amo? A mirarme al espejo me doy cuenta que mi estado también ha empeorado. Los bubones están cada vez mas grandes y tiene peor aspecto. La muerte negra no perdona a nadie, solo las malditas ratas parecen sobrevivir en este circo de muertes. Simone habla en sueños, me llama, me habla de nuestro amor y canta una melodia que siempre andaba tarareando por la casa. Nunca podre olvidar la primera vez que la bese...

Ese día lo pase destras de ella pidiéndole un beso, esta andaba con su prima y al llegar a la playa donde tenian que recoger pescado,Simone se paro en seco y mirándome furiosa me dijo: - Acercate insolente, toma tu beso y dejame tranquila, tengo mejores cosas que hacer que andar corriendo por ahí perseguida por un energumeno que va gritando a los cuatro vientos que se muere por un beso mio.¡Tomalo y vete!- Y dicho esto se quedo recta como una tabla y cerro los ojos esperando a que me acercara y eso hice. Abrí sus labios suaves como pétalos de flor con dulzura, jugando a abrirlos con los mios, intentando despertar en ella algún tipo de sensacion. La apreté contra mi cuerpo, sentía su corazón palpitante debajo de su blusa y explote y la pasión contenida de transformo en beso haciendome perder casi la cabeza. Ella a punto de desvanecerse se agarro a mi cuello y no le quedo mas remedio que rendirse a la evidencia de que también me deseaba. Terminamos rodando por la arena ante la mirada atónita de su recatada prima. Ese día supe que estaría con ella para siempre.¿como poder vivir sin sus ojos de abismo, sin su larga y sedosa melena y sin su piel de nata?

La muerte me arrebata a mi amor, pero no puedo permitir que se vaya sola...

Me he acercado a besarla y el frió de su piel me ha quemado los labios. Debo de haber pasado horas observandola y mi amor se ha marchado sin que me diera cuenta.
Cierro sus ojos de hierba escarchada y me tumbo a su lado. Nada me queda mas que unirme a ella y mi puñal me facilitara el camino. Además, yo ya estoy muerto...

El Beso de la Sirena



¿Quien era ella? Puede sonar absurdo, pero esta es la pregunta que ahora mismo mueve mis días... He sobrevivido a mas de diez relaciones, entre ellas un matrimonio y tres psicoanalistas para lograr entender que la culpa de mi inestabilidad emocional ha sido siempre de ella, o mejor dicho, de su recuerdo. Resulta que inconscientemente y según la teoría de mi actual psicoanalista, he ido buscando algo de ella en todas las mujeres con las que he estado. ¿Tremendo verdad? Eso mismo pienso yo. Toda una vida enamorado de un recuerdo, pero que hermoso recuerdo...

Tenia 17 años, y ese verano mi madre estaba demasiado ocupada con una exposición de pintura, así que lo mejor que pude hacer fue irme con mi padre al norte de vacaciones. Igualmente casi todos los chicos ya se habían ido a algún lugar excitante mientras yo hacia de chico de los recados de mama, cosa que era interesante pues conocía a gente del circulo artístico, pero a mi edad y en ese entonces no era lo que yo tenia en mente para todo el verano, así que me acogí a mi otra opción y me subí en un tren a visitar a mi padre.

Cuando papa decidió irse a vivir a ese rincón del mundo para terminar su tesis de fin de carrera y compro su casa de la playa seguro que la escogió porque no tenia ganas de ver a mucha gente.Fue justo después de divorciarse de mi madre. El suyo había sido un matrimonio breve e intenso que termino por la incapacidad de mi padre para terminar la carrera de biología marina y hacer de padre y joven marido a la vez.Todo había terminado antes de que yo cumpliera el año.

Nada había cambiado, Insolencia seguía allí, erguida, plantándole cara al cielo desde lo alto del acantilado. Una casa para alguien con alma de poeta o bien de científico. Ese ultimo era mi padre. Allí me sentía agusto, pero el acceso se me hacia tortuoso por lo escarpado y el coche se quedaba a casi medio kilómetro de la casa, además costaba una barbaridad bajar a la playa a bañarse, el sendero que bajaba era diminuto y arriesgabas el pellejo en cada intento y yo le tenia pánico a las alturas lo que me lo dificultaba aun mas, pero era el camino mas rápido para llegar al mar.

El día que la conocí llovía a cantaros y el mar estaba picado. Baje a la playa porque había visto como un grupo de ballenas de metían en la ensenada y quise verlas desde mas cerca con los prismáticos para luego poder hacer mis bocetos. Entonces la vi. Al principio no podía creer lo que estaba viendo, pero si, aquello era una chica que nadaba practicamente entre las ballenas. La verdad no tarde mucho en reaccionar, me quite la ropa y en unos segundos estaba en el agua. Esa chica estaba loca, un coletazo de uno de esos gigantes la podía matar o dejarla mal herida. Nade lo mas rápido que pude, pero las ballenas estaban mas lejos de lo que pensaba, pero despues de un ultimo esfuerzo logre alcanzarla y asirla de un brazo, entonces se giro hacia mi y me miro. No debió haber notado cuando me acercaba porque su cara era de total sorpresa. Creo que fue en ese instante cuando me enamore de ella... Su piel era especialmente pálida, tenia una boca preciosa de color rosa chicle y unos grandes ojos verdes. Medio atontado le pregunte que si estaba bien pero ella no me contesto.Le pregunte otra vez, pero ella me miraba divertida. Le pedí que viniera conmigo que era peligroso estar ahí pero ella se limito a sonreirme y no entendía que podía parecerle gracioso de la situación. Ya harto de sus falta de racionalidad tire de ella en dirección a la playa pero se zafo de mi brazo y se escabullo rápidamente en dirección al fondo. Intente ir detrás de ella pero nadaba a una velocidad increíble, no pude aguantar el ritmo y tuve que salir a la superficie. Ella apareció momentos después a pocos metros de mi, me dirigí a ella con la esperanza de que atendiera a razones y me siguiera a la playa pero ella no hacia mas que reírse y escabullirse cada vez que intentaba sujetarla. Cansado de su juego le dije que hiciera lo que quisiera, me di la vuelta y empecé a nadar hacia la playa, pero entonces ella se interpuso en mi camino y acercándose mas a mi me dio el beso mas dulce que nadie me había dado en mi vida y acto seguido desapareció en las profundidades.

Me pase media hora ahí flotando en el agua, muerto de frió esperando a que regresara pero nunca lo hizo...

Al llegar a casa mi padre me esperaba impaciente, era casi de noche y al decirle que había estado en la playa nadando entre ballenas este me pregunto el porque me arriesgaba y habia hecho tal tonteria a lo que respondi que no sabia, pero que me habia besado una sirena...