miércoles, 25 de abril de 2012

Desde la Estigia 4


Pareciera que Caronte al final si que tiene razón. La ultima vez que baje a visitarlo era invierno, paso la primavera, el verano y recién saludo otra Primavera que aun tímida no termina de llegar a la montaña. Sigo en al montaña, pero ya no es la misma. Ya nada es igual. Desde que viera a mi amigo por ultima vez, han pasado muchas cosas. Unas buenas, otras no tan buenas, pero nunca me olvide de que allí, en las profundidades de la Tierra, navegando las aguas de la Estigia pudiera que alguien se preguntara que había pasado conmigo.

Tengo que abrirme paso entre la frondosidad de los matorrales que esconden la entrada a la cueva. Va a ser que efectivamente soy la única visita de este milenio que recibe mi amigo. El aire que sopla en la gruta sacude los encajes arácnidos que decoran la roca y se me encoje el pecho cuando aprecio el silencio del inframundo que rompo una vez mas con mis pasos y mi respiración entrecortada. Hoy me es un poco mas difícil bajar esos escalones helados.

Llego abajo y me sorprende el bullicio almico silencioso que hay. En el embarcadero hay bastantes almas que esperan a Caronte. El se esta alejando en su barca. Mirando esa cola de almas me planteo el irme y volver en otro momento y empiezo a subir las escaleras pero entonces escucho la voz de mi amigo en la lejanía -Me gustaría que me esperaras- - Vale!- Le grito para que me escuche. Yo ya no lo veo, pero supongo que el a mi si, así que bajo los escalones y me siento. Espero, y sigo esperando y me apoyo en la columna que tengo a mi derecha y casi sin darme cuenta me voy quedando dormida...

Sueño. Vuelvo a recorrer un lúgubre sendero que me lleva a aquel lugar donde viví en mi niñez. Esa casa llena de fantasmas y sollozos que aun vuelve a mi en sueños y me pone los pelos de punta. No entro esta vez. Fuera hay movimiento y llega gente extraña de otros mundos que me miran con sonrisas desencajadas y me vuelvo y miro a lo lejos, aun mas lejano... Tal como lo sentía en aquellos días, todo estaba lejos, difícil de alcanzar, muros altos, abismos selváticos mil y un obstáculos que no me permitían salir de ese rincón de aquella montaña violada por el hombre y sus construcciones. Y veo un oso enorme que se transforma en un ser humanoide que tiene la piel plateada, incluso pareciera que tiene estrellas incrustadas en la piel y viene hacia mi y me pregunta que que hago aquí otra vez. Le respondo que quien es ella y me dice que es un archivadora. Que esta recopilando datos de este y otros planetas y que lleva muchísimos años haciendo lo mismo. Me cuenta de las similitudes que se dan en costumbre y comportamientos, objetos entre el hombre y otras razas. Me pregunta que cuando voy a regresar a donde pertenezco y le contesto que no lo se... En ese momento escucho mi nombre. Vanessa...

Abro los ojos y me despido de ese ser en la bruma onírica para encontrarme a Caronte delante mía y mirándome con sus ojos llameantes... -Vanessa, te has quedado dormida...- - Si, eso parece. no dormí muy bien la noche anterior-, - mmmmmmmm - me responde pensativo, -¿No vas a preguntarme porque no he venido en todo este tiempo?-, - No, eso ya lo se pequeña...- me responde con una expresión casi de ternura en sus facciones, - ¿Y como te has enterado??- , - Morfeo se lo contó a mi madre, Nix y ella me trajo el mensaje...- - Fue muy difícil...Casi me vi en este embarcadero lúgubre tuyo con una moneda en la mano-, le digo un poco con tono de broma pero sin poder ocultar la certeza y el miedo que había detrás de ese tono. - Lo se...-, -Ya sabes que soy curiosa, así que te voy a preguntar como es que Morfeo se entero de mi situación...- - Bueno ya sabes que Morfeo es el que custodia el sueño de los humanos, vosotros decís mucho a través de ellos, ademas a través de esa conexión entre el sueño y vuestra mente, el puede acceder a archivos de pensamiento por lo que puede saber que esta pasando en vuestras vidas. El sabe que a veces me visitas, así que pensó que me gustaría saber de ti...- - Un detalle por su parte- - Así es, ademas el también esta muy conectado contigo por tus sueños. A aquellos que trabajáis y viajáis a través de ellos os tiene por así decirlo un poco controlados.-, - Vaya.... En fin, entonces no tengo que contarte nada. Mejor así...-, - No es necesario, ademas quiero que me hables de cosas alegres, también se que están pasando muchas cosas buenas en tu vida y que eres feliz-, - Así es, vaya con Morfeo, que buen espía esta hecho ¿La CIA no sera también creación suya? jajajajajaa-, - mmmmmmmmm Bueno, esta bien ver que no has perdido tu sentido del humor-, - Para nada, después de todo lo pasado solo quiero sonreír desde dentro, ya me entiendes-, - Si, lo se... Así sea y se cumpla aquello que anhelas- Y dicho esto se dio la vuelta en dirección a su barca. -No es por nada pero no me voy contigo, no voy a subirme eh?-, -No te preocupes, solo voy a coger algo, dame un momento-.

Al regresar traída algo en la mano, una especie de colgante con una forma extraña. -Que raro colgante...-, - Si, lo es, no pertenece a este mundo. Es un llamador de almas... Llego a mi hace muchos años de la mano de una chica que como tu, soñaba otras realidades y mundos lejanos. Te voy a contar una historia para que entiendas el valor de este colgante...-, - Bueno por el nombre ya me imagino para que servirá, pero adelante pues, soy toda oídos -, le conteste y Caronte sonrió.


Khara nació en la cima de una montaña, su madre era la esposa de un pastor de cabras y la buena mujer se puso de parto mientras cuidaba del ganado. Mientras la madre de Khara esperaba el alumbramiento, bebió varias veces del agua de un arroyo cercano. Decían las gentes del lugar que el beber de sus aguas te producía sueño, y es que ese arroyo había sido creado por el dios Morfeo para sus hijas las ninfas Sophores. Casi sin darse cuenta la madre de Khara cayo en un sueño profundo al borde del arroyo durante el cual y con la ayuda de las ninfas que la asistieron en el parto mientras dormía, dio a luz. Cuando despertó tenia a la niña en los brazos, limpia y vestida con una pequeña gasa de seda azul. El nacimiento de la niña seria bastante sonado entre los conocidos del matrimonio por las mágicas circunstancias de su llegada a este mundo, tanto es así que algunas personas de la aldea cercana la llamaban la hija del sueño...

Pasaban los años y Khara crecía feliz en la montaña que la vio nacer. Correteaba por todos lados como un duende y por las noches dormía profundamente y sobre todo, soñaba... Cada noche, todas las noches, Khara soñaba y visitaba lugares lejanos, a gentes que no conocía para luego despertar y contarle a su madre que escuchaba asustada las aventuras nocturnas de su hija. A medida que pasaba el tiempo, Khara vivía con mas intensidad sus sueños, tanto era así que no era capaz de distinguir cual era la realidad y cual el sueño. Pasaron los años y una mañana uno de sus paseos se dirigió al arroyo de Morfeo y se sentó en la orilla con los pies metidos en el agua. Tras pasar un rato, Khara oyó unas risas que venían del fondo del arroyo y al mirar bien, pudo vislumbrar unas caras femeninas que la miraban desde debajo del agua. En un principio se quedo parada, pero las risas y las bellas facciones de esos seres mágicos la tranquilizaron y se aventuro a saludarlas. Entonces salieron del agua cuatro bellísimas mujeres, pálidas, etéreas, vestidas con sedas azules como el cielo reflejado en el riachuelo y a su vez la saludaron. - Bienvenida Khara, hacia ya mucho tiempo que te esperábamos -, le dijeron entre sonrisas, -¿Como? ¿A mi?-, -Si, a lo largo de los años, has pasado por aquí, te has parado y mirado tu reflejo en este arroyo pero nunca has bebido de el-, -Así es, mi madre me advirtió que no lo hiciera hace muchos años...-, - mmmmmmm Es interesante, no se si esta en tu conocimiento que tu naciste justo aquí, al borde de estas aguas.- -Así es, mi madre me contó que así fue, y también me contó como se quedo profundamente dormida tras beber agua y cuando despertó yo estaba en sus brazos.- -Justo así fue, nosotras mismas la asistimos durante el parto y te trajimos a este mundo-, - Mi madre sabia que alguna criatura mágica la había ayudado, pero no sabe de vuestra existencia-, -Claro, no nos dejamos ver por los mortales demasiadas veces y de esto hace ya mucho tiempo, pero nostras advertidas por nuestro padre el Dios Morfeo, esperábamos tu venida en las vísperas de tu decimosexto cumpleaños, que si no hemos calculado mal, sera dentro de dos días-, - Efectivamente así es, pero tengo una pregunta, ¿Como es que vuestro padre sabia que iba a venir?-, - Bien pequeña, te lo vamos a explicar todo, aquello que te conecta con nuestro padre Morfeo y con su reino de sueños, ¿Porque tu sueñas, verdad?-, -Así es, todas las noches que puedo recordar desde mi consciencia-, -Bien Khara, por las circunstancias de tu nacimiento, quedaste conectada y bajo la tutela nuestra y de nuestro padre. Somos algo así como tus madrinas y el tu protector. Sabemos que en tus sueños viajas a mundos que no comprendes, pero vamos a ayudarte. Las almas, tanto las humanas como las divinas se pueden trasladar y abandonar su cuerpo de manera voluntaria o en tu caso involuntaria mientras duermen. Aquellos que logran dominar este arte de viajar entre mundos se les denomina Viajeros del Sueño...-, -¿Y yo soy eso que decís?-, -Así es, aunque con el tiempo profundizaras en tus experiencias, pero antes de todo tenemos algo que contarte y que forma parte de una nueva etapa que comenzaras. Si así lo deseas, podrás beber del agua de este arroyo para poder entrevistarte con nuestro padre. En realidad el es quien tiene cosas que contarte, nosotras solo somos sus mensajeras en este caso.- , -De acuerdo, creo que necesito hacerlo así que voy a confiar. - Y diciendo esto, Khara se inclino hacia el agua y bebió, tanta agua como le apeteció y se tumbo en la hierba verde. Mientras el sueño la atrapaba sonrió a sus madrinas que a su vez le sonreían y pasados unos minutos Morfeo la llevo a su reino...
Cuando abrió los ojos, yacía en una hamaca, en una habitación de paredes cristalinas que le permitían ver el exterior, cientos de estrellas suspendidos en un mar azul. Parecía uno de sus sueños... -Bienvenida Khara-, oyó una voz a su espalda y al girarse allí estaba el dios Morfeo que la miraba sonriente. -Hola... No se muy bien como tengo que dirigirme a usted, nunca antes había hablado con un Dios-, - Hazlo como gustes, no es necesario un protocolo entre nosotros. Tenemos cosas de que hablar y a partir de hoy vamos a vernos con cierta frecuencia, por lo que te suplico, alejes cualquier pensamiento de miedo de tu mente...-, - No, no te tengo miedo, pero si que estoy algo nerviosa, lo admito, esto es algo fuera de lo común-, - Así es, pero tu también tienes un don fuera de lo común, por eso estas aquí, si no ahora mismo no estarías hablando conmigo, así que tranquilizate pequeña, porque tenemos hablar un rato-, dijo sin dejar de sonreír - Esta bien, lo intentare. Ya estoy algo mas tranquila-, - Así sea. Toma asiento Khara por favor. Mis hijas ya te han puesto un poquito al corriente sobre el tema de nuestras conversación por lo que he escuchado desde aquí. Eres una Viajera del Sueño, en tu caso, por las circunstancias especiales de tu nacimiento, quedaste conectada a mi por el agua que bebió tu madre. Otras personas adquieren por así decirlo, este estatus de Viajeros del Sueño con la experiencia y otros, nacen predestinados a ello. Tienes sueños extraños que nadie comprende, tienes la sensación de viajar muy lejos mientras duermes, y efectivamente eso es lo que pasa. Tienes la capacidad de viajar a través del Portal del Sueño a sitios que conoce tu alma. No me mires con esa cara, te explico. Bien, cuando duermes, tu alma se desplaza como te digo a sitios que ha visitado en encarnaciones anteriores a esta a la vez que puede viajar a otros lugares a los que tu alma necesita ir por algo, visita esos lugares buscando algo o a alguien que la ayude a resolver algún problema en esta realidad o bien para encontrar conocimiento. También con el tiempo, aprenderás a desplazarte a voluntad por esos planos y con la practica podrás abrir nuevas puertas que incluso te lleven al futuro mas adelante. Ocasionalmente, te desplazas a lugares desconocidos, atraída por seres que se dedican a robar la energía de los Viajeros del Sueño, por lo que tendrás que aprender a defenderte mejor de lo que lo has hecho hasta ahora. Estos seres a su vez, tiene la habilidad de desplazarse como tu, pudiendo llegar a traspasar los portales del Sueño y asentarse en diferentes lugares. No quiero asustarte con esto, posiblemente ya te hayas topado con alguno que otro de estos en tus viajes, ¿Me equivoco?-, -Podría ser, si recuerdo haber estado en sitios donde no me sentía muy bien y despertarme agotada.-, -Si, esto puede pasar, ya iras aprendiendo a evitar estos encuentros y también habrá otros que tengas que propiciar. Yo se que no sales mucho de tu montaña Khara, pero algún día vas a tener que hacerlo y ese día no esta muy lejano. Algunos humanos de los que te rodean no lo saben, pero el mundo esta cambiando, y esta a punto de sufrir un cambio importante a niveles de pensamiento y cultura.- , - Vale, ¿Pero papel juego yo en esos cambios?-, - Te explico: Tu misión es evolucionar y ganar experiencia y conocimiento, ya que gracias a ello, podrás servir de ayuda a la gente que acuda a ti pidiendo respuestas.-, - Mmmm yo aun no entiendo muy bien que quieres que haga. Apenas he sabido hoy que mis sueños eran algo mas que eso...-, - No te preocupes, voy a darte algo que te va dar algo de ventaja en tu misión. Te voy a regalar un Llamador de Almas, te explico. Si llevas este colgante mientras duermes y viajas por el portal del sueño, este va a atraer hacia ti a personas que necesitas conocer, porque tengan algo que enseñarte, que compartir contigo, o simplemente que necesites esa experiencia para tu camino... En cualquiera de los planos...- Khara se quedo un rato pensativa. -Dios Morfeo, y esas experiencias o personas que atraiga el llamador, ¿Podrían ser también negativas?... Ya he vivido cosas no muy agradables mientras duermo y la verdad, eso me genera miedo.- -Pudiera ser pequeña, pero has de recordar que desde hoy estas bajo mi protección, y esos seres oscuros que temes se lo pensaran dos veces antes de acercarse a ti...- Y dicho esto le tendió la mano y le mostró un colgante, no parecía nada de otro mundo, era una bola que parecía de cristal engarzada. No era muy discreto, quizás algo demasiado grande para el gusto de Khara que se decía a si misma que tendría que ocultarlo debajo de la ropa todo el tiempo. -Tomalo, es tuyo. Cuida bien de el y no permitas que ningún otro mortal que no seas tu lo lleve. No eres la única Viajera el Sueño, pero los llamadores de almas son intransferibles, están programados de manera independiente, y este es solo para ti.- - Vale, lo he entendido- Y cogió el colgante y se lo puso. Morfeo se despidió de ella amigablemente, poniendo su mano el su hombro y desapareció, llevándose consigo esa habitación mágica y Khara abrió los ojos para encontrarse otra vez tumbada al lado del rió. Se incorporo y miro las aguas del arroyo, las Sophores le sonreian y las saludo con la mano, tenia que marcharse, ellas hicieron otro tanto graciosamente. Eran muy bellas, pensó Khara y se alejo apresuradamente camino a su casa.

Cuando llego su madre la esperaba impaciente, había mucho trabajo y ella había estado desaparecida demasiado tiempo, por lo que como era natural estaba preocupada. Khara le explico que había estado paseando por la montaña y que al tumbarse al sol un rato, se había quedado dormida sin darse cuenta. Pensó que no era buena idea contarle a su madre lo de su experiencia en el Arroyo de Morfeo, por ahora. Así que se puso en marcha y ayudo a su madre en las tareas de la granja. Cuando cayo la noche Khara también cayo rendida en su cama y soñó...

Soñó que se encontraba en una ciudad, pero no era como la ciudad que ella conocía, era algo mas primitiva. La gente andaba con prisa, pasaban carros con mercancías y animales levantando una gran polvareda y en ese momento le tocaron el hombro. Al girarse una mujer la miro fijamente a los ojos. Era bastante mayor, mas que su madre, tenia la cara surcada de arrugas y vestía con ropas muy viejas y sucias. Pero no era una extraña, ella la conocía o al menos reconocía su cara y no sintió miedo o repulsión por la anciana y Khara le tomo la mano. Esta a su vez le sonrió y de sus ojos brotaron lagrimas y sin saber porque Khara le dijo: -Yo te perdono....- Y en ese instante, todo desapareció a su alrededor, quedaron así como suspendidas en un limbo de imágenes turbulentas y la anciana apretó la mano de Khara y susurro: -Gracias...- Y una luz brillante las rodeo y empujo hacia arriba... Khara se despertó bruscamente. ¿Que había sido eso? La cabeza aun le daba vueltas y se dio cuenta que el colgante estaba caliente y lo saco para mirarlo. Brillaba con una luz dorada que salia de su interior y se fue apagando lentamente. Estaba claro que este había sido su primer viaje-misión gracias al llamador de almas. Estaba aun mas agotada que cuando se había ido a dormir, así que volvió a cerrar los ojos. Esa noche ya no soñó mas.

A esa primera noche la siguieron otras y los años pasaron sin que khara apenas se diera cuenta. Visito muchos lugares, se encontró con gentes diferentes, con algunos apenas hablaba, con otros se pasaba horas hablando y estos le contaban historias o le hablaban de sabios, de dioses y de héroes y sus hazañas, de otros mundos ajenos a este, al otro lado de las estrellas, de gentes que habitaban en los confines de esta tierra. Khara intentaba recordar todo lo que veía o escuchaba en sus viajes lo repetía una y otra vez dentro de su cabeza hasta que lograba memorizar aquello que le habían trasmitido. Las experiencias siempre terminaban de la misma manera, todo se disolvía y una luz dorada los sacaba de allí a ella y a su acompañante. Vio a Morfeo en varias ocasiones, siempre que tenia dudas que consultarle sobre alguna de sus experiencias iba al arroyo. Sus madrinas siempre la recibían alegres y le preguntaban curiosas de como marchaban sus viajes. Para ella era como un ritual.

Aquella noche Khara se fue a la cama intranquila. Tenia un nudo en el estomago. Había estado en la ciudad y había visitado el Templo con su madre. Esta había hecho una ofrenda a los dioses y había orado. También hablo con una de las sacerdotisas, para ello se alejo de Khara, pero ella puso oír algo de lo que hablaban. Su madre estaba preocupada por ella, a veces la oía en sueños y pensaba que malos espíritus la rondaban. No sabia si podía explicarle a su madre lo que hacia por las noches sin que pensara que estaba loca. Dio varias vueltas en en la cama antes de conseguir dormirse. Como otras veces, llego a un lugar desconocido, pero esta vez era especialmente sobrecogedor por su belleza. Estaba a la puertas de un pequeño templo, era de forma circular y estaba encima de una pequeña colina y a los pies de esta había un hermoso lago. El cielo tenia un tono rosado-anaranjado. Era tan hermoso lo que veía que no pudo mas que sentarte en las escalinatas del templo y entonces a su espalda una voz... -Al fin.... Y su corazon dio un vuelco.


Lo conocía, esa voz. Casi no se atrevía a girarse pero tenia que hacerlo. Se levanto como si la hubiera atravesado un rayo y levanto la cabeza. Era el, no sabia donde lo había visto antes, como explicarse lo que le había producido el escuchar su voz. Conocía y no conocía esa cara, había algo familiar en ella, como si esas facciones salieran otras, como reflectadas hacia fuera... El sonreía, el hoyuelo marcado en la barbilla, los rizos caídos sobre la frente y sus ojos de hielo azul verdoso la miraban divertido. Tenia los brazos cruzados sobre el pecho y estaba apoyado en una columna. Khara sintió entonces el calor de su llamador de almas quemando le la piel pero no se atrevió a sacarlo. -¿No hace falta que me presente verdad?- pregunto fijando sus ojos en los de ella - En realidad no se como te llamas, así que supongo que si estaría bien saber tu nombre, pero se que te conozco si a eso te refieres.- Estaba nerviosa pero había una felicidad arrebatadora que nacía de su interior que hacia temblar levemente todo su cuerpo. - Ya veo... Para mi también es difícil, siempre que te encuentro eres una persona diferente. Pero como ya habrás notado nuestras almas se reconocen rápido.- - Si, ya me he dado cuenta. También parece que tu tienes mas información que yo.- - Así es, pero es la ventaja que tengo al ser un Semidiós, esa parte de mi memoria siempre permanece por lo que el recuerdo de tu alma siempre viene conmigo... Yo soy Artax... - Vale, ahora la cabeza de Khara daba vueltas y su corazón saltaba, la cosa iba de mal en peor... - No te preocupes, te lo voy a recordar. En realidad esta vez tenemos una ventaja y es que eres una viajera del Sueño, y eso ha facilitado este encuentro de esta manera. En otras ocasiones he tenido que perseguirte y reconquistarte sin que tu supieras nada jajajajajaja Me has dado mucho trabajo señorita-, Reía con naturalidad, disfrutando de mi incertidumbre.- Vale pero voy a esperar a reírme hasta que conozca toda la historia - Y le sonrió...- -De acuerdo, es justo. Nos conocimos hace ya varios siglos, y desde entonce nos hemos encontrado con esta 5 veces. Mi padre era humano y mi madre una diosa. Ella se enamoro de el perdidamente de el y nací yo. A caballo entre lo humano y lo divino, pasaba temporadas con mi madre en la morada de los dioses y otras con mi padre. Cuando nos conocimos vivíamos en la costa de Macedonia. Tu eras la hija de un pescador y nos conocimos en la playa. Andabas enredada entre las redes de tu padre o eso parecía, en realidad estabas arreglándolas. Yo paseaba por la playa después de haber estado nadando un rato. Cuando levante la mirada de la arena ahí estabas tu, con las manos llenas de redes, el pelo alborotado y cantando sumergida en tu trabajo. Estuve mirándote un rato, casi como en un encantamiento, llevado por tu voz y entonces te callaste y levantaste los ojos y los clavaste en los míos. Grandes y hermosos ojos... En ese instante me perdí, para desdicha de algunas diosas. - Oh pobrecitas, jajajjaja- no pudo evitarlo tuvo que reír. -¿Te hace gracia, eh?-, - solo un poco, era la entonación que le has puesto al contarlo, pero dime, ¿Caí yo también rendida a tus pies en ese instante?-, ahora se río el y a carcajadas, cuando termino de reírse contesto. -No, claro que no, es mas, casi tengo que salir corriendo en ese momento, te pusiste muy en tu sitio y me preguntaste bastante molesta que estaba mirando, incluso me amenazaste un poco con tus enseres para arreglar las redes. Eso si, en cuanto empece a hablar contigo te enrede, es que soy un gran orador, jajajajajajajjajajajaja- - mmmmmmm no se porque pero no se si creerme esto ultimo- - Y haces bien, te estaba tomando el pelo. Logre tranquilizarte y entablar una amable conversación contigo, pero no caíste en mis brazos tan rápido, fuiste un poco escurridiza, mas me hubiera valido coger esas redes que cosías y haberte atrapado con ellas... - Y me sonrió al decir esto y sintió que lo que decía era cierto, su corazón se lo decía... Y el se acerco, dejo su columna y se sentó ahí junto a ella en la escalinata y aunque hubiera querido besarla, le pidió permiso y le tomo la mano y ahí sentados, el siguió narrándole la historia de su amor, y de como la busco, año tras año, siglo tras siglo, y Khara escucho, cada palabra que el decía, su corazón lleno de dicha, embriagada del amor que emanaba de Artax y que la inundaba, como una marea terrible e imposible de parar. Cuando el termino su historia Khara lloraba y sonreía. -Bueno, ahora que ya estas al tanto de toda la historia quiero saber que quieres hacer. Aunque Morfeo me ha facilitado el encontrarte no me ha dicho si en esta vida, tu camino ya lo caminas al lado de alguien. Me dijo que eso tenias tu que decírmelo. Se que todo lo que te he contado es una gran historia de amor, puede que una de las mas bellas que se hable en este universo, pero no doy nada por sentado Khara.... - Lo miro emocionada, no solo había sido una bonita historia de amor, si no que era la suya, su historia de amor... Vaya con Morfeo, en el fondo les había hecho un favor, pero pensó que había sido algo cruel no decirle a Artax si ella estaba casada o no. No podía ni imaginar como se sentía ahora el... Después de tantos años, amándola y buscándola, encontrándola y amándola... - No pertenezco a nadie.....- Solo pudo decir eso. Artax no se movió pero sonreía. - Siendo así, ahora tienes que decirme donde encontrarte en el otro mundo... - Y Khara le sonrió y le tomo la otra mano y le contó un poco su historia, donde vivía, lo que hacia, claro que el ya sabia que era una Viajera del sueño. El la escucho sonriente, esa sonrisa era como si todas las estrellas del cielo alumbraran una noche oscura. Llego el momento en que Khara tenia que partir, ya que su noche terminaba, pero ninguno de los dos quería despedirse. Al final Artax se levanto y la tomo en brazos, y bajo la escalinata del templo. -Sabes, ahora mismo no quiero soltarte.... - Dijo con al respiración entrecortada - Pero no voy a tardar mucho en ir a por ti, te lo prometo... Y la deposito en el suelo y se tumbo a su lado y la rodeo con sus brazos y así llego esa luz durada cegadora que los elevo a las estrellas. Khara despertó en su cama, con la sensación de que Artax aun la abrazaba. Caronte se quedo en silencio. Parecía que ese era el final de la historia. - ¿Ya esta? Ha sido una historia muy bonita, pero este final no me convence... - mmmmm Yo no dije que había terminado querida.- - Es que como te has quedado en silencio pensé que ese era el final- - No, no lo es, pero necesito un descanso, es una historia algo larga de contar y voy resumiendo - Le sonreí, - No te preocupes Caronte, no tienes que contarme los detalles, creo que si me cuentas mas o menos por encima el final ya me doy por satisfecha, ademas supongo que terminan reuniéndose-, - Así es, esta es una bella historia, pero también su contenido es importante, recuerda que el colgante que te he dado esta relacionado con esta historia- -¿el llamador de almas que me has dado era de Khara?- - Si, así es, Ella misma me lo entrego- - ¿Pero como? ¿Cuando falleció en esta vida?- - No, fue cuando falleció su madre, Artax acompaño a Khara hasta aquí, ella quiso acompañar a su madre hasta el ultimo momento, ventajas de que tu marido sea un Semidiós supongo... Me lo entrego porque ya no lo necesitaba... - - Bueno yo también bajo aquí y no tengo nada que ver con los dioses ni sus líos... Pero creí que me habías dicho que el llamador de almas estaba programado para ella y era intransferible - - Si, eso es cierto, pero cuando Khara me entrego este llamador yo llame a Morfeo para darselo y eso hice, pero me dijo que me lo quedara que en un futuro yo se lo tendría que entregar a alguien, y antes de devolvérmelo lo desprogramo. Ahora tendrás que hacerle una visita para que te lo programe jajajajajajajjaja - Se reía con sinceridad, yo me quede pensando... - Bueno, anda cuéntame algo de su encuentro en este plano de la realidad y luego me aclaras todo eso que me tienes que aclarar..., si?- - Claro, por eso quería contarte esta historia, hay cosas de las que tienes que tomar mas consciencia.... Esa mañana Khara se apresuro en terminar su trabajo en al granja. Salio veloz hacia el arroyo a ver a sus madrinas las Sophores, a contarles de su encuentro con Artax, claro que ellas ya estaban enteradas, su padre Morfeo se lo había contado todo. Los dioses son muy humanos y no hay nada como una buena historia... Ellas compartieron su dicha y bailaron alegres por la felicidad de su ahijada. Khara les contó que había quedado con Artax en la plaza del pueblo, delante del templo en 8 días. Ella bajaría al mercado con su madre y ellos fingirían conocerse en ese momento y enamorarse. En realidad, enamorados ya estaban, ahora solo tenían que volver a escribir su historia. Y eso hicieron, Artax cortejo a su amada como hizo la primera vez y cuando llego el momento pidió su mano a su padre y se casaron una vez mas... Khara siguió viajando en sueños, siguió aprendiendo y conociendo nuevos lugares y gentes. Cuando la estabilidad social y política de su país tembló, ella estaba preparada y pudo dar consejo y apoyo a las personas que llegaron a ella. Tanto fue así que su fama de ser una persona sabia llego a las esferas políticas de la ciudad y algunos consejeros recurrieron a ella pidiendo ayuda cuando la situación se les fue de las manos. El mundo que conocían desaparecía y llego una nueva era donde los Griegos acabarían perdiendo su poder en esa parte del mundo. Khara y Artax siguieron en la montaña, dentro de ese mundo pacifico que habían creado, protegidos por el favor de los dioses y felices, viendo crecer a sus hijos. -Ahora si que termine la historia señorita...- - Gracias... Por lo que veo todo esto puede estar relacionado con los cambios que todo el mundo esta esperando ahora. La gente esta cansada del viejo sistema.- - Así es, por eso los Viajeros del sueño tenéis que recopilar toda la información que os puedan dar en otros lugares, para intenta equilibrar no solo vuestra vida, si no también de personas que os rodean si es posible.- - Creo que entiendo lo que me dices...- - Se que si Vanessa- - bueno, entonces ahora con este Llamador de Almas me tengo que poner a trabajar... La verdad que si va a atraer a mi vida gente que necesito conocer para mi crecimiento, espero que todas buenas porque ya me he llevado mi ración difícil no hace tanto, esto va a ser como dar un salto cuántico!- - Bueno, al menos es seguro que va a ayudarte-, - Si bueno... ¿Crees que traerá a mi vida a mi Artax? Despues de todo lo pasado solo...- No pude evitarlo, la pregunta salio de mis labios sola... - Puede, a Khara le ayudo...-, -Bueno pues me voy a ir ya, si tengo que irme a dormir para que Morfeo venga y me de el manual de instrucciones de tu regalo, quiero que me lo de rápido!-, - Eres muy aplicada pequeña jajajajajajjajaja, ve en paz- Y me puso la mano en el hombro de manera cariñosa... Si, puedo decir que así fue. Le sonreí y salí corriendo escaleras arriba...

martes, 22 de noviembre de 2011

El Bosque...


Levanto la cara y me baña la lluvia que resbala por mi piel. Mi alma corre libre por los bosques, se abraza a las rocas y a los troncos de los arboles, habla con los pajaros y el viento que recoge mi canto solitario, aullido en las noches de luna. La montaña es mi reino, aqui mi corazon late mas fuerte y no deja sitio para el miedo. Solo hay risas de hadas que miran mi disfraz humano y se preguntan: Donde ira asi disfrazada? A que fiesta extraña? Mi cuerpo no es capaz de alcanzar a mi alma y esta se le escapa entre las hojas de fuego que caen de los arboles vestidos de atardeceres como bailarinas en llamas... Y me pierdo y mis sentidos vuelan y quiero que me encuentren. Si, que me encuentren asi, mojada de lluvia. Con la piel fria y el corazon en llamas... Entra conmigo en el bosque y dame la mano...

jueves, 27 de octubre de 2011

Cielo Nocturno...


Mi alma me sacude,
sonrie, canta,
vuela como hoja
que baila con el viento.
Me sacude y me increpa,
con ojos suplicantes.
Un beso...
No puedo ayudarla.
Ni yo misma puedo apagar
el ansia que marea
mis sentidos
cuando sonries
y vuelco mi alma
en tus ojos...
¿A que puerta tengo que tocar?
¿Que llave secreta
guarda el tesoro que anhelo?
¿No oyes la musica
que hace danzar
tu alma cuando toca la mia?
Tiemblan mis manos
y escribo...
Tiembla mi pecho
y siento...
Tiemblan mis labios
y espero...
Me quito
el disfraz de miedo,
la paralisis del recuerdo.
Nunca vivi un minuto
como el presente.
Desaparece el tiempo
en tus ojos de lluvia,
se evapora mi realidad
en tus manos.
Quiero tejer castillos
en las nubes plateadas,
hacer un ramo de atardeceres.
Quiero volver a sentirte
bajo el cielo nocturno...

domingo, 5 de diciembre de 2010

Desde la Estigia: 3



El invierno, especialmente frío de brumas y nieves tempranas me acompaña a la boca de la cueva; la ventisca que sopla cortante me empuja adentro casi de manera arrojadiza, como si fuera una muñeca de guiñol manejada por los vientos...

Me resbalo, la escalinata esta cubierta de escarcha y parece que el espíritu de la ventisca me sigue a la espalda. Silba a mi oído y se pierde entre los recovecos de la gruta que es mi puerta a la Estigia, al averno, al reino de mi amigo, si... Mi amigo Caronte. Tengo y no tengo frío. Forrada de lana cual oveja, recordaba el sitio mas frío o bien podría ser que mi corazón excitado por los cambios y novedades bombea algo mas calido. Tengo sed y esta vez no he traído agua conmigo.

Distraída con mis pensamientos me resbalo en un escalón y doy con el trasero en la fría piedra y se me escapa una pequeña maldición, pero es que me he hecho daño. Cuando me encuentro con la mirada de mi amigo este esta sonriendo. Es irónico pensar que la imagen que siempre se ha dado de Caronte era la de un hombre mayor y sobrio, casi desalmado. Que cruel puede llegar a ser la literatura con algunos personajes.

-Vanessa... Me parecía haber oído tu sedosa voz hace un momento profiriendo maldiciones, solo podías ser tu...-, -Si... En fin, tengo que admitirlo, si me hago daño aunque sea poco protesto. Siempre es mejor soltar las emociones por ridículas que sean-, - Me alegra verte de nuevo, es curioso, parece que solo me visitas en los cambios de estación,¿No lo has notado?-, - Si es cierto, no lo había notado, soy tu visita estacional, jajaja...-, -Mmmmmmmm... Bien se podría decir de ti que eres como un ave que vuelve con el frío- Me tengo que reír, -Si Podríamos- - Supongo que no has venido solo a reírte con este viejo, dejame un momento y ahora te traigo una historia, ¿si?- -Si claro, pero antes te quería preguntar si aquí abajo podría beber algún agua, ya me imagino que beberla de la estigia no es buena idea...- -No, no lo es querida, no te lo recomendaría pero si sigues a tu derecha por ese sendero que bordea la laguna, veras que hay una fuente de agua, podrás beber de ella- - Bueno, yo me fío de ti, espero que no me pase nada raro y me trasforme en una hidra...- Esto lo dije a media risa -No, puede que seas la segunda mortal que vaya a beber de las aguas de esa fuente. Solo te voy a pedir que no bebas demasiada, conten tu sed ya que las aguas que vas a beber no son corrientes, aportan al que las bebe conocimiento y sabiduría sobrehumana...- -Pues sabes tu que me lo voy a pensar...-, No estaba segura de querer saber tanto... - De acuerdo mientras te lo piensas dejame hacer algo, regreso en un momento-.

Apenas tardo, yo seguía con frío y con sed así que le pregunte: -¿Que podría pasarme si bebiera de esa fuente? Tu ya me conoces un poquito...-, -Si, por eso mismo te dije que podrías beber, no creo que el agua te vaya a hacer ningún mal,pero demasiada no es buena para nadie por eso te aconseje que bebieras poquito.-, -¿Quien era ese mortal que bebió el agua? ¿Le paso algo malo?-, - Malo lo que se dice malo no, ella mismo trazo la linea de los acontecimientos y no puedo decir que fuera culpa del agua que bebió, su alma no había nacido para afrontar ese peso, o si, aunque también te diré que ella bebió demasiada agua desoyendo mi consejo, pero se que lo hizo por amor. A ti te voy conociendo y no creo que te hiciera mal tomar un poco, pero aun así, y si te quedas mas tranquila te contare su historia...-


Althea era una mujer especial. Ella provenía de una familia humilde pero era conocida en toda la ciudad por haber sido elegida por la mismísima Hera para que la sirviera. El día de su nacimiento, la antigua suma sacerdotisa llamo a la puerta de su casa para anunciar a sus padres la nueva de que su hija al cumplir la edad adecuada ingresaría a servir en el templo, ella misma había recibido el mensaje de la propia Hera. Claro que fue algo muy positivo para la familia de Althea porque desde el propio templo se encargaban de proveer para que a su hija no le faltara de nada. La niña fue creciendo y empezó a mostrar ciertas cualidades para la sanación. Empezó curando animalitos heridos que encontraba y poco a poco fue corriendo la voz de que la niña escogida por la diosa podía sanar.

Cuando Althea cumplió los 12 años, vino una comitiva del templo a buscarla. Ella se despidió de sus padres y fue a afrontar su destino. Ahí paso años, aprendiendo de arte, de literatura, filosofía, de otras lenguas y por supuesto de artes sanadoras. La propia suma sacerdotisa la tomo a su cargo desde su llegada y ella personalmente le enseñaba los secretos y las artes de la videncia y la sanación que ella misma había aprendido de la anterior suma sacerdotisa.

A sus 17 años Althea era una linda mujer con una educación exquisita. Ella se encargaba junto a la suma sacerdotisa de las ceremonias y festividades a la gran Diosa Hera. Gente de otras ciudades cercanas venían al templo para sanar y pedir las bendiciones de la diosa. Decian que todo aquel que era tocado por Althea ya nunca mas padecía. Así transcurría la vida de la joven, tranquila y placida, llena de trabajo y aprendizaje hasta que un día esta calma fue rota de manera inesperada.
La suma sacerdotisa la llamo a sus aposentos privados. Althea pudo percibir que estaba nerviosa y que tenia que hablarle de algo importante y así era. Esta le confeso que el oráculo le había predicho que moriría en un corto periodo de tiempo, pero esto no era todo, también le había dicho que la desgracia se cernía sobre el templo y que este seria destruido tras su muerte.
Althea quedo desolada, ella quería a la suma sacerdotisa como si fuera una madre y ademas como iba a ser posible que el templo fuera destruido, ¿Por quien?. Abrazo a la Suma sacerdotisa y lloro.

Cuando se retiro a descansar consulto ella misma el oráculo, efectivamente su adorada mentora dejaría este mundo pronto y también le confirmo lo de la catástrofe en el templo. ¿Que podría hacer ella? Tenia que haber algún modo de encontrar una solución y poder evitar la destrucción del templo de Hera, pero ni todo el conocimiento que ella tenia le arrojaba algo de luz al problema. En su desesperación fue a la sala de estudio, estaba segura que había leído en algún sitio sobre La fuente de la sabiduría, de la que al beber sus aguas, aportaba a quien lo hacia un conocimiento y sabiduría sobrehumanos y ella tenia que poder encontrar una solución No estaba en su mano interferir en el destino de la suma sacerdotisa pero haría lo que pudiera por ayudar al templo que tanto la había dado. Paso toda la noche mirando sus apuntes hasta que dio con lo que buscaba.

Tendría que adentrarse en el reino de Caronte,allí, a las puertas de la la Estigia estaba la fuente que buscaba.

Sin decir nada a nadie y después de descansar un poco y aprovisionarse abandono el templo. Según sus apuntes había varias entradas al Hades y una de ellas estaba relativamente cerca. Camino durante dos días casi sin descanso hasta encontrar la gruta de entrada. Bajo, con algo de miedo en su corazón, era solo una joven y estaba adentrándose en el reino al que nadie quiere llegar. Cuando llego a las orillas de la Estigia, se aproximo a donde yo estaba y me saludo tímidamente. Estaba claro que tenia miedo y le respondí a su saludo amablemente. Me contó de su viaje y de su causa, y me pidió si le podía dejar beber el agua. Yo le dije que muchos conocían la existencia de esa fuente, pero que nadie hasta ahora había osado a bajar solo para beber de ella. A esto se quedo extrañada y pensativa, no podía creerse que ella hubiera sido al primera en bajar a beber del agua del conocimiento y así me lo dijo. Yo le apele que podía que por prudencia, esas otras personas hubieran preferido no saber demasiado ya que esto no es algo que todos pudieran manejar. La chica firme en su decisión me dijo que bebería a lo que no me quedo mas remedio que indicarle la ubicación de la fuente pero si le avise que no bebiera demasiada agua. Me agradeció y se dirigió a la fuente, desde donde estaba no podía verla, ya que estaba dentro de una especie de pórtico escavado en la roca. Tardo mucho en regresar, tanto que llegue a pensar que le había pasado algo pero apareció, caminaba despacio como si llevara los pies atados y cuando levanto su cara hacia mi pude ver como su cara de jovencita estaba ojerosa, con los ojos irritados posiblemente de llorar y había perdido su semblante puro y tranquilo de juventud. Se dirigió a mi y con voz quejosa me dijo que yo había tenido razón, que ahora sabia porque nadie había bebido el agua y que solo había resistido el cambio en si misma posiblemente por su juventud y fuerza física. Me confeso que desoyendo mis palabras había bebido mucha agua, que pensó que a mas agua mejor pero que había sido una locura... Ni yo mismo sabia los efectos de ese agua en un mortal, algunos dioses había venido a tomarla en alguna ocasión y claro hay una gran diferencia entre un dios y un mortal. Althea me contó que había sentido como si su cabeza estuviera atrapada debajo de una rueda de carro, y que de repente empezó a tener visiones, del pasado, del futuro de cosas y lugares que no conocía y que vio morir a la suma sacerdotisa de su templo, y se vio a si misma como suma sacerdotisa, vio la muerte de sus padres a manos de unos extraños y mucho fuego y que llego un momento en que no quería ver mas y pudo cerrar esa especie de ojo interno que ahora tenia y que le mostraba esas cosas e incorporarse.

La compadecí. En verdad se había echado sobre sus jóvenes hombros una dura carga. Se despidió de mi, la vi alejarse por al escalera de roca despacio. Ni el mismo Atlas hubiera sido capaz de llevar su carga siendo mortal, en verdad era una joven extraordinaria.

Althea salio a la superficie entumecida, no sabia si por culpa del agua o del frío que hacia en las entrañas del Hades. Estaba muy muy cansada tanto que se dejo caer rendida al pie de un árbol. Antes de quedarse dormida escucho un nombre en su cabeza: Polux...

El era un joven apuesto, de una ciudad costera. Estaba de camino a la capital en el norte cuando así, perdida en su sueño intranquilo, se encontró a Althea debajo de un árbol No la despertó, la cubrió con su capa por si tenia frío y se sentó a su lado. Era hermosa y muy joven. Pasaron unas horas y Althea se despertó encontrándose a un desconocido observándola Este se presento y claro, ella ya supo quien era,ya sabia que lo conocería,y vio en sus ojos parte de su vida y aunque vio dolor supo que podía confiar en el. Este se ofreció a acompañarla, tenia que pasar por su ciudad para llegar a su destino y no le pareció dejar sola a una chica tan joven.

Cuando llegaron la ciudad era un clamor. La suma sacerdotisa como ya sabia Althea se moría.. Al llegar al templo esta agradeció a Polux por sus cuidados y se despidió de el en la entrada del templo. Este aunque curioso no le pregunto si vivía ahí, así que se quedo con la duda hasta que escucho a una mujer gritar en la puerta:¡Alabada sea Hera, Althea a regresado!Este se quedo un poco perplejo por la emoción d esta mujer así que se le acerco y le pregunto por Althea, esta le contó resumidamente la historia de Althea y de como había sido elegida por la propia Hera para ser la próxima suma sacerdotisa y de como venia gente de muchos sitios para que ella los sanara.

Polux no cabía en si de asombro, no hubiera nunca imaginado que una chica tan joven fuera la próxima sacerdotisa de un templo tan importante. Sabia que iban a sucederse momentos bastante intensos y pensó que seria buena idea quedarse unos días,
no iba a marcharse de viaje y alejarse, tenia que estar a la disposición de Althea por si pudiera necesitarlo así que se hospedo en una posada para esperar el desenlace de los acontecimientos.

Lo mandaron llamar al día siguiente con un recado del templo. Althea quería verlo de manera urgente y confidencial. Lo condujeron por pasillos estrechos hasta llegar a la sala de estudio, allí lo estaba esperando Althea. Estaba preciosa pero estaba muy alterada. Le agradeció por haber venido tan rápido y le pidió que se sentara y le contó su ultima visión

Como ella ya había visto al beber las aguas, vio como su ciudad era arrasada. En esta ultima visión se confirmo y tenia mas información Pudo ver que era un batallón de persas que llegaba a la ciudad para saquearla, eran muchos, ahora necesitaba ayuda para poder evitar una gran masacre. También le dijo que la anciana suma sacerdotisa moriría en los próximos 4 días Polux sabia que ella lo veía como un apoyo pero también sabia que al menos tardaría casi 3 días en ir a su ciudad y reunir hombres suficientes y solo temía que el ataque fuera en esos días Althea le confirmo que creía tener la certeza que el ataque no seria hasta que cambiara la luna y para eso faltaba algo mas de una semana... Polux partiría cuando antes para ir a buscar ayuda. Se acerco a ella y saco su espada y poniéndosela en el pecho,hizo un juramento de lealtad a Althea. Esta se emociono, estaba desesperada y el le estaba ofreciendo su ayuda de forma honorable. Ella sabia que se sentía atraído hacia ella pero su honor era tan grande como su valentía. Ella agradecida se le acerco y le dio un beso en la mejilla. Polux no se lo esperaba, el no tenia claro si como futura suma sacerdotisa Althea tenia algún tipo de restricción con respecto a los hombres. Ella no se retiro, se quedo inclinada sobre su cuerpo,sentía su respiración, olía su piel y sus cabellos... Ni los los propios dioses se resisten ante una mujer bonita, y el era solo un hombre... Y el no pudo resistirse y la abrazo con intensidad y ella respondió a su abrazo tomándolo con fuerza por al espalda y recostando su cabeza en su amplio pecho... Ella también era una joven mortal y nunca antes un hombre la había abrazado así en su vida y Polux era ademas de todo lo dicho anteriormente muy apuesto... Y el abrazo se transformo en un apasionado beso y cuando se despidieron, Althea ya sabia que Polux seria el amor de su vida, pasara lo que pasara...

Los días que siguieron a la despedida fueron intensos, Althea atareada con las tareas del templo, ademas ella misma se encargaba personalmente de los cuidados de la suma sacerdotisa. Cuando sintió que el momento se acercaba fue sus aposentos, llevaba con ella aceites perfumados e inciensos. Aviso a sus hermanas del templo para que comenzaran con los preparativos, quería ver flores frescas en cada fuente, en cada altar y un grupo de mujeres tenia que empezar a hacer sus ofrendas a Hera y pedir por el alma de la suma sacerdotisa.

Ella estaba con el semblante tranquilo, Althea le cantaba las canciones sagradas que ella misma le había enseñado desde que era niña mientras ungía sus blancos cabellos con aceites perfumados. Sonreía y asentía feliz de haber cumplido su cometido pero por un momento una sobra cruzo su semblante y haciendo un terrible esfuerzo le pregunto a Althea si había podido conseguir la ayuda que necesitaban, a lo que esta le contesto que si y llorando le prometió que haría todo lo posible por no permitir una masacre en la ciudad. La suma sacerdotisa le pidió que se acercara mas para así poder besarla en la frente y darle su ultima bendición. Ambas se sonrieron y así, sosteniendo su mano, Althea vio a su segunda madre soltar su ultimo aliento.

Por su parte Polux había llegado a su ciudad, no había dormido nada la ultima noche para llegar con algo mas de tiempo. Le costo muy poco empezar a reclutar voluntarios para su causa. Eso si, dijo que la información sobre el ataque la habían conseguido gracias a unos espiás. Había muchos que ya habían combatido contra los persas en alguna ocasión, para otros era su primera aventura bélica por así decirlo. En pocos días tenia un pequeño ejercito de voluntarios. El orgullo griego era capaz de cualquier cosa. En unos días estaban preparados para salir.

Mientras Althea, tras haber celebrado los festejos funerarios de la anciana suma sacerdotisa, asumía su nuevo papel en el templo y ante la ciudad. Los días habían pasado muy deprisa, tanto que cada vez sentía el peligro mas cerca. Al menos sabia que Polux llegaría a tiempo. Y así fue, a la mañana siguiente Polux apareció con sus hombres. El plan era camuflarlos entre los habitantes y poner vigilancia a las entradas de al ciudad. Tenían que pillar a los invasores por sorpresa. Una vez hubo organizado todo Polux fue al templo a ver si podía ver a Althea. Ahora que era la suma sacerdotisa, no sabia si podría acceder a ella tan fácilmente, pero cuando llego ya había alguien esperándolo para guiarlo a la sala de estudio.

Estaba esplendida, vestida con unas gasas azules y llevaba el pelo recogido hacia atrás en un esplendida trenza. Ella le saludo formalmente, tenían cosas importantes que tratar. Tenían que asegurarse de que la ciudad estaría a salvo. Hablaron de la estrategia y de todos los planes de Polux. Era obvio que estaba nerviosa, sentía su preocupación y sabia que todo saliera bien dependía de el y de sus hombres. El le aseguro que tenían toda la ciudad bajo control. Tocaron al la puerta, era una de las mujeres del templo, Althea tenia deberes que atender, así que se despidieron de manera apresurada sin dar oportunidad al contacto físico.

Esa misma noche atacaron los persas. No entrare en los detalles sórdidos de una batalla, ya todos sabemos que se pierden vidas y en este caso se perdieron por uno y otro lado como suele pasar. Lo bueno es que el elemento sorpresa con el que ellos contaban ya no les ayudo, aunque si eran bastantes en numero al final los hombres de Polux pudieron llevar el enfrentamiento a su favor. Pero no fue fácil. Mientras en el templo Althea oraba a la Diosa y le pedía por los hombres que protegían su ciudad.

Al amanecer ya todo era silencio. Ese silencio que reina después de una tormenta...La gente no se atrevía aun a salir de sus casas, pero los hombres de Polux trabajaban recogiendo a los cadáveres de los persas que habían quedado diseminados por el sitio. Otros lograron huir pero no les preocupaba. Hicieron una pira a las afueras de la ciudad y los restos de la batalla fueron quemados. La ciudad tardo un par de días en volver a la normalidad, mientras tanto en el templo Althea esperaba nerviosa que viniera Polux a verla, sabia que todo había salido bien claro, pero quería ver como se encontraba el hombre que amaba. Entendió que necesitaba recuperarse al lado de sus hombres, era su deber pero aun así lo esperaba impaciente. Tuvo que caer la noche para que vinieran a avisarle de que Polux la esperaba en la sala de estudio. cuando entro ya no había sitio para el protocolo, se lanzo a su cuello con una abrazo, estaba feliz de que todo había salido bien y en el fondo, no era mas que una chica joven enamorada recibiendo a su paladín de una batalla. El en realidad no había ido allí albergando esperanzas de nada dada la formalidad en que trascurrió su ultimo encuentro pero no hay que decir que estaba gratamente sorprendido por la efusión de Althea. Si, en esa habitación se olvidaron muchas cosas esa noche para crear recuerdos inolvidables pero no voy a entrar en detalles, ya todos sabemos que es el amor...

Para terminar esta historia te diré que Polux regreso a su vida de leyenda y que Althea hizo otro tanto asumiendo su deber como suma sacerdotisa y habiendo al menos conocido el amor. Vivieron muchos años, Althea siempre sera a mi parecer la primera gran Sibila de la historia y pago un alto precio por ello, si que lo hizo, pero también hizo muchas cosas buenas por su pueblo y mientras vivió ayudo a los demás. Ella y Polux se volvieron a ver en alguna otra ocasión pero el amor vivido quedaría en la memoria de los días del pasado para siempre.

-Wow, ha sido una historia muy bonita...- - Si, es una buena historia, me ha llevado un rato mas de la cuenta- Dijo riéndose - Me estoy haciendo aun mas viejo y lento- - jajajaja puede que si, pero cuentas muy buenas historias, la verdad si no fuera por el frío y la sed que aun tengo....- - ¿Beberás de la fuente al final?- - Pues he decidido que no, que voy a esperar a subir arriba, no se si me apetece saber mas de la cuenta...- - Comprendo perfectamente- - Si, creo que sera lo mejor, en fin Caronte, voy a despedirme de ti, volveré pronto, antes de lo que crees- - Sabes que yo siempre estaré por aquí, si es así pues, te dejo marchar y regreso a mi tarea- - ¡Hasta la próxima!- - Que los dioses te amparen pequeña...-.

martes, 2 de noviembre de 2010

Un poco de Amor...

Lo peor de los Lunes a la vuelta a casa eran los atascos en al Avenida Century. La aeromoto no parecía tener suficiente velocidad para llevarla de vuelta en mañanas como esa. Cuando abrió la puerta la recibió el cálido saludo de Sam. Pocas novedades en un fin de semana que había pasado demasiado lento para ella. Daria lo que fuera por evitar ir en esos viajes llenos de estudiantes adolescentes que van a Jupiter de fin de semana, pero aun no llevaba dos años como azafata de transbordador y no tenia derecho aun a elegir destinos. Sam le informo que había tenido una pequeña avería en uno de los generadores, pero había dado parte al técnico y ya se había solucionado.
Estaba agotada, necesitaba relajarse un rato. -Sam, anda ve preparándome el baño y pon algo de música relajante, estoy muy cansada- -Ok, baño programado para dentro de 10 min.- - Perfecto- - Tienes 4 mensajes, ¿Te los pongo o espero a después del baño?- - Ponlos ahora-. Uno era de mi madre, que quería venir a hacerme una visita, uff, eso podía esperar, otro de la compañía del técnico, avisándome que se había hecho un cargo a mi seguro por la avería, otro de Ivanna, que inauguraban un club retro el miércoles y que quería que fuera con ella, que tenia compañía masculina y otro de mi madre que se había olvidado de decirme que recogiera algo para ella en correos. En fin, lo del club sonaba bien, pero Ivanna sabia que aun no estaba preparada para compañía masculina, o al menos debería saberlo siendo mi mejor amiga y habiendo sufrido toda mi ruptura con Evan hace apenas 2 meses... Ufff ya habían pasado 2 meses y aun no había podido salir con otro hombre.No había sido una relación muy larga, pero le había dado lo mejor de mi misma y el se había portado como un desalmado. Es gracioso, la literatura siempre ha estado llena de hombres desalmados no importa en que siglo estés y algunos hombres modernos seguían sin evolucionar... ¿Cuando llegaría la persona que ella necesitaba?¿Se habrían extinguido los buenos chicos en el siglo XXII? Sam la saco de sus pensamientos, el baño estaba listo.
Subió las escaleras y fue a su cuarto, se quito la ropa y se dirigió al cuarto de baño.Se paro delante de uno de los espejo del pasillo y se observo, así desnuda como estaba. Había perdido peso y tenia mala cara de no dormir y definitivamente necesitaba un corte de pelo. Se había dejado mucho, entre su corazón roto y el trabajo no se había dado el lujo de cuidarse un poco. - Sam, ¿Podrías pedirme cita en la peluquería para mañana?- - Ok, lo intento,¿Has decidido ir al club con Ivanna?- - Creo que si- - Pues me parece bien, llevas semanas que solo vas de casa al trabajo y viceversa- -mmmmm eso me ha sonado un poco a reproche y no creo haberte programado para echarme broncas...- - no te diré nada mas- - Mejor asi- Hasta la casa le llamaba la atención, eso era señal de que si, se había pasado un poco ya con la auto condena emocional...-Sam, tambien haz otra cosa, llama mañana a la tienda de animales y encargame un gato, negro a ser posible y de pelo largo-, -¿Un Gato?-, - Si ya me has oido-.Siempre me gustaron los gatos y dan mucha compañia, o al menos eso decia todo el mundo...
Nada la ayudaba mas que un baño relajante con algo de música. Se pasaba las horas ahí metida hasta que la piel se le arrugaba de manera exagerada y el agua se enfriaba. Era un momento perfecto solo echaba de menos algo: Alargo la mano a su derecha y le dio a un botón, a lo que Sam le pregunto que si quería algo para el dolor de cabeza, le contesto que no le dolia nada, que solamente le diera una dosis de amor...

domingo, 19 de septiembre de 2010

Las 3 Princesas y El Bosque Encantado


Hace mucho tiempo, en un país lejano y hermoso vivían 3 princesas. Su madre había muerto hacia muchos años y vivían en palacio con su padre que era un rey justo. Un día las princesas salieron a pasear con sus caballos, hacia un día esplendido así que decidieron explorar un poco mas allá de los terrenos que conocían. De repente una tormenta súbita las sorprendió y terminaron refugiandose en un bosque cercano.
Allí buscaron cobijo debajo de los arboles y esperaron a que la tormenta pasara, pero cuando decidieron volver a casa por mas que buscaron no encontraron la salida del bosque. Así pasaron horas y horas, pero no daban con el camino. Desesperadas se pararon a descansar y se quejaban de su suerte. Una ardilla que estaba en un árbol cercano las oyó y se acerco a ellas y ante su asombro esta les hablo y les dijo que estaban en un bosque encantado, que hacia 10 años una malvada bruja había conjurado un sortilegio por el cual las mujeres solteras que entraran en el no podrían salir a no ser que cumplieran una serie de condiciones, a lo que las princesas le preguntaron que cuales eran las condiciones. La ardilla les dijo que tendrían que ir al centro del bosque y buscar una pequeña laguna, que en esa laguna encontrarían una rana de color azul zafiro y que esa rana les explicaría como hacer. Y así hicieron, buscaron y buscaron hasta que encontraron la pequeña laguna y allí, tal y como la ardilla habladora les había dicho encontraron a la rana azul zafiro. Las 3 princesas la saludaron y le contaron que la ardilla las había mandado a buscarla para que las pudiera ayudar a encontrar la salida del bosque a lo que la rana contesto que si, que las ayudaría pero con una condición: La mayor de las hermanas tendría que prometer volver después de 3 días al bosque y casarse con la rana a lo que la hermana mayor se negó, pero después de las suplicas de sus hermanas al final consintió y le dio su promesa a la rana de volver al bosque después de 3 días y casarse. Entonces al rana les dijo que para poder salir tenían que ir al oeste y buscar y gran árbol y que entre las raíces de ese árbol había una cueva y que en esa cueva vivía un erizo color oro y que con su ayuda encontrarían la salida. Dicho esto la rana desapareció en su charca y las princesas se dirigieron al oeste, donde efectivamente encontraron el gran árbol y la cueva. Llamaron en voz alta y apareció el erizo color oro que la rana había mencionado. Estas le contaron como la rana les había indicado que el las ayudaria a buscar la salida a lo que el erizo contesto que si, que las podía ayudar, pero que a cambio de su ayuda la hermana mediana tendría que prometer casarse con el y volver al bosque después de 3 días a lo que la princesa respondió llorando por su suerte que si, que prometía volver y casarse con el. El erizo les dijo que tendrían que ir hacia el sur y buscar una gran roca con forma de mano. En ella encontrarían un lagarto verde esmeralda y que el lagarto les daría la ultima pista para poder salir del bosque. Las princesas con un gran disgusto iniciaron la búsqueda de la gran roca con forma de mano. La princesa menor sabia que posiblemente tendría que seguir el destino de sus hermanas pero ya que ellas se habían sacrificado ella también lo haría. Encontraron la gran roca y ahí, tumbado al sol encontraron al lagarto color verde esmeralda. Ellas le dijeron que habían hablado con la rana color azul zafiro de la laguna y el erizo color de oro del gran árbol y que este las había dirigido en su búsqueda para que las ayudara a salir del bosque. El lagarto verde esmeralda les dijo que si, que el tenia la ultima clave para salir del bosque encantado, pero que la menor de las princesas tendría que prometer casarse con el y volver pasados 3 días a cumplir su promesa. Les explico que la mayor tendría que vestir algo azul zafiro, la mediana tendría que vestir algo con hilos de oro y la menor tendría que vestir algo verde esmeralda. También tendrían que venir acompañadas de un pastor que los casara al limite del bosque y de testigos para la ceremonia, a lo que la menor de las princesas respondió afirmativamente dando su palabra.El lagarto también les explico que aquella que faltara a su promesa seria condenada a pasar el resto de sus días en soledad. Las hermanas se miraron y asintieron.
El lagarto les explico que cada una de ellas tendría que golpear la roca en la que el se encontraba con el puño cerrado como si tocaran a una puerta y que tendrían que gritar al viento que querían abandonar el bosque, que una vez hecho esto serian libres para regresar a su casa. Les dijo que al medio día del 3 día tendrían que volver y tocar 3 veces a la roca y pedir que se abriera y entrar, que ellos estarían esperándolas al otro lado listos para la boda. Y la mayor de las princesas hizo lo que les habían dicho, la siguió la media y cuando la menor termino de decir que quería salir del bosque el suelo tembló y la roca que tenían ante sus ojos se abrió por arte de magia mostrando el camino por el que habían llegado al bosque. Las princesas se apresuraron a salir con sus caballos y la roca se cerro detrás de ellas. Estas se apresuraron a llegar al castillo, ya casi estaba anocheciendo y estaban muy cansadas. Las dos princesas mayores además lloraban desconsoladas y se quejaban de la mala suerte que habían tenido al entrar en ese bosque encantado y que su vida se había arruinado. Al llegar, fueron en busca de su padre y le contaron todo lo que les había pasado. Las hermanas mayores le rogaban a su padre que no las obligara a casarse, que preferían quedarse solas de por vida. El padre le pregunto a la menor de sus hijas que que iba a hacer y esta le dijo que ella había dado su palabra y que iba a cumplirla. El rey se quedo pensativo un rato y se dirigió a sus hijas mayores, les dijo que ellas habían dado su promesa y que el era un rey justo y que esperaba que sus hijas también lo fueran y que si ellas querían seguir considerandose sus hijas, tendrían que cumplir con lo prometido y dicho esto se retiro. Las princesas también se retiraron a descansar a sus aposentos. Al día siguiente comenzaron los preparativos, los modistos de palacio diseñaban los vestidos y se preparaba una comitiva para ir al bosque. Mientras tanto en el bosque La Rana, el erizo y el lagarto se reunían para hablar. Ya otras veces otras doncellas se había perdido en el bosque y habían prometido casarse con ellos y no lo habían cumplido. Se preguntaban si esta vez, estas ultimas cumplirían su promesa y así terminarían con el encantamiento del bosque.
Llego el tercer día y como habían prometido las 3 princesas estaban al limite del bosque delante de la gran roca con forma de mano. Vestían los trajes en color azul zafiro, color oro y verde esmeralda como se les había dicho. Las acompañaban el rey, gente de la corte y un pastor. Estas abandonaron el camino y acercándose a la roca con forma de mano tocaron 3 veces y esta se abrió. Al otro lado estaban la rana, el erizo y el lagarto esperándolas. La gente murmuraba y se compadecian de las princesas. El rey le dio su bendición y estas entraron al bosque y se colocaron al lado de sus respectivos prometidos. Desde el otro lado, el pastor oficio la ceremonia y en menos que canta un gallo estaban casados. La rana, el erizo y el lagarto no habían dicho apenas nada, solo pronunciaron palabra para decir si quiero y no volvieron a mediar palabra. El rey desde el otro lado les pidió que salieran para poder darles su bendición y las princesas y sus maridos cruzaron la roca con forma de mano y al hacerlo algo prodigioso sucedió. Ante la mirada atónita de las princesas, la rana, el erizo y el lagarto se transformaron en jóvenes bien vestidos y apuestos.Tambien aparecieron a su lado 3 baules llenos de zafiros, oro y esmeraldas. Estos se dirigieron al rey y inclinándose le contaron que ellos eran nobles de la corte de un país vecino, que hacia 10 años y por un hechizo de una bruja que los engaño quedaron atrapados en ese bosque bajo un encantamiento y que solo podían liberarse del modo que lo habían hecho. El rey emocionado por su historia y por todo lo que había sucedido por supuesto que acepto a los nobles del país vecino como sus yernos y repartió su reino en tres partes para sus hijas, otorgándole a su hija pequeña la sucesión a la corona porque fue la única que acepto y cumplió su promesa de buen agrado, pero a sus hermanas no les importo, ahora estaban encantadas con sus maridos.Asi que al final todos quedaron felices y contentos y ninguna de las princesas se arrepintio de haber entrado al bosque encantado. FIN

lunes, 26 de julio de 2010

Desde la Estigia: 2


Desde la ultima vez que bajara los escalones que conducen a la Estigia han pasado unos meses, yo diría que deje que pasara la Primavera y llegara el Verano, para al menos poder tener un poquito mas de calor en el cuerpo antes de bajar a los abismos helados donde habita mi amigo Caronte otra vez.

Mi corazón también esta algo mas cálido, atrás se quedaron los largos y fríos meses de agonía glacial.

Menos mal que me he cogido una rebeca, se me olvidaba el frió que hacia aquí abajo. Grabadora en mano desciendo los últimos peldaños de la escalera de piedra. Aquí nada cambia, nada perturba la calma de las puertas del tártaro; bueno, yo si un poco...

No llego aun a la orilla cuando el barquero me saluda: -Vanessa... Ha pasado mucho tiempo. Pensé que tu avidez por las buenas historias te iba a tener aquí mas a menudo-, - Hola Caronte, si, me gustan las buenas historias, pero tenia cosas que resolver ahí arriba...-,- Ya veo, siento que has crecido un poco mas, noto tu energía diferente, mas intensa, me gusta.-, - Y a mi también me gusta, jajaja, es que la ultima vez que vine estaba algo triste. Todo pasa.-, - Así es, todo pasa. algo que he admirado en varios humanos es su capacidad para recomponer su vida, me parece un mecanismo de supervivencia efectivo. Bueno, supongo que has venido a por una historia-, -Así es, tenia esa esperanza. La verdad es que procurare venir mas a menudo, tengo que ponerme con el trabajo. El tiempo se me escapa y casi ni me doy cuenta.-, - El tiempo corre, cuando menos lo esperas eres un viejo y has dejado atrás una vida entera... Mira, ya que que historia voy a contarte -, - Adelante pues, te escucho...-.


Andros era un hombre bello. Era tan majestuoso en sus gestos y miradas que se corrió la voz que la madre de este había sido visitada por un dios y que Andros era hijo de este. El sabia que había sido agraciado por los dioses y usaba sus encantos para cualquier cosa. No andaba embelesado consigo mismo como Adonis, el sabia que podía utilizar su belleza como un arma a su favor y lo hacia. También había sido formado en el arte de la guerra y era un gran atleta por lo que era conocido en toda la provincia. No había hombre o mujer que no quedara prendado de el si tenían el placer de su compañía.

Las jóvenes de su ciudad sabiéndolo no comprometido se pasaban el día haciendo ofrendas a Afrodita, pidiendo su ayuda para que el bello Andros se fijara en ellas. Los que conocemos a Afrodita, sabemos que es curiosa por naturaleza. Escuchaba y escuchaba a las jóvenes hablar de el tal Andros y decidió ver a que se debía tanto alboroto. Se disfrazo como solo saben hacerlo los dioses que no quieren ser reconocidos y fue espiarlo.

Este estaba durmiendo la siesta pues era un día de mucho calor. Yacia en su hamaca, su túnica abierta, su cuerpo totalmente al descubierto. Afrodita se quedo ensimismada a la visión del humano,se acerco un poco mas, quería poder casi tocarlo. Ahora comprendía a esas jóvenes que desesperadas de amor le pedían ayuda en el templo, ella misma era presa de la belleza de este. Se acerco tanto que Andros se despertó al escuchar su respiración entrecortada. Afrodita dio un respingo hacia atrás y este se incorporo y le pregunto que quien era. Por supuesto que el disfraz de Afrodita seguía siendo una mujer bella, pero ya no tenia su apariencia de diosa. Esta que ya estaba hecha a contar historias para salvar el pellejo, le dijo que era una prima lejana, hija de hermanastro de su padre que acababa de llegar a la ciudad. El padre de Andros había fallecido hacia muchos años, y este procedía de otra provincia por lo que en realidad no tenían mucha información sobre su familia paterna. La historia había encajado a la perfección, suerte de dioses.

Afrodita se hizo un poco la avergonzada por la manera que se había encontrado a su supuesto primo lejano. A el le pareció divertido, tanto que no cerro del todo su túnica Esta prima lejana era una mujer muy bella, podía entrever el contorno de sus muslos y sus pechos debajo de su vestido y tenia un lindo rostro. Se acerco a Afrodita sorprendido por su repentina excitación Esta, conociendo el deseo en los hombres y triunfante porque al final conseguía lo que quería, se dejo seducir. Por algo ella había sido creada para el amor, era lo que mejor sabia hacer...

Pasaron los días regalándose el uno al otro, sin hacerse mas preguntas, entregados a los caprichos de su sexo, pero Afrodita ya había pasado demasiado tiempo alejada de los dioses y una noche Hermes vino a visitarla mientras Andros dormía, Zeus estaba preguntando por ella. Como diosa tenia su propia labor para con los dioses y los hombres y la reclamaban. A la mañana siguiente al alba, despertó a su amante y le dijo que que tenia que partir, que tenia asuntos que atender y ya se había demorado, por lo que tenia que salir esa misma mañana. Ella le dijo que volvería en uno días si el así lo quería y el asintió Así que Afrodita partió hacia el Olimpo y Andros se quedo como estaba antes de que ella llegara, solo y dedicado a sus deportes y otras tareas.

Pasaron los días Andros fue invitado a una ciudad vecina para participar en un torneo de atletas y allá fue. La verdad es que el era un atleta afamado así que lo recibieron entre vino y flores. Se hospedaría en la casa de un rico comerciante de ultramar que fue quien lo invito al torneo. Acostumbrado a estar solo en su casa mas modesta con su madre, le encanto el verse rodeado de sirvientes que lo atendían a cada cosa que necesitaba o pedía.

Era el tipo de vida al que el quería acostumbrarse así que se puso a indagar en la casa y averiguo por los criados que la hija menor del comerciante estaba soltera y sin compromiso que se conociera. La susodicha tenia 19 años, ya tenia edad de mas de tener un marido o al menos un enamorado o amante. Andros que solo la había visto unos segundos entre las otras mujeres de la casa ni siquiera recordaba su rostro. Se las apaño para quedarse a solas con ella ayudado por un criado. Esta estaba muy nerviosa y se cubría el rostro con un pañuelo. Se sentó al otro lado de la estancia y Andros comenzó a hablarle y cortejarla. Su nombre era Aidee.

Andros veía en ella la posibilidad de ingresar en esa familia rica y así poder vivir como ellos, pero pensó demasiado antes de ver realmente a quien le estaba haciendo la corte. Aidee era una mujer especial por muchos motivos. Era la pequeña de la casa y su padre la tenia en muy alta estima, ella había sido una mujer atrevida, montaba a caballo como un chico y tiraba al arco como el mejor cazador. Había sido también una mujer bella hasta que en una caída de su caballo tuvo la mala suerte de ir a dar sobre unas rocas y sufrió cortes en el lado derecho del rostro y su hombro que la dejaron marcada para toda la vida. Por eso siempre se escondía tras un velo. Las heridas la habían marcado mas interiormente que físicamente y se había vuelto una mujer tímida e insegura.

Cuando la mandaron llamar, sus criadas cuchicheaban sobre las intenciones del invitado de la casa y ella no pudo mas que para si misma que estas tenían razón, porque desde su caída ya ningún hombre de la ciudad había vuelto a cortejarla. Ademas su padre al haber perdido la esperanza de casarla y como solo tenia hijas, había decidido instruirla en los temas económicos de la familia y llevaba años ayudando a su padre en los negocios, claro que en un segundo plano.

Andros se le acerco como un gato sigiloso y le hablo. Le pregunto por su vida en la casa, sus aficiones, por lo que quería de su futuro. Ella se limito apenas a decirle que era feliz y quería seguir siéndolo, no entendía del todo que quería este hombre de ella. La estaba poniendo nerviosa con tanta pregunta y porque no dejaba de mirarla. Este se sintió seguro de su plan, aquella, pensó el, era la mujer que necesitaba. Aidee como todas las chicas, siempre soñó con tener un hogar propio, un marido. Todo lo que sus hermanas tenían, escarceo amorosos aparte. Sabia que el invitado podía tener a la mujer que quisiera a sus pies, era bello, si, pero se interesaba por ella, fuera por la razón que fuera y decidió aprovechar la ocasión. Este le pidió que se quitara el velo que le cubría su parte dañada del rostro, ella la principio se quedo quieta, pero luego hizo lo que se le pedía Andros se quedo pensativo, si, había sido una mujer bellísima, a pesar de sus rasgos cicatrizados podía ver su tez de facciones perfectas. Si no miraba la parte derecha de su pómulo podía verla como había sido antes. las heridas de su hombro eran también profundas pero no era relevante. El ya sabia lo que quería y pensando fríamente la belleza de Aidee era un tema secundario. Entonces el le pregunto que si había pensado en casarse alguna vez, a lo que ella respondió afirmativamente pregunto si estaría dispuesta a casarse con el y Aidee también respondió afirmativamente. Al final los dos estaban de acuerdo, uno por dinero y ella por compañía

Como tenia que ser el pidió su mano a su padre y este se la concedió después de hablar con ella. Los preparativos de la boda comenzaron a los pocos días Toda la casa hervía en jubilo por Aidee. Criados iban y venían con telas, comida del mercado, carnes, pescados, frutas... Iba a ser todo un acontecimiento.

Mientras todo esto sucedía, en el Olimpo Afrodita se acordaba de su joven mortal.
Cuan tierno y sensual a la vez. Pocos habían sido los mortales que disfrutaran de los favores de la diosa y este era especialmente bello y complaciente. No sabia cuando podría escaparse, pues Zeus la tenia muy ocupada, pero no veía la hora de ir en su encuentro, y el le había prometido que la esperaría.

Andros y Aidee se casaron. El padre de esta que era muy generoso y quería que su hija viviera bien, les regalo una casa en la ciudad de Andros y allí se mudaron. Contrataron criados y en pocos días Andros vio como conseguía lo que había deseado. Como ya no la necesitaba, vendió la casa de su familia e invirtió en comprar unos barcos. Con la ayuda de Aidee intentaría introducirse en el mundo de los negocios y colaboraría con su suegro. Paso el tiempo y Aidee no era feliz, las visitas de su esposo a su alcoba eran muy contadas, y sabia que solo lo hacia por cumplir. No era cariñoso con ella, ni siquiera la besaba y sabia que era a causa de sus cicatrices. Ella sabia que Andros solo se casaba con ella por el dinero de su padre, pero tenia la esperanza de que le tomaría afecto. Pero Andros siendo como era, no odia amar a una mujer que estaba desfigurada. Pasaba sus noches divirtiéndose con alguna criada y solo iba a ver a su esposa cuando era imprescindible.

Al fin Afrodita pudo zafarse de sus obligaciones y se escapo a ver a su mortal. Llego a la casa de este y vio que otra gente vivía allí, les pregunto por el con el cuento de que era su prima y estos le contaron que se había casado con una chica y le dieron la dirección de su nueva casa. Afrodita estaba enfurecida. Cuando llego a la casa las criadas le dijeron que Andros no estaba pero que avisarían a su señora. Aidee recibió a Afrodita y esta se quedo pasmada al verla. Vio las heridas de su rostro y también sintió que no era feliz. Vio la profunda pena que tenia en su corazón y se compadeció de ella. Le dijo que era prima de su marido y que le habían comunicado de su enlace y decidió visitarlos para felicitarles. Le hablo de forma confiada, quería saber que estaba pasando y le tiro de la lengua a la mujer del mortal. Aidee que no tenia amigas allí ni criadas de confianza vio en la visita de la prima de su esposo una bendición. Se sentía sola y ahora tendría con quien hablar. Esta entre lagrimas le confeso a Afrodita de su pena, y de como su marido solo se había casado con ella por su dinero y como la despreciaba porque no era una mujer bella y como la engañaba con las criadas. Le contó como se caso con el porque ansiaba ser amada, pero que el despreciaba el amor que ella le ofrecía.

Afrodita se quedo pensativa un rato. Sentía pena por esta mortal. En realidad entendía que ella quisiera ser feliz. Tenia claro que tenia que castigarlo pero también pensó en ayudar a Aidee. Le pregunto que si no sabia que en la ciudad había un templo dedicado a la diosa Afrodita. Aidee asintió Esta le dijo que fuera al templo a hiciera una ofrenda a la diosa y le contara de su caso. Le insistió que Afrodita ayudaba a las mujeres que sufrían y que tenia que ir ese mismo día al templo, que ella se quedaría en la casa descansando pues había hecho un largo viaje y así esperaría a su primo. Aidee hizo lo que Afrodita le pidió y salio de la casa. Una vez en el templo, hizo una ofrenda a la diosa y le contó su pena. Lloro e imploro ayuda a la diosa de corazón. Afrodita entonces se le apareció con su aspecto original y en la manera de los dioses, apoyo sus manos sobre el rostro y el hombro de Aidee y sano sus heridas, devolviendole su belleza. Esta se tiro a los pies de la diosa y agradeció su regalo. Y le prometió que haría peregrinaciones a su templo y realizaría ofrendas para agradecerle su generosidad. Afrodita le pidió que ese día tendría que pasarlo en el templo ayudando a sus devotas y que solo regresara a su casa en la noche y dicho esto desapareció.

Se sentía bien, pudo ver la bondad y el amor en el corazón de Aidee y ella, era la diosa del amor y no podía ver como alguien sufría. Llego a la casa y retomo su disfraz mortal. Su supuesto primo aun no había llegado y lo espero. Cuando este llego y vio a Afrodita la invito a sus aposentos para hablar. Esta le recrimino el que no la hubiera esperado y se mostró furiosa. Andros le contó, como ya le había contado Aidee, que solo se había casado por dinero, que su mujer era fea como una arpía, que no la amaba y que si ella quería podían ser felices, ya que se podía quedar a vivir con ellos y que el solo tendría ojos para ella. Afrodita no podía creer lo que oía, en verdad este mortal merecía una lección que no pudiera olvidar. Así que se se mostró ante el como la diosa que era. Andros se quedo trastornado ante el descubrimiento. Afrodita le dijo que no solo se había burlado de su pobre mujer si no que había engañado y se había reído de una diosa y que sera castigado por ello y acto seguido se acerco a Andros, lo beso y se alejo de el unos metros. En pocos instantes, este comenzó a retorcerse y cayo al suelo. Afrodita pudo ver como la piel de Andros iba arrugándose y sus miembros se volvían flácidos y su estatura menguaba, convirtiéndolo en un anciano.

Al incorporarse ya nada quedaba del apuesto joven que la había seducido. Era un viejo decrepito. Andros quedo horrorizado y gritaba y lloraba. Afrodita se acerco a el. Este le suplico que le devolviera a su estado original,le dijo que el no merecía ese castigo horrible a lo que ella contesto que si, que se lo merecía por no saber amar a nadie mas que a si mismo. Le dijo que aun así seria buena, y que su estado no seria permanente. Tendría que pasar así 4 años y volvería a tener la edad que le correspondía pero tendría que cumplir una condición. No podría decirle a Aidee ni a nadie quien era. Ella les contaría a los criados que había salido por la puerta de atrás que había sido llamado y había tenido que partir por negocios en uno de sus barcos. Tendría que salir de la casa y vivir como un mendigo en la ciudad sin salir de ella durante esos 4 años y así pagar su avaricia. Le dijo que solo podría acercarse a su casa a mendigar comida y dicho esto lo condujo a la puerta de atrás y lo saco de la casa.

Llego la noche, y Aidee salio del templo de regreso a su casa. Estaba feliz, la diosa le había hecho un gran regalo y estaba deseando encontrarse con su esposo.
Al regresar Afrodita la esperaba y le contó a su supuesta prima el regalo que le había hecho la diosa y al preguntar por su marido Afrodita le contó como Andros había llegado a casa pero lo habían mandado llamar y había salido de manera repentina por un asunto de negocios y se había hecho a la mar en unos de sus barcos. Aidee quedo desolada, se moría de ganas de mostrarle a su amado su belleza, ahora el si la amaría pensaba. Afrodita la calmo y le dijo que no importaba, que ya lo haría cuando el regresara, que esa noche ellas dos celebrarían el regalo de la diosa. Y eso hicieron, bebieron, comieron y rieron hasta quedar saciadas y se durmieron.

Pasaron los de días y por supuesto Andros no regreso. Aidee no entendía que pasaba y estaba preocupada. Afrodita tenia que marcharse pronto, pero antes le pidió a Poseidon que la ayudara ya que tenia que hacer que uno de los barcos de la flota de Andros desapareciera. Dicho y hecho el dios del océano hizo que el mar se tragara uno de los barcos de este permitiendo que la tripulación se salvara y pudiera llegar a las orillas de un país vecino. La noticia del hundimiento del barco llego a la ciudad y Afrodita aseguro a Aidee que este era el barco donde Andros había partido. Le apenaba causarle este dolor, pero era necesario para que su plan cuadrara. Así que Aidee tomo luto por la perdida de su marido.

Afrodita partió, los días pasaban largos para Aidee así que decidió consagrase a intentar mantener los negocios funcionando y a visitar el templo de Afrodita. Mientras tanto Andros se acostumbraba a su nueva vida. Mendigaba limosna y comida a la puerta de las tabernas. Se sorprendió de lo generosa que podía ser la gente. El nunca había dado nunca nada a un mendigo. Aun no se había atrevido a ir por su casa. Un día estaba a las puertas del templo de Afrodita cuando vio salir a Aidee. De negro, con su rostro al descubierto. Al mirarla mejor vio que su mujer era ahora una belleza y no tenia heridas que la marcaran y se quedo asombrado. La vio tan hermosa... Este, curioso, pregunto a una mujer que salia del templo detrás de ella y que le entrego una limosna. La mujer le contó lo que sabia, que aquella era Aidee, la viuda de Andros. Este le dijo que el tenia entendido que ella tenia su rostro marcado y esta le contó que en el templo decían que la mismísima Afrodita se le había aparecido y que apiadándose de ella ya que su marido no la amaba por esta cicatriz, le devolvió la belleza a Aidee. Pero que había tenido muy mala suerte ya que su marido murió antes de que pudiera ver a su mujer bella de nuevo y dicho esto se despidió del anciano y se marcho.

Andros se quedo de piedra. Afrodita había se había vengado de el con todas sus fuerzas. Se alegro mucho por Aidee porque al menos ella había sacado algo bueno de todo esto. Ese día decidió ir a su casa, quería ver a Aidee, ahora que era bella y viuda seguro que tendría varios pretendientes. Se sentó a unos metros de la entrada y desde ahí vigilaba. Solo veía entrar y salir a los criados. Paso el resto del día si y al atardecer se acerco a la puerta de la cocina a mendigar algo de comer y a intentar averiguar algo. Una de las criadas le dio un poco de pan y algo de las sobras y este le pregunto por la dueña de la casa. Esta le dijo que era una buena mujer llena de bondad, que su marido había sido un hombre muy conocido, bello, pero con el corazón duro que solo se había casado con ella por su dinero. Andros se avergonzó de si mismo, desde su egoísmo no era consciente de todo el daño que le había causado a Aidee. Le pregunto a la criada si su ama tenia algún pretendiente y esta le dijo que si que algunos ya habían intentado engatusarla pero que ella no les hacia caso, que en verdad ella si había amado a su marido. Dicho esto se metió para dentro.

Andros, termino pidiendo en la puerta de su propia casa. Veía a Aidee a diario, incluso esta misma le daba limosna. Aprendió a ver la bondad y el amor en los ojos de su mujer. Los criados la cuidaban como a una princesa y ella los tenia contentos y también cuidaba de ellos. De vez en cuando recibía la visita de alguna de sus hermanas o de su padre que se aseguraba que ella estuviera bien. los negocios iban bien y ganaba dinero, se había convertido en una mujer importante y estaba amasando una fortuna. También vio como algunos hombre intentaron cortejarla y esta los sacaba de su casa sin darles esperanzas. Que ciego había estado,¿Como no había visto antes así dentro del corazón de Aidee? Pasaron los días, meses y Andros al fin había aprendido lo que era el amor. Lo veía en cada gesto de Aidee. El tiempo pasaba rápido, tanto que no se había dado cuenta de que casi se cumplía ya el plazo de los 4 años dado por Afrodita.

Una noche mientras terminaba de cenar las sobras que le habían dado se le acerco alguien, al levantar la cabeza vio que era Afrodita, disfrazada de mortal. Este se le tiro a los pies llorando. Esta le dijo que se levantara. Le pregunto por como estaba y este le dijo que gracias a la generosidad de la gente no había pasado hambre. Que había aprendido a ver mas allá del egoísmo que lo había caracterizado. Atenea lo miro detenidamente, podía ver el cambio en su corazón, le había dado una gran lección y este la había aprendido. Le pregunto a Andros que cuales eran sus planes a partir de ahora, ya que el plazo de su castigo concluía en una semana. Este le dijo que tenia intención de regresar a su casa. Que había aprendido a amar a Aidee desde la distancia, que había visto su corazón y que este era aun mas bello que su rostro. Afrodita sabia que decía la verdad. No pudo mas que felicitar a Andros por haberse convertido en una buena persona y le dijo que a la semana, fuera a su templo, que lo esperaba para volverlo otra vez el hombre joven que era.
Y así sucedió, el fue a verla y de la misma manera que lo había transformado en un anciano, Andros volvió a ser el joven atlético que fue. Este, a los pies de la diosa, le agradeció la oportunidad que le daba para ser feliz y se despidió de ella. Afrodita le pidió que contara a su mujer que se había perdido en el mar y que apenas había regresado a la ciudad, ya que necesitaba justificar su ausencia y Andros se marcho corriendo a su casa dispuesto a hacer feliz a su mujer y vivir en el amor, la bondad y la gratitud hasta el fin de sus días..


Caronte se quedo un buen rato en silencio. Había sido una larga historia.
Yo fui la primera en tomar la palabra.- Caronte, ha sido una historia muy bella, me ha gustado muchísimo- , - Me alegra que te haya gustado, la verdad hace tanto tiempo que Afrodita me la contó que casi se me había olvidado...-, - Es muy bella, te agradezco que te hayas tomado tanto tiempo para contármela,voy a transcribirla cuanto antes, así la podre compartir.-, - Si, tiene una buena moraleja, pensé que te gustaría. Ahora te tengo que dejar, me he entretenido demasiado esta vez y tengo que seguir con mi trabajo-, -Si claro, como no, yo también me voy, tengo bastante frío, no se como no me traje algo mas abrigado, ya no me acordaba del frío que hace aquí en tu morada-, - Adelante niña, vuelve a casa. Ya nos veremos otro día..-, - Si, muchas gracias otra vez. Volveré a verte, hasta pronto...-.


Y dicho esto me escabullí escaleras arriba...

domingo, 25 de julio de 2010

Passion


Dont close your eyes.
Let me see the fire
one more time.
Let me swim in them
for all my life.
Dont you know that
is for you that I dont sleep?
Dont you know that
is for you that I feel die?
Is the phantom of the passion
that visits me every night...
Dont you see my silly girl?
He is not with you
and you know why...
You can think that Im ok,
I can pretend I dont mind
but the truth is that my soul
was born to be yours
and yours, mine...

Phantoms


Esta noche mis fantasmas
no me dejan dormir,
revolotean sobre mi cabeza
como pajaros hambrientos
que se comen
mis ojos cerrados.
Esta noche no hay pensamiento
que los exorsice;
el recuerdo
los ha convocado
y ahora no quieren marcharse.
Esta noche ni el libro
hace llegar al sueño...
Muy a mi pesar
mis fantasmas del ayer
esta noche trasnochan...

Sangre y Rosas Rojas



Me despertaron al teléfono a las 4 de la mañana y me dijeron, como siempre, que fuera discreto... Mi vida nocturna era de lo mas excitante desde que me había mudado a Chicago hacia un año. La verdad yo me quejaba de lo aburrido que era ser medico forense en un pequeño pueblo del interior, pero esto era la otra cara de la moneda. Si estuviera casado mi mujer ya me habría dejado... Cuando baje ya había un coche de la policía esperándome en la puerta, lo tenían todo milimetrado y no me extraña, en esta ciudad todo tenia ojos y oídos. Salimos a toda velocidad hacia un edifico de apartamentos del centro. Era un sitio caro, para gente de dinero con portero y guardias de seguridad por la noche. ¿Que habría pasado?

Al llegar a la puerta del apartamento en cuestión me tope con el fotógrafo de siempre y el capitán de brigada. Era algo serio. El fotógrafo se dirigió a mi:
-Te esperábamos, nos han dicho que no tocáramos nada hasta que tu llegaras y me muero por sacar unas fotos, esto es una primicia...- El capitán me miro y me dio una palmada en la espalda invitándome a que entrara. -Vamos chico, tienes que hacer tu trabajo- Y eso hicimos, cruzamos el apartamento que estaba decorado con un gusto exquisito, parecía la casa de una estrella de cine o algo así y llegamos al dormitorio.En ese momento entendí el porque de la excitacion del fotógrafo, aquello parecía un cuadro bello y triste.

Sobre la cama una mujer a la que apenas se le veía el rostro porque el pelo se lo tapaba, desnuda, hermosa como una escultura clásica, cubierta de pétalos de rosas rojas que camuflaban la sangre que manchaba su piel y los disparos. El arma del crimen también estaba en la cama. Llame al fotógrafo y le dije que sacara las primeras fotos. Tenia que empezar a hacer mi tarea. Me gire al capitán y le pregunte aun sobrecogido por la imagen que quien era ella. -¿No la reconoces? Chico la víctima no es otra que Crystal Rambert.- Me quede helado, no es que frecuentara los lugares de la gente de alto copete, pero hasta un casi recién llegado como yo había leído algo sobre ella en algún periódico o revista. Claro que era ella... - Capitán, ¿No estaba saliendo con alguien de la familia Lloyd?-, - Así es, al menos parece que lees los periódicos, ella era la novia de esta ciudad... Y además, trabajaba para nosotros.-, Y soltando eso salio de la habitación. ¿Que trabajaba para nosotros? ¿Para la policía? Ahora si que se ponía interesante, el capitán me debía una larga charla, sabia que yo le gustaba y que confiaba en mi. Así lo había demostrado. Tome muestras y revise el cadáver. Llevaba muerta como unas 8 horas. ¿Quien podía haberle disparado así a una mujer tan bella? ¿Y embarazada? Le habían vaciado en el pecho una 357 Magnum. No había una sola huella en toda la habitación, le habían dado una buena limpieza. Mas fotos. Nunca había visto al fotógrafo sacar tanta foto a un cadáver. Cuando termine y se llevaban ya el cuerpo al deposito, me fui a buscar al capitán. Quería enterarme de lo que había pasado.

La historia era como para escribirla. La belleza muerta era la novia de Anthony Lloyd, miembro de una de las familias mas ricas de toda la ciudad y puede que de la costa este. Este era como decirlo, la oveja negra de la familia. Era el único hermano soltero, juerguista, dado a los escándalos con un trabajo donde no tenia que trabajar mucho, tratante de arte. Era el dolor de cabeza de su madre rica y poderosa. Ella era una diva admirada por todos, era la novia que todos queríamos, labios carnosos, cara de muñeca, unas piernas increíbles... Llego de L.A. a la ciudad a trabajar, era cantante y actriz, no faltaba en ninguna obra de teatro que se preciara, pero tenia fama de buscarse novios ricos y con mala reputación.

El capitán contó como hacia unos meses esta se había puesto en contacto con la policía de manera discreta y había pedido una cita para hablar con el. El capitán era como ella, carne de periódico por los continuos problemas con la mafia, así que ya era popular en la ciudad. Contó como llego a la cita nerviosa,fumando demasiado y pidió un bourbon con agua. Esta le relato como hacia una semana había presenciado como su novio disparaba a un hombre. Este era alguien de poca monta, que se dedicaba a hacer negocios de segunda y de intermediario para algunos personajes de los bajos fondos. Estaban en casa del Sr. Lloyd cuando este personaje llego. Anthony se metió con el en la biblioteca y empezaron a discutir. Contó como escucho a este amenazar al Sr. Lloyd con denunciarlo si no le pagaba una cantidad de dinero. Al parecer Anthony Lloyd había estado vendiendo falsificaciones de obras de arte a algunos de los ricachones de la ciudad utilizando los contactos de su familia. Había ganado miles y miles de dolares y este sujeto descontento con su parte en el juego había decidido extorsionarlo. No sabia lo que estaba haciendo. Esta contó como se abrió la puerta de la biblioteca y Anthony le pidió que saliera de su casa y que no volviera. Ella podía verlo todo desde el salón. El otro le contesto que no se marcharia de allí sin un cheque o que iría a ver a la policía. En cosa de un momento Anthony Lloyd saco un arma y le disparo en el pecho diciendo: - Ya no le vas a contar nada a nadie...- Acto seguido se fue hacia ella y le dijo que no se preocupara y que olvidara lo que había visto, que no tenia importancia y la beso. Se fue a la biblioteca, llamo por teléfono y en menos de media hora llegaron a la casa unos hombres que sacaron el cadáver y limpiaron el sitio. El Sr. Lloyd les dio dinero en efectivo y desaparecieron tan rápido como habían llegado. Ellos mismo salieron de la casa acto seguido, y fueron al Aragon Ballroom, donde pasaron el resto de la noche. A la mañana siguiente todos pudimos leer en el periódico como se habían encontrado el cadáver del asesinado colgado de una grúa en el muelle y culpaban a algún clan mafioso de ello. la señorita Crystal le contó al capitán como el Sr. Lloyd cambio su actitud hacia ella y estaba mucho mas arrogante y violeto, por eso decidió dar parte a la policía, para sentirse algo mas segura. Ella no tenia familiares en la ciudad y no podía recurrir a nadie, además Anthony le había prohibido entre comillas salir fuera de Chicago por un tiempo, así que sintió miedo.

Parece que la protección policial no había hecho mucho, dado el resultado.Durante esos meses habían hecho averiguaciones, habían visitado a alguno de los compradores de el Sr. Lloyd y mandado expertos a valorar las obras habiendo comprobado tal como había contado la Srta. Rambert que eran falsificaciones. Era increíble como la gente rica compraba obras de arte de esta manera. A partir de ahí empezaron a vigilar todas las nuevas ventas de este y confeccionaron un listado larguisimo de clientes a los que había estafado. Las pruebas eran innegables, además, tenían una testigo que lo inculpaba de un crimen directo. ¿A que habían esperado? Ya lo sabia, era porque ella estaba embarazada. Esto había hecho que se paralizara todo. Los periódicos hablaban de una posible boda entre la pareja y por lo que ella le había dicho, ahora con el bebe se sentía algo mas segura. Apenas estaba de 3 meses y le confeso que la actitud de Lloyd había mejorado y estaba mucho mas atento y cariñoso. Parece que a este no le importo su hijo cuando le disparo...

Esa noche Anthony Lloyd había ido a verla y estaba furioso. Alguno de sus chivatos le había dicho que la habían visto hablando con el capitán de distrito en un bar. Le pregunto que que hacia con el, si lo había delatado. Ella lo negó todo. Este la abofeteo y la tiro al suelo. La insulto, le dijo que tenia pruebas y que iba a buscarlas, que no saliera del apartamento, que dejaría a alguien vigilandola. Asustada y acorralada, no sabiendo a ciencia cierta cual era su destino llamo a su hermana en L.A. y le contó llorando y por teléfono lo que estaba pasando. Tenia que haber pedido ayuda a su familia antes, pero ella lo había dejado todo atrás al irse, o eso pensó. La hermana aviso a su marido, cogerían el primer avión a Chicago. Fue ella quien encontró el cadáver, aviso a la policía y les contó lo que su hermana le había relatado. Al llegar al apartamento la puerta estaba abierta y se encontraron con la escena del crimen.

¿Por que no llamaría la propia Crystal a la policía? Puede que tuviera la esperanza de que Lloyd no le hiciera daño por el bebe. No sabemos si fue el mismo quien la asesino o mando a uno de sus matones. Al día siguiente el capitán se presento en la casa de Lloyd y fue arrestado por estafa y por el presunto asesinato de su novia. Fue un escandalo. Toda la ciudad estaba perpleja. Las fotos de Crystal en su cama rodeada de flores y salpicada de sangre llenaron todas las portadas de los periódicos. Fue el crimen mas sonado de ese año.No tengo que decir que Anthony Lloyd solo paso unos meses en prisión, su rica familia y su abogado lo sacaron pagando una fianza millonaria, pero abandono la ciudad se dice que por orden de su madre que se avergonzaba de el. Se mudo a New York donde a los pocos años fue asesinado por una de sus amantes de turno, por celos, según confeso ella misma. Justo destino. Yo he visto muchos crímenes desde entonces pero hay imagenes que no se olvidan, y ella era inolvidable...